ElConfidencial.com > España > Antonio Fernández
OTRAS NOTICIAS
Garzón se defiende con un ataque: los abogados blanqueaban dinero de la ‘Gürtel’
El personal de tierra de Iberia parará todos los lunes y viernes a partir del 3 de febrero
El juez imputa al abogado Cuatrecasas por un fraude fiscal de casi 4 millones
El Gobierno abrirá una línea ICO para que las CCAA paguen a sus proveedores
La ‘emergencia’ fuerza a Rajoy a adelantar a febrero las tres reformas pendientes
Antonio Fernández 15/03/2009 (06:00h)
El juzgado de primera instancia número 28 de Barcelona ha admitido a trámite una querella por la desaparición de casi 6 millones de euros de los fondos de una sociedad. La entidad de ahorros había concedido sendas líneas de crédito a dos compañías: Gestió de Pirotecnia, por valor de 10 millones de euros, y Boi Bolsa, por valor de 400.000 euros. En verano del 2007, Boi Bolsa era propietaria de casi 2,5 millones de acciones de Imperial Actius Mobiliaris Sicav, que el 1 de agosto del 2007 valían 2,59 euros por acción y cuyo valor superaba los 6,3 millones de euros.
El 7 de agosto, en plenas vacaciones estivales, fueron cargados a la cuenta de Boi Bolsa, más de 5,9 millones de euros por la venta de las acciones de la sociedad de activos mobiliarios. Al día siguiente, 8 de agosto, ocho operaciones dejaron su saldo a cero. “En la cuenta citada, la única firma autorizada para disponer de los fondos depositados era la de su administrador único, Jordi Pont Valls”. Éste, según la denuncia, jamás dio orden de mover el dinero de la cuenta.
Jordi Pont, que se encontraba convaleciente desde hacía unos meses a consecuecia de una grave operación quirúrgica, había dado poderes al presidente de Gaesco Bolsa, Joan Francesc Gelonch, para que manejase sus cuentas y se enteró de la desaparición de sus fondos a la vuelta de vacaciones, en el mes de septiembre. Para entonces, ya se había generado un grave problema y comenzaba a gestarse lo que, a la postre, sería un gran agujero en Gaesco: faltaban 40 millones de euros, realidad que reconoció oficialmente en el mes de noviembre.
A mediados de octubre, Pont ya había reclamado, vía burofax, a Caixa Girona que no tocase más sus cuentas si no era con consentimiento expreso. Y un mes más tarde, Gaesco reclamaba a Pont 38 millones por el agujero de 40 millones que había detectado en sus operaciones. Como consecuencia del escándalo, el presidente de Gaesco Bolsa fue obligado a dejar su cargo, medida que luego se hizo extensible al presidente del holding, Pedro Perelló, al tiempo que la compañía intermediaria vendía su paquete de acciones en BMI para provisionar los fondos que faltaban y solucionar el problema.
OPINIONES DE LOS LECTORES,
0 COMENTARIOS