El joven de 16 años fallecido hoy en un encierro en la localidad navarra de Cabanillas es la quinta persona que muere en España en encierros o capeas que se han celebrado con motivo de fiestas populares en lo que va de año.
El fallecimiento del menor, que ha sido confirmado a Efe por la alcaldesa de la localidad, Ana María Rodríguez, ha tenido lugar en el centro hospitalario al que había sido conducido después del impacto con el cabestro.
Al parecer, ha comentado a Efe una vecina de la localidad, una vaquilla con uno de los mansos habían terminado ya el encierro y ambos animales se encontraban en los corrales, pero, al quedar más vacas rezagadas, se ha soltado de nuevo al cabestro para que condujera a este grupo a los chiqueros. El joven menor de edad, que corría delante del grupo de vaquillas rezagadas, se ha encontrado entonces de frente con el manso, que lo ha arrollado.
Tras caer al suelo, el menor ha llegado a levantarse por sí mismo, pero se ha desplomado y ha sido trasladado con vida al Hospital Reina Sofía de Tudela, donde ha fallecido poco después. El joven, que responde a las iniciales A.M.A., residía con su familia en Cabanillas, aunque estudiaba en Tudela, y era miembro de una de las peñas de mozos de la localidad, ha comentado la vecina, que ha destacado que el fallecimiento ha causado una gran conmoción en el pueblo.
La corporación municipal de Cabanillas, ha indicado la alcaldesa de la localidad, ha decidido por unanimidad suspender todos los actos festivos programados para hoy, a la espera de conocer la fecha del funeral y del entierro.
Las fiestas de esta pequeña localidad de la Ribera de Navarra, con unos 1.500 habitantes y cercana a Tudela, comenzaron el pasado día 15 de agosto y terminan el 21.
Tres días antes de esta tragedia ocurría otra en las fiestas de Nuestra Señora y San Roque en Peñafiel (Valladolid). Concretamente, el día 15 de agosto, un hombre de 53 años falleció durante la capea posterior al primer encierro de las fiestas de la localidad, al recibir una cornada en el abdomen de un novillo.
Un mes antes, el 25 de julio, moría durante un encierro en Isso, en la pedanía de Hellín (Albacete), un hombre de 65 años, Antonio Martínez Mata, tras ser corneado en el cuello y la cabeza por un novillo de la ganadería de Alpujarra.
También en julio, el día 10, moría un joven de 27 años, vecino de Alcalá de Henares (Madrid) -Daniel Jimeno Romero-, tras ser empitonado en el cuello por un toro de Jandilla, "Capuchino", en el tramo de Telefónica, durante el cuarto encierro de los Sanfermines de Pamplona (Navarra).
En el mes de abril, el día 30, fallecía también un niño de 10 años y nacionalidad rumana -Gimi Raúl Szavuly- en el hospital Miguel Servet de Zaragoza, adonde había sido trasladado con un fuerte traumatismo, después de haber sido arrollado por una vaquilla en el transcurso de un festejo taurino en Pinseque (Zaragoza).