TENDENCIAS
¿Está la democracia en peligro?
@Juan Carlos Escudier - 06/06/2009
Dicen las encuestas que la cosa pública nos resbala y que el desinterés es tan notorio que, por lo general, preferimos discutir de fútbol a hacerlo de política, nos afiliamos poco a los partidos y no aspiramos al liderazgo ni de nuestra comunidad de vecinos. Dicen también que cada vez que un español tiene cerca a un político se echa mano a la cartera, hasta el punto de que una amplísima mayoría cree que si alguien quiere ser diputado no es por contribuir al bien común sino al suyo propio, ya sea por acrecentar su ego o su cuenta corriente. Dicen, en definitiva, que desconfiamos de los actores y, sin embargo, la obra no nos desagrada, por eso de que a demócratas no nos gana nadie, aunque echemos pestes de cómo funciona esta democracia.
Del desapego hacia el sistema podríamos atribuirnos alguna responsabilidad, pero basta con mirar a nuestro alrededor para concluir que los verdaderos culpables del descrédito que sufre la política son los propios políticos, cuya última contribución a la causa ha sido esta esperpéntica campaña de las elecciones europeas. A la vista de los principales temas tratados, el personal no tiene muy claro si Zapatero ha de ir a los mítines en avión oficial o privado, si es necesario que Mayor Oreja acuda a su misa diaria en el coche oficial o si son muchos o pocos los 51 escoltas de Aznar, pero se hace una idea de que nadie nos libra de pagar la fiesta a estos señores, con independencia de que haya crisis o de que atemos a los perros con longaniza.
En momentos como los actuales, en medio de una recesión tan profunda que bien podría derivar en estallidos sociales, aventar la podredumbre es un juego tan peligroso como apagar incendios con gasolina, sobre todo porque si de algo estamos bien provistos es de basura, dada esa inclinación natural de nuestra dirigencia a la corrupción o hacer la vista gorda ante los corruptos, a los que se teme no ya por lo que roban sino por lo que saben. Que el 70% de los alcaldes sospechosos de habérselo llevado crudo mantuviera el poder con unas elecciones de por medio (Informe sobre la democracia en España 2008. Fundación Alternativas) demuestra hasta qué punto la ciudadanía ha sido indulgente con estas prácticas, lo que viene a demostrar que cuanto mayor es el grado de corrupción menor es la disposición de los gobernados a exigir que los bolsillos de sus dirigentes sean de cristal o, cuando menos, de vidrio traslúcido.
Sin embargo, en circunstancias especiales, este axioma puede saltar hecho pedazos y poner en cuestión al propio sistema. A la desconfianza en la democracia se refería hace algunos años el ex primer ministro francés Michel Rocard, en un espléndido artículo publicado en la revista Etudes: “Nuestro milagroso y maravilloso proceso de transmisión democrática del poder es un proceso propio de tiempos de tranquilidad. Me temo que sea menos sólido de lo que la gente cree y que con poca cosa se pueda dar al traste con él”.
Salvando las distancias, este fenómeno es el que se vive ahora mismo en una democracia tan asentada y transparente como la británica, donde el descubrimiento de las corruptelas de la casta política y su uso indecente de los recursos públicos tendrá consecuencias imprevisibles, aunque la primera haya sido la precipitada muerte política de Gordon Brown. Por utilizar otra fórmula matemática, si a una terrible crisis económica se le suma el descrédito de la clase política, el resultado no puede ser otro que una crisis de la propia democracia. En mayor o menor medida, es lo que se detecta en toda Europa y, por supuesto, en España.
No hace falta retroceder mucho en la historia para encontrar situaciones similares.
Con bastantes matices, hay algo en a Europa de hoy que recuerda a la de entonces. El rebrote del fascismo es algo más que una evidencia –a falta de otros datos, las elecciones europeas han convertido a la extrema derecha en la segunda fuerza en Holanda- y el populismo ha tomado cuerpo en
Paradójicamente, la democracia está en declive pese a que nunca en la historia habían sido más los países que se habían dotado de esta forma de gobierno, al punto de que existen más de 120 democracias electorales, 90 de las cuales garantizan los derechos humanos. Si la globalización llevó al convencimiento de que las grandes decisiones se tomaban al margen de cualquier institución elegida por los ciudadanos, la crisis y el descrédito de los políticos han hecho el resto.
Con este panorama, nuestros próceres se han dedicado –con más profusión en esta campaña- a mostrarnos sus vergüenzas con bastante impudicia. La democracia requiere entusiasmo pero, en su lugar, se nos ha servido escándalo. Estos tíos son muy capaces de hacer castillos con cartuchos de dinamita. Basta esperar a que a alguno le entren ganas de fumar.
Opiniones de los lectores (41)
41.
kj26»07/06/2009, 21:19 h.
