Contra la mística del ‘management’
Este es uno de esos libros que tienen el mérito de llevar hasta el final su apuesta a pesar de ir contracorriente. Sin duda, a muchos les resultará incómodo que el autor rechace esas teorías simplistas que, caso de los cisnes negros o de los discursos sobre el caos, pretenden orientarnos sobre cómo gobernar la empresa o cómo obtener beneficios recurriendo a explicaciones de lo más banal. Luis Enrique Alonso lo llama la mística del Management, una falacia que consiste en mostrarnos los hechos como efecto de un espíritu racional que se despliega por todas partes, como si estuviéramos ante modelos formales que se reproducen tal cual en la realidad, como si pudieran pasar desde nuestra mente a su plasmación concreta sin fricción alguna.
Pero tampoco simpatiza el autor, y lo deja claro en el mismo subtítulo, con ese posmodernismo que aboga por la ironía y la baja densidad, que no cree posible extraer una lectura racional de la realidad, que niega que pueda existir la razón fuera del relativismo más extremo. Para Alonso, ese posmodernismo nihilista es tan negativo como (y probablemente el perfecto complemento para) el neoliberalismo economicista, en la medida en que nos deja sin resortes en los que apoyarnos para entender lo que ocurre y por tanto, para poder actuar sobre ello. Así, el autor subraya que no podemos enfrentarnos al análisis de la realidad desde un estilo de pensamiento que trate de explicarlo todo, como hicieron el positivismo y el marxismo, pero tampoco podemos agarrarnos a aquellas otras lecturas, que como el posmodernismo, no tratan de explicar nada.
Claro que esa distancia suele resultar impopular, en tanto las dos posturas que combate son también las que mayor fortuna han hecho en lo académico y las que con más insistencia han impregnado los valores sociales. De modo que ese situarse en el medio supone comenzar a reflexionar desde el peor lugar, aquel que es combatido desde todos lados. Pero también supone ubicarse en el espacio intelectualmente más fructífero, en la medida en que así se pueden trascender los lugares comunes, como el homo economicus o el cínico sujeto posmoderno, con que se manejan los modelos dominantes y situarnos ante la realidad de ese individuo que se mueve entre estructuras, discursos y valores, que es determinado por ellos y que a su vez puede determinarlos, que no se limita a vivir pasivamente lo dado sino que actúa en un entorno de posiciones desiguales y de intereses contrapuestos.
Con esta mirada, Alonso aborda algunas transformaciones esenciales de nuestra sociedad, señalando cómo el descentramiento del lugar social del trabajo es el núcleo a partir del cual explicar muchos de los cambios; o cómo el declive las clases medias (de su prestigio, de su lugar social y de su peso político) está directamente relacionado con el declive de la economía mixta y con la creciente importancia de las rentas financieras; o cómo el declive de los sectores industriales nacionales ha debilitado a las clases productivas tradicionales. Todos esos cambios tuvieron, pues, su lectura en el consumo, ya que, al disgregarse la forma de vida de clase media, ligada al standard packaged, ha de moverse en un terreno mucho más fragmentado y virtualizado; también generaron consecuencias en las trayectorias biográficas, que se han vuelto mucho más individualizadas y frágiles e individualizadas; y, cómo no, transformaron también la organización social.
Ha de advertirse, no obstante, que este texto, escrito por alguien que reivindica sin rubor lo público y cuyo lenguaje dista de ser asequible, puede resultar incómodo para algunos lectores habituales de El Confidencial, tanto en la forma como en el contenido. Pero también hay que subrayar la potencia de los análisis de Alonso, el más brillante sociólogo español en lo que hace a trabajo y consumo, y lo acertado de su crítica a los modelos dominantes.
LO MEJOR: La brillantez de sus análisis.
LO PEOR: Que es un texto con un lenguaje poco asequible para el lector ocasional.
Prácticas económicas y economía de las prácticas. Luis Enrique Alonso. Ed. CIP- Libros de la catarata. 262 páginas. 18 €. (Comprar libro)
Opiniones de los lectores (1)
1.
medusa»04/05/2009, 16:49 h.
A estàs alturas que nos vengan con retrospectivas de Ejecutivos americanizados y de consigna coge la pasta y vete . es como minimo indecente y que atenta contra la minima sensibilidad de la gente que està en el Paro.
No podemmos olvidar y asi la historia lo reflejara, que a finales del siglo pasado, un grupo de Ejecutivos inventaròn la estructura Piramidal, y como chupar los dividendos de la manera màs torticera y retorcida, y asi nos trajeròn la cultura del pelotazo, y por extensiòn los fondos toxicos y toda la leche màs americanizada jamas contada.
Estos nos llevaròn ya entrados en el siglo XXI, a una crisis que se convierte por ,momentos en pandemia econòmica hijastros malos del Liberalismo ultramontano, bien aliñados con las salsas americanas de las estructuras de venta màs perniciosas nos dieròn estè panorama.
Y no podemos olvidar ni olvidamos a estos sujetos bien activos ante la maldad econòmica-
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