TENDENCIAS
CON LUPA
Un plan para salvar cajas y bancos
crisis económica, banca, cajas de ahorro, José Luis Rodríguez Zapatero, Pedro Solbes, Banco de España
@Jesús Cacho - 22/03/2009
Hace varias semanas que José Luis Rodriguez Zapatero tiene sobre su mesa de trabajo un “papel” en el que se dibujan las líneas maestras de un plan de salvación urgente de bancos y cajas con problemas de solvencia. Al presi -de capa caída en los últimos tiempos tras lo ocurrido en Galicia, incluso en el País Vasco, casi desaparecida su proverbial baraka, evaporada ese aura de triunfador que le ha distinguido desde que llegó a Moncloa- le han explicado que el saneamiento del sistema financiero es la clave del arco sobre el que descansa la salida de la crisis económica, porque difícilmente se recuperará la actividad privada sin que el crédito empiece a fluir a través de los intermediarios financieros, y eso no ocurrirá mientras no se separe el trigo de la paja y no se limpien a fondo los Balances tras los excesos cometidos en la pasada orgía inmobiliaria.
No está claro que Zapatero se haya estudiado el papel. Para un hombre al que engañaron con aquello de que España tenía el sistema financiero más sólido del mundo, ésta tiene que ser una asignatura muy dolorosa. El presidente, y no digamos ya el Gobernador Fernández Ordóñez, ha estado muy influenciado por el grupo de economistas cercano al PSOE (Pepe Pérez, Emilio Ontiveros et alii, todos próximos a Intermoney), gente brillante que, crecida por ese apocalíptico final del capitalismo pronosticado por algunos profetas de la izquierda, ha expandido la tesis del “manguerazo”, término que alude a la necesidad de una inyección masiva de capital público en el sistema de bancos y cajas destinada a salvar de la quema a todo el mundo, obviamente con la idea, en segunda ronda, de descabalgar a banqueros y cajeros culposos para sustituirlos por gente afín, en lo que vendría a ser una nacionalización encubierta. A esto se ha opuesto un Solbes que parece tener claros los principios, aunque confusos los finales. Frente al desconcierto que durante meses ha enseñoreado la Administración socialista sobre cómo hincarle el diente al saneamiento del sistema, Solbes se ha despertado a tiempo, ha aprendido rápido, ha pedido consejo a quienes vivieron las crisis bancarias del pasado y ha gestado el “papel” -que es obra de Economía, no del Banco de España- que descansa sobre la mesa de trabajo de ZP.
Ahora se trata de “negociarlo” con el Partido Popular. Sorprende la forma en que en el Banco de España (BE) ha olvidado la “tecnología” que permitió superar con éxito la gran crisis bancaria iniciada en torno a 1978 y que, tras enlazar con la expropiación de Rumasa, se prolongó casi hasta 1986, crisis que se llevó por delante a la mitad de los bancos existentes en los setenta. La mayoría eran entidades creadas en el desarrollismo de los sesenta, pertenecientes a conocidos apellidos del Régimen que, a consecuencia del shock petrolífero, entraron en crisis a partir de 1977. En muchos casos, estos banqueros de pacotilla se habían comido los recursos propios, cuando no se los habían llevado directamente a su casa. Algunos se lo llevaron a Suiza, caso de Ramón Rato (Banco de Siero), que fue a dar con sus huesos en la cárcel, mientras otros (Higinio Torras, Banco de los Pirineos) huían a Brasil. Para la ocasión se creó el hospital de bancos y el FGD. Los que estaban quebrados se cerraban, con devolución del dinero a los depositantes (Banco de Navarra). Para quienes eran susceptibles de recuperación, el BE llamó a capítulo a los grandes del sector y les pidió ayuda. El FGD intervenía la entidad, se quedaba con los activos que hoy llamamos “tóxicos”, y la reflotaba endosándosela a uno de los grandes en pública subasta. Fue la forma en que Pedro de Toledo hizo del Vizcaya un gran banco, gracias a la escuela de ejecutivos que forjó en su derredor y que hoy todavía dirige los destinos de no pocas entidades.
