publicidad
publicidad

Ir a www.cotizalia.com Ir a www.vanitatis.com

Logo de El Confidencial
2.000.000 lectores influyentes
Con Lupa   Al Grano   Mientras Tanto   Dos Palabras   Sin Enmienda   El Confidente

Viernes, 29 de mayo de 2009

España Comunicación Cultura Mundo Sociedad
Con Lupa Al Grano Mientras Tanto Dos Palabras Sin enmienda Fuera de Gobierno Valor del Derecho El Confidente
Hoteles Gastronomía Viajes Arte Libros Música Cuaderno Matoses
Editar perfil Foro Foro Interno El Café

TENDENCIASCerrar el bloque

El monstruo viejo de Amstetten y sus jóvenes imitadores de Sevilla

@Antonio Casado - 20/03/2009

Deja tu comentario (19)

Valorado (2/5)Valorado (2/5)Valorado (2/5)Valorado (2/5)Valorado (2/5) (2/5 | 30 votos)

Nos sugiere Susana Griso (Espejo Público) una aproximación comparativa entre el monstruo viejo de  Amstetten y los monstruos jóvenes de Sevilla. Dos formas de ruina moral escenificada estos días ante los jueces de allá y los policías de acá. Allí, fatiga de materiales, cuyo desenlace fue la autoinculpación. Aquí, instinto de supervivencia y maniobras exculpatorias, que es lo que lleva a Carcaño y compañía a declarar A ó B en función de sus intereses como acusados.

Y aparte de la degradación moral presente en ambos casos, un tema recurrente para los españoles en pleno puente de San José, pocas cosas hay en común entre el electricista retirado que esclavizó a su propia hija durante un cuarto de siglo y el abominable crimen cometido por unos adolescentes en Sevilla. Sin embargo, sí cabe alguna comparación en el intento, probablemente inútil, de entender cómo la mente de un ser humano puede extraviarse hasta esos extremos.

En Josef Fritzl, condenado ayer a cadena perpetua, es aberrante hasta la lucidez terminal de su contrición pública. Pide perdón a su familia y dice sentir “de todo corazón” el daño causado después de haber secuestrado y abusado sexualmente de su propia hija a lo largo de veinticuatro años. Veinticuatro años entregado a una aberración deliberada, consciente, sórdida, organizada, con una familia paralela de hijos-nietos en el subsuelo, y un minuto para el arrepentimiento. Quienes han tenido ocasión de hablar con él durante estas últimas cuarenta y ocho horas dicen que la autoinculpación –el reconocimiento de todos los cargos que pesaban contra él- le ha hecho sentirse mejor, como si se hubiera quitado un peso de encima.

Espero que nadie aprecie en ello un motivo de acceso a una cierta indulgencia de última hora. Y no me refiero ni de lejos a una indulgencia de carácter judicial (atenuantes que, por otra parte, no se han apreciado en la sentencia conocida ayer), sino a un atisbo de comprensión por parte de sus semejantes. Le seguirán viendo, y hacen bien, como un monstruo. En esa inesperada reacción autoinculpatoria de Fritzl, que al parecer sorprendió a sus propios abogados, no acabo de ver una luz blanca, aunque fuese residual, tras la negrura de una vida marcada por una conducta aberrante en todos los sentidos (individual, familiar, moral, social…). Lo que se aprecia es simple fatiga de materiales.

No es el caso de los monstruitos de Sevilla, aún en los umbrales superior e inferior de la mayoría de edad. Espantosa frialdad la de unos adolescentes que crecieron sin barandillas morales. Nunca oyeron hablar del Raskolnikov de Crimen y Castigo ni han tenido tiempo de contactar con su propia degradación. A diferencia del personaje de Dostoyevski, jamás dedicaron ni medio minuto a interiorizar el sentimiento de culpa. Eso también les distingue de Josef Fritzl, que no es ningún loco, según han dictaminado los psiquiatras, hasta el punto de apreciar éstos un alto riesgo de suicidio en el condenado.

Sin embargo, a Carcaño y compañía (El Cuco, Samuel, el hermano mayor…) no les ha faltado la malicia –utilitaria, por supuesto- de formalizar pactos de pandilla orientados a impedir que aparezca el cadáver de la niña Marta del Castillo. Si no lo sabían, alguien ha debido hablarles del “cuerpo del delito”, de la responsabilidad penal del menor respecto a la del adulto y de las consecuencias para ellos de que aparezca o no aparezca el cadáver en el vertedero de Alcalá de Guadaira.

Valorado (2/5)Valorado (2/5)Valorado (2/5)Valorado (2/5)Valorado (2/5) (2/5 | 30 votos)

Opiniones de los lectores (19)

Deja tu comentario

19. usuario registrado afectadísima»20/03/2009, 17:52 h.

Los hijos de la corrupción.

