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TRIBUNA
España, democracia, crisis, PP, PSOE, IU
José Luis González Quirós* - 06/05/2009
Javier Marías escribió que España es un país monoteísta. Suscribiría el diagnóstico, aunque habría que hablar, más bien, de maniqueísmo, de entrega al Uno y al Otro, sin la menor heterodoxia. De esa falta de herejes se quejaba Unamuno, y en ella se funda ese conformismo, nada quijotesco, que nos caracteriza, por encima de la passion for life que proclaman los carteles turísticos.
El caso es que deberíamos caer en la cuenta de que la democracia se ha desarrollado entre nosotros con un mínimo de debate, con auténticas carencias de participación, como una simple fachada, valiosa, sin duda, pero insuficiente. Me parece que eso es especialmente evidente si se mira de cerca la forma en que los españoles nos relacionamos con el poder. De Pío Cabanillas se cuenta una anécdota que creo sirve para ilustrar el caso: alguien le hizo notar que el joven Aznar se parecía cada vez más a Fraga, a lo que el interpelado respondió: “a Fraga no; se parece directamente a Franco”.
El problema sería relativamente menor si solo Aznar se hubiese parecido a Franco, porque lo cierto y verdad es que el general gallego hizo auténtica escuela por doquier. No solo se parecen a Franco los líderes de la derecha, sino los de la izquierda, los directores de El País, los catedráticos, los líderes sindicales, los periodistas, los conductores de Metro, por no decir nada de los presidentes de Banco. Los españoles tendemos a creer que la única forma de mandar es que todo el mundo calle en nuestro derredor. No tenemos una tradición democrática y liberal, sino una educación autoritaria que, además, no se inició con el franquismo sino que viene muy de atrás. Se suponía que la democracia iba a acabar con eso, pero todavía no ha sido el caso.
Las consecuencias del autoritarismo son muy pesadas, y tienen una tendencia a permanecer y multiplicarse. El debate auténtico queda proscrito o criminalizado, y lo que se hace a cambio es tener monótonos y repetitivos contrastes de pareceres con escuetas fórmulas en las que no cabe profundizar. Nuestra atmósfera política es extremadamente cansina: se puede leer un periódico de hace seis meses, o seis años, y tomarlo por uno de ayer, sin mayor problema. Y, a cambio de ese quietismo rutinario, una absoluta anomía práctica: en todo lo que a nadie importa, como la educación, movida a tope. Lo único que parece interesarnos son los sucesos, si son con mujeres bellas, como las que le gustan a Berlusconi, mejor.
En una atmósfera así, es casi imposible que aparezca nada realmente nuevo y competitivo porque tendería a ser ahogado desde las dos esquinas del peculiar planeta ibérico con un entusiasmo inquisitorial, aunque ahora se vilipendie a la Inquisición para disimular las nuevas reglas de obligado cumplimiento. La devotio ibérica, que ya llamó la atención a los romanos, sigue muy viva entre nosotros, de manera que la adhesión al líder sustituye cualquier capacidad de análisis de la situación, cualquier patriotismo, el mero buen sentido: una conducta interesada que oculta la cobardía. Esta ausencia de competencia real mata por completo cualquier pluralismo y subvierte la legitimidad. No son los de abajo los que eligen al de arriba, sino el de arriba el que elige a los de abajo. Ya no se trata de ser representativo, sino de ser un hombre-de o una mujer-de, que también las hay.
En esta atmósfera moral, la izquierda se ha transformado en un partido de posibilistas que sigue a ciegas las ocurrencias del líder, aunque muchos sean conscientes de que todo puede acabar en un desastre; ni rastro de esa izquierda liberal que podría haber surgido, si creyésemos en los milagros. Aquí la izquierda pasó, a toda prisa, de ser dogmática y marxista a ser oportunista y disciplinada: ha comprobado la eficacia de la táctica y conoce el desdén de los españoles por las verdades abstractas, sin dueño y sin provecho.
La derecha, bien nutrida de altos funcionarios que aprenden a servir al que manda por encima de cualquier otra moral, ha conseguido, hasta ahora con éxito, reprimir su componente liberal para que triunfe su matriz autoritaria. Para certificar su mal fario, enteramente ajena al debate al que teme más que al demonio, comete además, muy frecuentemente, el error de adoptar las ideas y el lenguaje del enemigo, se ejercita en gestos absurdamente tardo-progres esperando a que la fruta le caiga madura en la boca, por efectos de un turnismo no apoyado en el mérito, sino en el hartazgo.
