publicidad

  

CARTA DE AJUSTE

Esa extraña paradoja

Paula Vázquez, presentadora de Cuatro.

@Nacho Gay - 07/04/2010

Paradojas, a lo largo de la historia, ha habido muchas. Algunas, con el paso del tiempo, se han convertido en verdaderos iconos de la paradoja. Quién no conoce la del mentiroso, la del avaro, la del barbero (o de Russell), la paradoja sorites, las tres de Zenon, la de Aquiles y la tortuga, la paradoja temporal (especial mención para el Regreso al futuro de Robert Zemeckis) o la ‘paradoja Luis Buñuel’, que se confesaba ateo “gracias a Dios”.

El cine ha generado múltiples paradojas. La televisión, por su parte, también ha forjado alguna. La principal, ese logaritmo neperiano de resolución aparentemente imposible: “Si todo el mundo ve los documentales de La 2 y nadie ve los programas de corazón, cómo es posible que, con los datos de audiencia en la mano, a La 2 no la vea nadie y los programas del cuore los vea en realidad todo el mundo”. Cosas que pasan. Extrañas paradojas.

A ésta se une ahora la ‘paradoja Cuatro’, que, como la anterior, es en realidad tan aparentemente compleja como abrumadoramente simple, lo cual implicaría, además, una segunda paradoja.

La ‘paradoja Cuatro’

Cuatro tiene las mejores ‘autopromos’ que se hacen en España y parte del extranjero. Lo dicen los entendidos. La cadena de Prisa acapara doce nominaciones a los premios Promax, que son los Oscar europeos del oficio. Seis de esas candidaturas son para la famosa promo de la última temporada de Perdidos, de la que el propio creador de la serie, Carlton Cuse, dijo que se trataba de la mejor que se había hecho jamás sobre su sublimado producto.

 

Las mejores promos –lo cierto es que algunas son verdaderamente geniales-, los peores resultados de audiencia. Es más, cuanto mejores son estas promos, cuanto más premiadas, peores datos cosecha la cadena. He aquí la paradoja. Es extraño que una empresa que recibe premios por doquier debido a la facilidad con la que trasmite los valores de su marca y de los productos que la componen, sea la peor posicionada en el mercado de élite, ahora que incluso ha sido superada por laSexta en el ranking de audiencias.

Una única explicación probable: la calidad del producto, aunque bien promocionado, no es satisfactoria para el consumidor. Puede. Pero eso no explicaría que los nuevos programas de Cuatro (Lo que diga la rubia, por ejemplo, cuya ‘promo’ también está nominada a los Promax) no funcionen desde su inicio. Si en realidad las ‘promos’ fueran verdaderamente buenas, el usuario picaría al menos una vez el anzuelo, para probar el producto. Y en su estreno, Lo que diga la rubia marcó un paupérrimo 3% de cuota de pantalla. Al tiempo, los programas ya consolidados (El Hormiguero, House) pierden progresivamente adeptos. Por lo que las ‘autopromos’ de la cadena tampoco parecen surtir efecto en este campo.

 

Una paradoja total

Puede, eso sí, que los Promax no premien la efectividad de las ‘promos’ para promocionar productos, lo cual conllevaría una tercera paradoja en este asunto. O puede incluso que la televisión sea en sí misma una extraña paradoja global por la que la gente, en pleno uso y disfrute de una libertad a todas luces paradójica, consuma los peores productos en detrimento de los mejores. Solo así cabe explicar que series como House tengan menos audiencia que otras como Hospital Central, independientemente del nivel de sus promos. Esto último no es una paradoja, es una realidad a todas luces descorazonadora.

Vea las últimas promos de la cadena, estrenadas este martes:

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 0 COMENTARIOS

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados



Ediciones anteriores      Suscripción al boletín                                              Anúnciate
Auditado por Ojd