Esos pactos de pandillas de delincuentes descerebrados no son más que la emulación de los ejemplos cercanos que ven en sus mayores y en toda la sociedad que les circunda.
En demasiadas ocasiones, los menores se ven impelidos a colaborar con grupos organizados de delincuencia locales [mafietas al uso, para entendernos -¿al servicio de mafias mayores?-].
Desgraciadamente, he sido objeto de la furia irracional de algunos de estos elementos, muchos de ellos demasiado acostumbrados a presenciar desde muy pequeños las "técnicas" habituales para quitar de en medio a un posible competidor laboral, conseguir un plato de lentejas, una pensión, algunas licencias comerciales, puestos de trabajo de los "guay-guay" o adjudicaciones preferentes [entre otras muchas opciones].
Por supuesto, sus padres y mayores se encargaron del "trabajo" grueso y perfectamente deliverado.
Estos supuestos "grupos aislados", de comportamiento asimilado a la perfección con la 'idea' de mafiosos, se integran rápidamente y sin dificultad entre el "pueblo",y es más, hasta tienen oportunidad de escalar posiciones debido a la indiscutible impunidad que disfrutan al actuar en equipo/s...

 Me gusta (0)    |   marcar ofensivo Marcar como ofensivo    |     Responder   

18. usuario registrado izaldu»20/03/2009, 16:43 h.

Coincido con Pifia. No hay más que ver los modelos educativos "pogresistas", se sustituye la autoridad y potestad del enseñante por el "vamos a dejar libertad al enseñado". Hoy e mucho más necesario, mucho más que hace 50 años, reforzar ele elemento de autoridad , maleable, pero autoridad, al fin y al cabo. En el momento en el que se pretende que maestro y alumno se encuentren en el mismo plano, tal y como están las cosas hoy ern día, se condena al profesor.
Me imagino a un profesor de instituto dando clases de Educación para la ciudadanía , al final de la cual, ve a chioas de 15 años liarse a puñetazos y patadas en el patio como estibadores borrachos.

 Me gusta (0)    |   marcar ofensivo Marcar como ofensivo    |     Responder   

17. usuario registrado Pifia»20/03/2009, 15:29 h.

Los niñatos de veinte años son iguales en todos lados. En este pueblecito sueco donde vivo, hay una panda de adolescentes que ha estado robando móviles a punta de pistola y ha tenido en vilo a la policía todo el pasado invierno. Y yo me pregunto, de dónde sacan las pistolas? y dónde están los padres?
Ustedes saben qué ciudad europea tiene más violaciones que Nueva York? Oslo. Ni más ni menos.
La degeneración moral de la sociedad mundial marcha a pasos gigantes. Da igual donde uno se encuentre. Es una mezcla de todo, la televisión convertida en nanny, los padres que pasan de todo, incluídos los hijos, la ineptitud política, la pobre educación en los colegios, el mensaje social [tanto tienes,tanto vales, no importa de dónde saques el dinero]. Y eso se está dando en todos lados, me crean o no.

 Me gusta (0)    |   marcar ofensivo Marcar como ofensivo    |     Responder   

16. usuario registrado izaldu»20/03/2009, 15:28 h.

El punto de partida del artículo está tomado de Espejo Público. Esto lo dice todo.

 Me gusta (0)    |   marcar ofensivo Marcar como ofensivo    |     Responder   

15. usuario registrado faespa»20/03/2009, 14:55 h.

Vd, como siempre, mezclando churras con merinas. Qué tendrá que ver un individuo de los años 30 ó 40 del siglo pasado con unos niñatos de hace 20 años ó menos. Lo que pasa ,Sr Casado, es que su progresismo y el de otros ha llevado a estos jovenes de hoy a considerar que no hay que esforzarse para alcanzar algun puesto [ Pepiño, Leire Pajin, Zapatatero...son un ejemplo], que hay que drograrse para divertirse, que lo de trabajar es para otros, que la religion no sirve para nada, que hay que aparearse y se aborta etc. En resumen, Casado, habeis conseguido una generacion sin etica, sin moral, sin valores, anacronica,analfabeta,ignorante....habeis convertido a niños en niñatos monstruos y ahora los usais como tapadera para hundir España y que no se note.
Casado, Casado,Casado.

 Me gusta (0)    |   marcar ofensivo Marcar como ofensivo    |     Responder   

El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.

Ver más comentarios     Deja tu comentario

Ira contra el mensajero y presunción de inocencia en el discurso del PP

@Antonio Casado - 19/03/2009

Política, religión, ética y ciencia en el debate sobre el aborto

@Antonio Casado - 18/03/2009

La campaña del lince: los obispos cambian el púlpito por las vallas publicitarias

@Antonio Casado - 17/03/2009

Espionaje y caso Correa: el Gobierno espera que el PP se cueza en su propia salsa

@Antonio Casado - 16/03/2009

La interrupción voluntaria de una comisión embarazosa

@Antonio Casado - 13/03/2009

Ver más»

Acerca de...

@Antonio Casado

Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Canal Nou. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.

los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

atlas
Auditado por Ojd

ir a Cotizalia

El Confidencial

ir a Vanitatis


Enlaces de Interés