TENDENCIAS
Mariano Rajoy, José Luis Rodríguez Zapatero, Jaime Mayor Oreja
@Juan Carlos Escudier - 09/05/2009
Dando por bueno que el CIS se equivoca y que las que aciertan son las encuestas que dan por ganador en las elecciones europeas a Jaime Mayor Oreja, el PP se hallará inmerso en una paradoja a la que no será ajeno ninguno de sus protagonistas. De un lado el ex ministro, que después de cuestionar públicamente los principios de Rajoy y de pasear por calles y plazas el cadáver político de María San Gil como símbolo de la gran traición genovesa, sería el responsable no sólo de la continuidad del gallego al frente del partido sino de cimentar sus aspiraciones de llevar a
Sea cual sea el resultado final de las europeas, lo indiscutible es que el PP no está bien, que no anda muy católico que diría el castizo, y que la herida que no se cerró con la reelección de Rajoy en Valencia sigue supurando pese a que la victoria en las gallegas haya sido un buen cataplasma. La situación, poco o nada, ha cambiado desde entonces: un buen puñado de dirigentes cree que Rajoy es un incapaz; y de ellos, un ramillete no dudaría en sacar la daga que ocultan bajo la toga y darle matarile a la menor ocasión que se les presente para ocupar su lugar. O sea, paz y amor.
Es cierto que, de estos últimos, algunos como Camps se han hecho el haraquiri por su cuenta y se han puesto perdido el traje de Milano. Lo que ha terminado de perder al elegante levantino no ha sido un sastre bocazas sino su intervenida declaración de amor al Bigotes, uno de los cerebros de la trama Gürtel. “Me he pasado todo el día aclarando que Camps no es homosexual”, explicaba en privado uno de sus ex colaboradores tras conocerse que el presidente valenciano quiere un huevo a Alvarito el del mostacho y que éste le hace regalos caros a su señora. Ha dicho Camps que se muere de ganas de explicarlo aunque, por el momento, se nos esté haciendo de rogar.
Rajoy rema mas que antes y hasta parece haberse sobrepuesto a la natural molicie que le caracteriza, pero su avance obedece más al viento a favor de la crisis que a sus propios bíceps. ¿Aguantará el ritmo si la economía le da un respiro a Zapatero en los próximos tres años? Remar es duro y más si encima hay que cargar con polizones empeñados en llegar a un puerto distinto. Con todo, lo peor es escucharles. Un tipo como Aznar que se pasa el día diciendo cosas del estilo “conmigo en el Gobierno no se hubiera producido esta crisis” o “yo creo saber lo que España necesita para salir de la crisis” puede resultar tremendamente cargante.
A las ya de por sí turbulentas aguas de la mar oceana se han añadido las pestilentes aguas menores de las cloacas internas, un vertido que podría evitarse con un buen fontanero pero cuya solución Rajoy pospone, ya sea para llenar de detritus a algunos de sus opositores o porque carece de seguro multirriesgo y teme que la factura le salga por un pico.
De momento, los apaños en la red de saneamiento están siendo de traca. No es que el PP haya echado de sus filas a los diputados de
Puede ser que las sospechas de corrupción no tenga un coste inmediato sobre el electorado, pero el sonrojo diario provocado por los implicados en la trama no tiene precio. Un día es Ricardo Costa, mano derecha de Camps y hermano de esa esperanza blanca del PP llamada Juan Costa, el que dice tener un descubierto en sus cuentas de 1.400 euros poco antes de darse el castañazo con su bólido de 80.000 euros. Pobre hombre. ¿Lo tendrá a terceros o a todo riesgo?
Otro día es Luis Bárcenas, el tesorero que se compra las casas a tocateja pero pide un crédito de 330.000 euros para vestir sus paredes de cuadros. El resto es conocido: como Soroya no le llama y la pintura flamenca está salida de madre, el abnegado Bárcenas ingresa el dinero en su cuenta en billetes de 500, como haría el común de los mortales. ¿Alguien ve algo sospechoso? ¿Nos enseñará Bárcenas sus casas para comprobar que no compró los cuadros y que el dinero del crédito era el mismo que devolvió a su cuenta?
A medida que pasa el tiempo, la continuidad del tesorero ha dejado de ser un misterio dentro de un enigma para convertirse en algo más que una evidencia. ¿Trata Rajoy de mantenerlo para evitar que el intachable de la caja registradora caiga en la tentación de tirar de la manta? En absoluto. Todo lo más, asistimos una cruzada en defensa de la presunción de inocencia. ¿Quién dijo que se habían perdido los principios?
