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TENDENCIAS

Músicos suicidas: la muerte es el comienzo

@María José S. Mayo - 08/04/2009

Músicos suicidas: la muerte es el comienzo

Ian Curtis, Kurt Cobain y Nick Drake.

Tenían talento y muchos recursos a la hora de componer, pero no los suficientes a la hora de encontrar el camino a seguir en la vida. Todos ellos fueron un conjunto de bonitos cadáveres en los que a veces se ha fijado el cine. El último caso es el de Ian Curtis, cantante de Joy Division. Su biografía se puede contemplar en Control, la película que el gran fotógrafo de la música, Anton Corbijn, ha dirigido en el que es su debut en los 24 fotogramas por segundo. Y parece que la cosa no le ha salido mal del todo. Introspectiva, sencilla y sincera como lo fue el Last Days de Gus Van Sant, la que se inspiró de manera libre en las últimas vivencias de Kurt Cobain, aunque sin su toque experimental y herzogiano.

 

En muchos casos nunca se terminó de saber hasta qué punto fue suicidio o muerte involuntaria por sobredosis, pero de momento trasciende lo primero, elemento más contundente a la hora de crear una mitología en torno a un músico. Repasemos algunos de los casos.

 

Kurt Cobain 

Con ojos tristes, melena rubia y un gran atractivo adornado con avejentados ropajes, era el gran icono del grunge, ese movimiento que tanto le debe a Neil Young. Kurt Cobain lideró en los noventa la exitosa banda Nirvana, que con discos como Nevermind e In Utero consiguió un arrollador número de fans que se convertirían en masa tras su desgraciada muerte. Sucedió entre el 4 y el 8 de abril, cuando se pegó un tiro después de haberse inyectado una sobredosis de heroína. En su nota póstuma citó las presiones de la fama, su permanente dolor de estómago y la tristeza por no ser capaz de disfrutar más de la música, como sus razones para quitarse la vida.

 

Pero el suicidio era algo en lo que pensaba desde los quince años, según explica Charles Gross, autor de su biografía Hevier tan Heaven. Antes de que falleciera, el cantante de Smells Like Teen Spirit llegó a pensar en abandonar Nirvana para colaborar con Hole, el grupo de su mujer Courtney Love. Pero no fue lo único que se planteó como cambio de aires. También pensó en pasarse a un estilo más acústico a lo Johnny Cash, e incluso dejar la música y dedicarse a la pintura.

 

Ian Curtis 

Recuperado gracias a Control, la película de Corbijn que se acaba de estrenar en nuestro país -y ha costado: se produjo en 2007-, Ian Curtis acabó con su vida a los 23 años, cuando se ahorcó en la cocina mientras escuchaba el disco The Idiot, de Iggy Pop. Inquieto desde edad temprana -William Burroughs y J.G. Ballard eran sus principales influencias junto a Jim Morrison, David Bowie y el mencionado Pop-, fundó en 1977 el grupo Joy Division, después de conocer a Bernard Sumner y Peter Hook en un concierto de los Sex Pistols, una de las influencias de un grupo considerado post-punk. Sus canciones, interpretadas por Curtis con ese toque epiléptico -enfermedad que sufría- que tanto se intentaría imitar, estaban cargadas de gran pesimismo y sequedad. Las más emblemáticas fueron Disorder, The day of the lords, Love will tear us apart.

 

Nick Drake 

De personalidad depresiva tendente a esa nostalgia que se refleja en sus canciones, otoñales y sencillas, Nick Drake murió a la edad de 26 por sobredosis de tranquilizantes, a los que estaba muy habituado por su incapacidad para poder conciliar el sueño. Drake fue un músico maldito que no empezó a cosechar éxito hasta después de su muerte: ahora es uno de los principales referentes de muchos compositores de la rama indie más soft. La historia de su álbum más famoso de los tres que publicó, Pink Moon, es ejemplar. Lo grabó en dos noches y se negó a que se añadiesen más florituras que su guitarra y su voz. El caso es que cuando ya tenía el resultado final en sus manos, le pareció tan poca cosa que simplemente se limitó a dejar la grabación en la recepción de su productora, Island. Se olvidaron de él hasta que unos días después lo encontraron por allí. Años después es un disco de culto, todo un clásico de ejemplar sencillez producido por John Wood, que influyó bastante en su segundo disco, Bryter Layter. A él le diría cuando ambos intentaban grabar las que serían sus últimas canciones: “No puedo pensar en palabras. No siento ninguna emoción respecto de nada. No quiero reír ni llorar. Estoy insensible, muerto por dentro”.

 

Parece que Drake conociese el que iba a ser su futuro musical. Si se escucha la canción Fruit Tree, contenida en su primer disco Five Leaves Left, el cantante dice cosas como que la fama es como el frutal, que “no florece hasta que su tronco está en la tierra”.

 

Sid Vicious 

Es el Benjamín del grupo: murió con tan solo 21 años por una sobredosis de drogas. Era otro caso psiquiátrico. Quizá el peor. Sufría trastorno límite de personalidad. Desde muy pequeño estuvo muy ligado al mundo de la drogadicción, después de que su padre le abandonase, él y su madre se trasladaron a Ibiza, donde se ganaron la vida ejerciendo de camellos. Sid, cuyo nombre real es John Simon Ritchie, se enganchó a los 16 años a las variedades intravenosas, concretamente anfetaminas, que vendía su madre. También empezó a autolesionarse y a mostrar conductas antisociales. Sex Pistols ya estaba fundado cuando él entró en el grupo, en sustitución de Glen Matlock, donde ejerció de bajo, batería y cantante, aunque en ninguno de las tres opciones se mostrase brillante. Pero así era el punk: impredecible, y él se volcó en ponerle al asunto carácter. Lo consiguió, y más con su muerte prematura, que le alzó como uno de los grandes ídolos del punk.

 

Michael Hutchence

Por último nos ocupamos del caso del cantante y líder de INXS, el último caso más conocido. El 22 de noviembre de 1997 se encontró su cadáver en la habitación 525 del Hotel Ritz Carlton de Sydney. Aunque la versión oficial apuntaba a que murió ahorcándose con su cinturón, otras apuntan a que fue un suicidio involuntario a causa de la técnica de asfixia autoerótica. Sea como fuera, lo cierto es que el grupo se disponía a iniciar el día siguiente una mini gira por Australia conmemorando el 20 aniversario de la banda.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 3 COMENTARIOS

3 .- Tu comentario sí que es de niño. En fin, Elphin...

elefantino

2 .- ¡QUé poco me sorpendió la última niñotada de Cobain! De alguien con un odio tal por la vida, sólo comparable a su inquina hacia el agua y el jabón, sólo podía esperarse esa decisión.

El mundo es bastante menos feo sin él, aunque hubiese prefrido que simplemente se hubiese civilizado un poco.

Elphin

1 .- Nick Drake, qué grande. Sus canciones ponen los pelos de punta. Hay por ahí un documental de su vida que merece la pena, "A skin too few"

Pifia

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