Tras rellenar un pliego de condiciones, los bancos acudían a esa subasta con la cifra que estaban dispuestos a pagar por la entidad en cuestión (por sus activos sanos) y las ayudas que solicitaban a cambio. En general, se trataba de un crédito a largo plazo e interés cero del FGD, que el comprador invertía en deuda pública entonces al 18%. Así se quedó el Vizcaya con Banca Catalana. El proceso se solapó con la expropiación de Rumasa en el 83, pero la técnica de salvamento no cambió, porque desde el principio Miguel Boyer dejó claro que el destino de los bancos de Ruiz Mateos era devolverlos al sector privado una vez saneados. La “tecnología” varió sustancialmente cuando, a finales de los ochenta, estalló la gran crisis de las Cajas de Ahorro que redujo a 40 las 80 entonces existentes. En esencia, la filosofía empleada entonces se resume en la negativa radical del BE a ayudar a sobrevivir a ninguna Caja en dificultades mediante las ayudas del FGD. No se compraban activos tóxicos. Todo aquel que se estaba ahogando era obligado a fusionarse con otra Caja, para crear entidades más potentes y sanas. Así nació la práctica totalidad de las Cajas hoy existentes. El BE no ayudó a ningún gestor a salvar su culo con el dinero del Fondo: todo aquel que tuvo que pasar por taquilla, porque estaba quebrado, fue obligado a retratarse. Justo lo contrario de lo que hoy está haciendo MAFO (“mi hermano el rojo”, que decía con sorna Paco Fernández Ordóñez) con su amigo Hernández Moltó en Caja Castilla La Mancha.
El desconcierto del Gobierno y del Banco de España
Sorprende hasta asombrar, por todo ello, que, estando tan clara la filosofía utilizada por otro Gobierno socialista, tan a mano la “tecnología” entonces usada, tan vigente la legislación en vigor sobre los Fondos de Garantía de Depósitos, del Gobierno y del propio BE se haya adueñado tan descomunal desconcierto sobre cómo abordar con garantía de éxito esta nueva reconversión de caballo del sistema financiero que tenemos encima. Es verdad que en la plaza de Cibeles han perdido la forma después de 14 años de crecimiento económico, y también es verdad que el gobernador ha limado tanto los colmillos del Servicio de Inspección que los antaño temidos inspectores del BE no asustan hoy a nadie, pero bastaría con que MAFO tirara de hemeroteca para dar con la fórmula. Otra cosa es que quiera. Los bancos sí parecen tener claro lo que quieren, convencidos de que se avecina un nuevo recorte de capacidad. La patronal AEB ha discutido a fondo en su Consejo la situación, para concluir que las entidades tendrán que hacer sus deberes “y si el Sabadell no tiene más remedio que fusionarse con el Popular, pues tendrán que fusionarse”.
Las cosas, en cambio, están mucho más oscuras en el hoy complejo mundo de las Cajas. Complejo porque la política de partido, vía Comunidades Autónomas, se ha colado hasta el tuétano de las instituciones, de forma que ya no se trata de procurar un sistema más fuerte y saneado, sino de salvar el honor perdido del presidente de turno, que es ilustre militante de tal o cual partido, lo que además podría acarrear perder las elecciones en el territorio en cuestión. Ello explica la agria reacción que en tanta gente provocaron las palabras pronunciadas por Miguel Martín en el Congreso el pasado 9 de marzo. El presidente de la AEB, que cargó contra las inyecciones indiscriminadas de capital público, afirmó que los gestores de las entidades que necesiten ser rescatadas tendrán que asumir su responsabilidad y abandonar el cargo. “Esa ha sido siempre la política que se ha seguido en España; sin disciplina, el sistema financiero pierde su forma de hacer banca”. En suma, el que la hace la paga. “Eso es cosa de la patronal bancaria”, acusaron en el sector, susurraron los hombres de Intermoney, “que quieren sacar tajada de la crisis de las Cajas, para reducir su peso en el sistema financiero”. La situación llegó a tal punto que Martín tuvo que llamar de nuevo a Solbes para reiterarle lo que ya le había contado en persona: la posición de neutralidad de la banca en la crisis de las Cajas y, en todo caso, su disposición a ayudar.
No va a ser fácil hacer pasar por el aro a las Cajas en situación de quiebra y, sobre todo, a sus presidentes. Como una consecuencia más de la borrachera de dinero fácil y el abandono de las prácticas bancarias basadas en la prudencia que hemos vivido estos años, no solo se ha perdido la disciplina, sino también la vergüenza. Todo el mundo está dispuesto a defender el sillón con uñas y dientes. Moltó se ha pedido la vicepresidencia de la Caja resultante de la fusión con Unicaja, y Antonio Pulido (Cajasol), que se sabe engullido a plazo fijo por la voracidad inextinguible de Medel, pretende zafarse de ese nudo corredizo mediante un apaño con Cajasur, aprovechando que su vicepresidente ejecutivo, Salvador Blanco, es conmilitón y paisano de Palma del Río. Más al norte, el presidente de Caja España, Santos Llamas, está seguro de poder encabezar una hipotética fusión con Caja Duero. Su argumento es inapelable: es íntimo de Zapatero. Lo último que ha pedido el sector, vía CECA, ha sido dejar de lado la normativa vigente (¡la Ley, esa antigualla!) para que no sea obligatorio tener que dotar el 100% de un crédito fallido en dos años, como ahora es el caso, y se pueda prolongar en el tiempo esa provisión. Cualquier cosa menos reconocer la realidad y asumir las responsabilidades pertinentes por lo ocurrido.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (125)
125.
andresmartos27/03/2009, 23:10 h.