Pues bien, este es el partido que el mismo día de las elecciones europeas -si las gana, claro está- comenzará a pedir a Zapatero que tome las de Villadiego para emprender cuanto antes la regeneración económica y moral que el país necesita. ¿Estamos o no ante una paradoja?
Opiniones de los lectores (29)
29.
juan23»10/05/2009, 21:45 h.
¿Paradoja? No, es el resultado de un partido sin principios. Rajoy no los tiene y esa carencia se ha transmitido de arriba hacia abajo.
28.
peregrino01»10/05/2009, 21:38 h.
No nos merecemos un gobierno que nos mienta... ¿se acuerdan? Parece que fue ayer y en casi la mitad de tiempo estos fenómenos consiguen dejarnos en la miseria otra vez... ¡Qué poderío intelectual el de estas huestes paritarias!.. a paridas no os gana nadie
27.
piofoncillas»10/05/2009, 20:13 h.
En clave política, ganar y perder, son conceptos indeterminados que precisan matizaciones.
Normalmente gana el que más votos obtiene, ahora bien, a la vista del paro, de la situación económica, del cartel de ministros, y de la gestión de lo público, si el PP no es capaz de sacar, en torno al 70% de los votos, con una participación >40%, deberá considerarse perdedor.
Y, no puede ser de otra manera, en cuanto es un partido sin lider, donde existe una batalla a muerte, entre quienes están bajo sospecha [Camps y la Condesa], y lo que trasciende a la sociedad es una organización de idewología prehistórica, una especie de Partido Comunista, de signo contrario, pero igualmente anclada en eun pasado, que, ya, no volverá.
El jersey de cuello alto, con cremallera, se torna aquí, en Dior o CH, para ellas, y chaqueta cruzada, para ellos, solo les falta el bigote fino, de los comisarios de los años 50.
El PP es la decepción de los apartidistas, de los que piensan antes de votar, ZP no es una opción, pero PP tampoco, o nos quedamos en casa, o tendremos que empezar a pensar en el Partido del Amor Romántico [se presentó por Madrid].
26.
Antonio Lozano»10/05/2009, 17:57 h.
Pregunto yo, que soy de pueblo. ¿Porque no empezamos a aplicar el Codigo Penal a unos y a otros? y nos dejamos de zarandajas,
... Por cierto podemos endurecer el C.P. y podemos ABRIR LAS LISTAS EN TODAS LAS ELECCIONES, hasta en las comunidades de propietarios.
Veriamos entonces lo que ocurria.
Pena me da de los obreros de derechas.¡¡
25.
brewester»10/05/2009, 12:31 h.
¡¡¡¡ Ay ,,,Escudier, Escudier, siento llamarte lerdo pero eres poco leido ,macho!
Soroya, no sera Soralla...? eres algo zotin Juan Carlin, Soroya no esta en la HOYA, mas bien esta en la OLLA
No es SOROYA ,sino SOROLLA.
Pepiño y Leire os mandan su grafia y vosotros deberiais leer algo mas. , zote a culturizarse .....!!!!!
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
@Juan Carlos Escudier - 02/05/2009
La CEOE tiene el remedio contra el paro: el despido libre
@Juan Carlos Escudier - 25/04/2009
El gato de las pensiones ya tiene cascabel
@Juan Carlos Escudier - 18/04/2009
El nuevo Gobierno y los coches de colores
@Juan Carlos Escudier - 11/04/2009
Sobre el peso de España en el mundo
@Juan Carlos Escudier - 04/04/2009
Acerca de...
Dice Ambrose Bierce que el reportero es un escritor que, con suposiciones, se abre camino hasta la verdad para dilapidarla seguidamente con una tempestad de palabras. Dilapidando verdades y palabras llevo más de 20 años. Nací en Diario 16; crecí en El Mundo y me licencié en este Confidencial. He sido corresponsal político de 20 Minutos en este siglo XXI adC (antes de la crisis). Comparto este Sin Enmienda con una columna diaria en Público. Si conocen un trabajo respetable, háganmelo saber.
Otros artículos de opinión
Desdramatizar el artículo 155 (4) Cristina Falkenberg
La derecha que quiero, la derecha en la que creo Federico Quevedo
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Enlaces de Interés