Lo demás, viene por si solo: subvenciones por doquier para que aprendamos que todo don viene de lo alto, protección al que forma parte del equipo aunque sea un robaperas de primera, y mucho darle leña al mono hasta que se aprenda el catecismo. Lo escribió Galdós al final de sus Episodios: “Un país sin ideales, que no siente el estímulo de las grandes cuestiones tocantes al bienestar y a la gloria de la Nación, es un país muerto. […] Prensa, Gobierno, Partidos, altos y bajos Poderes, todo ello anuncia su irremediable descomposición”: ¿Estamos a tiempo de evitarlo?
Opiniones de los lectores (7)
7.
borondes»06/05/2009, 17:45 h.
La democracia, como todo, es algo gradual, y en España tenemos una oportunidad de afincar tradiciones democráticas que, en su conjunto, no van todo lo bien que debieran, pero el deber de todos es contribuir, no desanimarse y no ser derrotista, aunque los obstáculos sean enormes, que lo son. Hacer una democracia seria es tarea de siglos. Ahora estamos en un mal momento y hay que salir de él cuanto antes, pero hay que hacer, también cosas distintas a cambiar de gobierno. Hay que hacerse respetar y exigir a las instituciones que no nos tomen por mentecatos, aunque abundan. Los militantes de los partidos tienen mucho que decir, pero también todos los demás.
6.
JOTALE»06/05/2009, 16:52 h.
3.000.000 de Lectores Influyentes"... ¿QUÉ 3.000.000 de lectores quiere El CONFIDENCIAL?
Hasta hace unos pocos meses, suponía un placer para muchos de nosotros poder aportar a los foros nuestras contribuciones, basadas en puntos de vista personales que se discutían, aprobaban o rebatían en un ambiente de educación y respeto ejemplar.
Puede que en algo hayamos contribuido para llegar a la cifra de cabecera. ¿Por qué este medio no quiere alcanzar los 3.000.000 lectores?. Es lo que parece deducirse a tenor de la deriva de los artículos y de la falta de moderación que apreciamos en los foros; en uno y otro caso se ha instalado el “todo vale con tal de...” tan propio del deterioro que todos observamos en la política este país.
Si lo que quiere este Confidencial es aumentar el número de páginas vistas, manteniendo su prestigio, no creemos que esa sea la mejor forma de actuar; muchos estamos convencidos de que la senda abandonada de la calidad ofrecida por los columnistas y el control más estricto del respeto debido a los foreros es absolutamente imprescindible para mantener nuestra fidelidad.
Sólo entonces este periódico volverá a ser el referente ejemplarizante dese
5.
JOTALE»06/05/2009, 16:52 h.
Buen artículo, sr. González Quirós y, como muestra de que no todos estamos de acuerdo con esa línea de adoctrinamiento que una buena parte del país quiere imponer a la otra, en la que la ofensa prima sobre el argumento, el rebuzno de algunos sobre la palabra de todos y la grosería, que nada tiene que ver con la dureza dialéctica,sobre la educación, me permito sumarme en mi siguiente post a la iniciativa que otros foreros están llevando a cabo en el día de hoy por estos foros.
Al mismo tiempo, me permito felicitarle por las claridad de ideas, asepsia en la forma de presentarlas y visión, sin concesiones a la galería ni a la moda de lo políticamente correcto, con que expone habitualmente su opinión en estos foros.
Un saludo.
4.
camellovolador»06/05/2009, 13:46 h.
Por favor, puede usted exponer cinco puntos por los cuales considera que hay democracia en España:
1.- .........
2.- .........
3.- .........
4.- .........
5.- .........
Gracias, sus opiniones serán tenidas en cuenta para mejorar al enfermo.
http://acratas.mihost.info/Prometheo/
3.
camellovolador»06/05/2009, 13:45 h.
Por favor, puede usted exponer cinco puntos por los cuales considera que hay democracia en España:
1.- .........
2.- .........
3.- .........
4.- .........
5.- .........
Gracias, sus opiniones serán tenidas en cuenta para mejorar al enfermo.
http://acratas.mihost.info/Prometheo/
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