7. Usted utiliza el término fascista en su aspecto insultante y que ha devenido en coloquial. Pero, me permito recordarle que los sistemas políticos pueden clasificase atendiendo a si lo mas importante es la persona y su libertad, o si lo más importante es la sociedad y el grupo. Estos últimos son los fascistas. Y por cierto, la España actual es más próxima a esto. Tenemos caudillo, imposible de quitar haga lo que haga. Tenemos autonomias que persiguen el castellano, alegando un bien superior que es la protección de un idioma local del grupo. Es más importante el grupo que la libertad de la persona, sus derechos son cercenados sin misericordia por que los del grupo tienen prelación.
En resumen, mejor que tiremos el sistema político actual a la basura, es decir mejor que estuviera en riesgo y creemos un autentico sistema político democrático, donde los partidos fueran REALMENTE democráticos. Este es a mi juicio el punto que incumpliendose hunde todo el entramado político. Por cierto, mas vale que lo cambiemos pronto que tarde. Esto significaria prolongar el dolor y el sufrimiento.
40.
kj26»07/06/2009, 21:13 h.
4. Sobre el Falcon, el asunto es muy fácil aunque Usted no lo haya visto. Si el Sr Zapatero utiliza el Falcon es por que se desplaza como presidente de gobierno, por tanto actuará como tal y se abstendrá de vertir mentiras y falsedades sobre cualquier español.
5. Sobre el coche oficial para ir a Misa, el asunto es muy fácil. Si durante el desplazamiento del cargo oficial desea parar en una Iglesia, pues que pare rece y luego continue. Si pide el coche oficial para ir de su casa a la Iglesia por asuntos privados, muy mal, esta haciendo uso privado de un bien público.
6. Parece muy dificil hacer entender que el dinero público solo debe ser utilizado en asuntos de interés público y jamás privados. De ahí que un simple regalo de un mechero a un administrador publico debiera estar prohibido y ser causa de cese inmediato. Si el donante quiere hacer un regalo que lo haga bajando el precio de la cosa, o haciendo un ingreso en hacienda. Pero jamás huntando al que tiene que tomar la decisión [Vease, el caso Garzón, los pagos por dar cursos -cuando declaro que iba a recibirlos- del santander que luego resulto absuelto en un caso que llevaba el juez en cuestión]. Puede ser que hubiera que absolver al santander pero nunca por un Sr que había recibido generosas gratificaciones. En cualquier caso, lo grave es que descubierto el pastel, aqui no pasa nada....
Continua....
39.
kj26»07/06/2009, 21:01 h.
Aunque los comentarios cubren el tema y es dificil dar valor añadido adicional, varias consideraciones. 1. La pregunta debería ser. ¿esta el sistema político español en peligro?. Como muy bien apuntan algunos foreros, este sistema está lejos de ser la democracia que algunos soñabamos en los 70. 2. El sistema político actual lógicamente debe de estar en peligro, por que peor es imposible: quien se hace con el poder en un partido y gana unas elecciones adquiere un poder desproporcionado ya que nadie en su partido se atreve a cuestionarlo. Es decir, tenemos de facto un caudillo que haga lo que haga –incluso si incendiara Madrid- no habria forma de quitarlo de en medio.Y además no nos permiten decir que es un dictador 3. Los medios tienen una influencia nefasta en la política española, ya que al estar fuertemente realimentados via subvenciones no transmiten los que sucede y es noticia, sino lo que les gustaria que fuera noticia [vean la portada de El Pais hoy] y lo que quieren convertir en noticia.
CONTINUA....
38.
raf»07/06/2009, 19:46 h.
Con plumas putrefactas como la tuya y la del Sr. Casado, desde luego que la Democracia Española está en peligro. Por cierto, ¿"opará" El País a su panfleto Público?
Una cadena de PRISA -los 40- ha violado hoy la Ley Electoral emitiendo propaganda para SU partido [la PE$O€,S.A.]. Apuesto que todo quedará en nada o en una simbólica multa, pero la nueva puñalada a la Democracia ya está dada. Aprendieron bien del 11 al 14 M y están dispuestos A REPETIR -lo que sea- para seguir en el Poder. Y para ello, cuentan con la colaboración entusiasta de pseudoperiodistas como este Escudero.
:/
37.
gunterfantastico»07/06/2009, 18:34 h.
los políticos profesionales sin ideas y los periodistas orgánicos , que son la mayoría , son los grandes problemas.
En los cargos políticos los tiempos deben ser mínimos y en política debe participar mucha más gente
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@Juan Carlos Escudier - 30/05/2009
De la apasionante cita con las europeas y los filetes empanados
@Juan Carlos Escudier - 23/05/2009
Florentino Pérez, el conseguidor se hace sirena
@Juan Carlos Escudier - 16/05/2009
@Juan Carlos Escudier - 09/05/2009
@Juan Carlos Escudier - 02/05/2009
Acerca de...
Dice Ambrose Bierce que el reportero es un escritor que, con suposiciones, se abre camino hasta la verdad para dilapidarla seguidamente con una tempestad de palabras. Dilapidando verdades y palabras llevo más de 20 años. Nací en Diario 16; crecí en El Mundo y me licencié en este Confidencial. He sido corresponsal político de 20 Minutos en este siglo XXI adC (antes de la crisis). Comparto este Sin Enmienda con una columna diaria en Público. Si conocen un trabajo respetable, háganmelo saber.
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