Dubrovnik, la perla del Adriático
Reconstruida tras la Guerra de los Balcanes
Su nombre se hizo tristemente popular por el asedio que vivió durante la guerra de los Balcanes, cuando el 6 de diciembre de 1991 la artillería serbia bombardeó la ciudad sin cesar. A partir de ahí la ciudad, totalmente desarmada, vivió un asedio que duró seis meses que se saldó con 100 civiles y 200 soldados croatas muertos. A pesar de toda la destrucción que obligó a la rehabilitación de muchos de sus bellos edificios, no se destruyó ni un pedazo de muralla de esta ciudad cuyo lema ancestral es: "La libertad no se vende ni por todo el oro del mundo".
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Foto: M.J.S.Mayo
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