publicidad

  

OPINIÓN
PROYECTO CÍVICO ,  Proyecto Cívico

¿Seguridad? Social y prestaciones por desempleo

BIOGRAFÍA

Proyecto Cívico es una iniciativa liderada por un grupo de lectores de El Confidencial que pretende ser una invitación optimista al debate ciudadano lúcido e independiente, acerca de la necesaria reformulación de nuestro actual modelo político, electoral, social y económico. Un movimiento civil destinado a identificar y dar prioridad a los cambios precisos que nos acerquen a una sociedad en verdadero progreso y libertad. Puedes adherirte a Proyecto Cívico en www.proyectocivico.org.

 Deja tu comentario

BUSCAR USUARIOS

Proyecto Cívico - 01/05/2009

De los dos grandes sistemas de Seguridad Social que hay, el nuestro optó por el llamado “de reparto”, según el cual las cotizaciones actuales no se guardan a favor del trabajador para el día de mañana, como hace el sistema de capitalización, sino que van cubriendo las prestaciones debidas hoy a quienes cotizaron ayer. Se trata, en efecto, de una auténtica estructura piramidal. Pero es que cuando en 1967 empezó a funcionar lo que hoy se conoce como un sistema de Seguridad Social eran tantas las prestaciones debidas que quedaban pocas opciones más que irlas pagando con lo que iba entrando.

Y lo que es más, es que un sistema que entre contribuciones sociales y retenciones del IRPF reduce los sueldos brutos una media del 40%, no se configura como un derecho fundamental a una serie de prestaciones. No: el artículo 41 de la Constitución, que es el referido a la Seguridad Social, es un simple “principio rector de la política social y económica”, al mismo nivel que el derecho al trabajo o a una vivienda digna: pruebe a ir a los Tribunales a reclamarlos. Ese es el contenido de las “prestaciones sociales suficientes en caso de necesidad” de este artículo 41, por lo que agotadas las previstas en la ley, el trabajador queda a merced de la beneficencia. Esa es la cruda realidad.

Mientras que no es obligatorio invertir en una estructura piramidal y ésta debe pagar réditos atractivos para seguir atrayéndose capital hasta que no aguante más, la Seguridad Social juega con ventaja: las cotizaciones son obligatorias y el nivel de prestaciones depende del capricho del legislador en cada momento. La insostenibilidad del sistema se vio claramente en los años ochenta. Se ampliaron las prestaciones mientras la población envejecía. Sin embargo el sistema esencialmente continuó como la única cobertura de tantos y tantos trabajadores.

Los Pactos de Toledo pusieron algo de orden, fijando que las cotizaciones financiasen las prestaciones contributivas mientras que la sanidad y las prestaciones asistenciales se pagasen con impuestos. Las Comunidades Autónomas sólo pueden hacer algo respecto de éstas.

Para las prestaciones contributivas -y la prestación por desempleo lo es- el sistema es único para toda España. Y es que la Seguridad Social se basa en cuatro principios: universalidad, igualdad, unidad y solidaridad. Y en dicha unidad se basa la llamada “caja única”, desde la cual se proyecta financieramente la cacareada solidaridad interterritorial.

Pura falacia: porque la solidaridad lo es interpersonal. Los territorios son cosas, objetos todo lo extensos que uno quiera pero no personas, únicos titulares de derechos. Son las personas las que trabajan, producen, cotizan, generan riqueza y tienen necesidades. Y ocurre que la igualdad está muy bien pero no cuesta lo mismo vivir en unos sitios que en otros.

Y quizá los sueldos pero también las cotizaciones se ajustarán a este coste de vida más elevado, pero luego y sin que esta circunstancia se tenga en cuenta, las prestaciones se condicionan todas a los mismos máximos. La ley fija que una prestación de entre el 75% y el 220% del salario mínimo interprofesional, lo que da una media de entre 550 y 1,600 euros mensuales. La cotización mínima es de un año continuado, lo que da derecho a cuatro meses de prestación… hasta dos años de prestación por seis cotizados, también de manera continuada.

Pero llegados a este punto uno se preguntaría: ¿cuál es la razón de justicia material para que las cotizaciones a efectos de computar tengan que haber sido seguidas, necesariamente seguidas? ¿Acaso no se ha contribuido más en veinte años discontinuos que en seis seguidos?

No ha ninguna razón de justicia material. Simplemente estamos ante un insostenible sistema piramidal que acude a las peores argucias con tal de no pagar. Empero no soluciona el problema fundamental de que las personas ocurre que necesitan comer todos los días y tener un techo sobre su cabeza.