Que los altos ejecutivos de las cajas de ahorros no quieren una fusión es algo tan real que no hace falta ser gurú de las finanzas para entenderlo, en caso de fusión se duplican los cargos, y claro a alguno le toca salir, los sueldazos que se llevan no son para perderlos, otro tema a tener en cuenta es la perspectiva que se les presenta, algunos no tienen edad para prejubilarse otros no tienen donde meterse, y más con el curriculum de incompetencia que se han forjado, y que solamente en una entidad con funcionamiento casi funcionarial se permite.
El futuro de las cajas de ahorro debe pasar por una gestión más acorde con los nuevos tiempos, más como empresa privada, aunque sin perder parte de su filosofía actual, me refiero a su Obra Social.
Los nuevos dirigentes que salgan después del inevitable ajuste en el sector financiero, se les debe poner más control y responsabilidad de gestión, ya no valen los casos donde después de patinazos sonados sigan como si nada, eso en una empresa privada no suele pasar, otro asunto es que las cajas deben ser despolitizadas no pueden ser cementerio de elefantes de políticos, ni el lugar donde colocar al amiguete.
124.
medusa23/03/2009, 17:50 h.
---¿Y QUIEN SALVARA A ESPAÑA?, oiga que al paso que vamos con los disgustos ya trasanlanticos nos vamos a dar una hostia de tres palmos de narices.
Nuestro Pais que a tan solo dos años vista habia cogido un medro o seudo-medro ilusionante, ya todos eramos el hermano rico de Zumosol, y que tirabamos de tarjeta y veraneo, solo habia que ver como estaba la Rivera Maya de Españoles, ahora no podemos ir ni a Palomares, donde Fraga se baño, para demostrar su tremenda creencia en la Bomba caida que no tenia repercusiòn.
Oiga que en un Banco hoy por tener una C/C TE COBRAN 2O EUROS Y POR ENVIAR UNA CARTITA 2 EUROS EN CORRESPONDENCIA, su Sierra Morena particular ya se les ha acabado.
Ahora que se pongan a la cola que aùn tienen Patrimonio y divendos varios, que en la cola de la Sociedad hay màs urgencias.
123.
medusa23/03/2009, 17:33 h.
Està crisis que no es igual para todos, los de siempre los que han comido en mesa y mantel millonaria, siguèn en los fastos de la pasta, su efecto tampoco es igual me explico.
La Sociedad Civil, llana que no percibe ninguna mejoria, que de facto cada dia que pasa va a peor, necesita al menos que alguien le de un plus de esperanza , mientras los de siempre siguèn chupando de la vena de la abundancia.
No atisba la socializaciòn de la Crisis por ningun lado, los Bancos que no hayan hecho bien sus deberes, que se comiròn los Fondos Toxicos y con virus incluido que purgen su diarrea, y que se conformèn con bajar sus espectativas.
Lo que tiene que tener muy clarito el Gobierno del pelaje que sea , es en atender primero a la Sociedad esa que va al supermercado dia a dia, y luego en crear empleo, estos que demandan pasta siempre les quedara arrestos , caso contario como todo hijo de buen vecino sòn Sociedades Anonimas que vayan a la Concursal.
122.
25Aries23/03/2009, 13:04 h.
Corrijo erratas.
Éste "... Y de lo mío ¿qué?
... sería un muy buen plan para salvar a cajas y bancos en España y en el mundo mundial para salvar al resto de entidades crediticioeconómicafinancieras.
Un plan muy sencillo.
Muy claro.
Muy ... directo.
Muy democrático.
Muy económico.
Muy legal.
Muy fiscal.
Muy social.
Muy necesario.
Añado: EL ÚNICO PLAN VERDADERAMENTE EFICAZ Y VÁLIDO ECONÓMICAMENTE HABLANDO.
121.
25Aries23/03/2009, 12:59 h.
Éste "... Y de lo mío ¿qué?
... SERÍA UN MUY BUEN PLAN PARA SALVAR A CAJAS Y BANCOS EN ESPAÑA Y EN EL MUNDO MUNDIAL.
Un plan muy sencillo. Muy claro. Muy ... directo. Muy democrático.
My económico. My legal. Muy fiscal. Muy social. Muy necesario.
Añado: EL ÚNICO PLAN VERDADERAMENTE EFICAZ Y VÁLIDO ECONÓMICAMENTE HABLANDO.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otros artículos de este autor
Un sistema financiero gravemente herido(15/03/2009)
El ocaso de la Casa Botín(23/02/2009)
El ocaso de la Casa Botín(22/02/2009)
Otros artículos de opinión
¿Derecho al aborto? (y IV)… y alguna cosilla más… Cristina Falkenberg
De reducir los salarios y otras memeces Juan Carlos Escudier
Lo que la verdad esconde: la marca España está en bancarrota Federico Quevedo
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Enlaces de Interés