El sistema ofrece también lo que se llama una opción. Supongamos un trabajador que ha cotizado más de veinte años seguidos, pierde el empleo y se reengancha bastantes meses más tarde al mercado laboral… para seguidamente perder de nuevo el empleo. Bien pues puede optar entre lo que le queda de la prestación de la cotización anterior… o lo que eventualmente haya generado desde su nuevo empleo. Pero en ningún caso podrá optar por pedir las dos: debe necesariamente renunciar a una de las dos prestaciones a las que en sana lógica, debería naturalmente poder acceder. Y el caso no es un extravagante supuesto teórico sino uno muy real en situaciones de crisis profundas y prolongadas.

Pero la cosa no queda ahí sino que podrá perderse el derecho a la prestación por desempleo por rechazar una oferta de empleo adecuada. Otras extravagancias y disparates aparte, la norma que lo regula cierra con la siguiente frase: “Sin embargo, tras un año de percepción de prestaciones de manera ininterrumpida, tendrá consideración de colocación adecuada cualquier profesión a criterio de los servicios públicos de empleo.”

Ante semejantes reglas se agradece que el INEM sea lo ineficaz que es buscando empleos.

Y como siempre, con sus aportaciones confeccionaremos nuestro Manifiesto.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 89 COMENTARIOS

89 .- #88

BURRADA BOCHORNOSA:

"Extricto"

Es con SSSS, se lo juro, no sé cómo ha podido ocurrir, de verdad ... Glup, glup!

Monikka

88 .- #87

-c] Para "enriquecerse" con los valores y hallazgos de otros pueblos, no es extrictamente necesario meter en el propio territorio nacional a decenas de miles de sus moradores TODOS LOS AÑOS. Apenas he pisado Alemania y, les aseguro, el contacto con su cultura me ha resultado muy "enriquecedor" .palabrita cargante-. Tampoco ha sido menester una invasión de los germanos.

Sobre el "Imperio de la Ley" sólo se me ocurre preguntarle si tiene Vd. un buen sistema de alarma, puertas blindadas, guarda jurado en el portal, domótica, un pitbull ...

Saludos.

Monikka

87 .- #86

Eso fue antisocial por completo: los ricos pueden estudiar fuera sin problemas y pagarse enseñanza privada; los pobres tienen que soportar una enseñanza de ínfima calidad, arruinada por culpa de la política pseudosocial del partido socialista más chabacano y plebeyo que he tenido la desgracia de conocer.

Añádase la inmigración, que, de no hacerse algo pronto -¿existe algo que podamos hacer?- va a corroer los cimientos de nuestra civilización empezando por la escuela elemental, obligándonos a emplear, acaso tirar, no pocos recursos educativos, tiempo y dinero. Dicen que la diversidad es "enriquecedora", jejeje, la frase vaga, bobalicona, socorrida del momento:

-a] Malamente puede ayudarnos a progresar una cultura infinitamente más atrasada que la nuestra en lo científico y en lo tecnológico.

-b] Malamente puede ayudarnos a progresar una cultura que se haya en contradicción con nuestros principios y valores: la contradicción en el seno de una civilización implica exclusión o caos.

Sigue ...

Monikka

86 .- #85

TAMAMES

Buenos días,

Aquí estamos practicando una verdadera "contra-selección natural", desde la educación, que es nuestro entrenamiento, hasta la selección posterior.

Los mejores profesores no están ahí para el que pueda pagarlos, sino para el que los merezca. La razón es simple: se trata de un recurso escasísimo. La enseñanza pública no ofrece educación gratuita hasta tal o cual momento, sino posibilidad de pisar un aula, que es distinto.

No sólo es que en España no exista una verdadera igualdad de oportunidades, es que el país entero está en inferioridad de condiciones para competir. El primer paso para arruinar las "oportunidades" de un pueblo o de un individuo es desvalorizar los títulos universitarios, traducido: abrir las puertas de la universidad a toda una manada que ha convertido la posesión de una licenciatura no en la coronación de una vocación, sino en un distintivo "de clase". Felipe González hizo lo suyo para posibilitar esta situación, sin que nadie haya sabido poner remedio a la situación.

Sigue ....

Monikka

85 .- #82 Para competir se necesita igualdad de oportunidades y el Imperio de Ley, igualdad ante la ley. Eso no se da en Occidente, y menos en España, en la calidad esperada. Estamos bajo la dictadura de la clase media que, hasta que encuentra el chollo, pide al Estado todo lo que necesita y, cuando se crea el chiringuito, pide libertad de mercado. Para ejemplo el pelotazo del ladrillo que heredamos de Aznar.
Igualdad de oportunidades que nacen en la mejora de la educación. Menos EPC y sus contrarios y más matemáticas. Lo demás, basura de clase media.

jftamames

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados
Ediciones anteriores      Suscripción al boletín                                              Anúnciate
Auditado por Ojd