¡Sálvese quien pueda!
@Juan Carlos Escudier - 07/02/2009
Entretenido con ese campeonato de la paciencia que disputan los socialistas en el que Pepe Blanco podría batir el récord del mundo si el tiempo y la banca lo permite, Zapatero no ha debido reparar en que la ciudadanía comienza a estar harta de un Gobierno que parece a merced de oleaje y que sólo aspira a que la tempestad amaine para comprobar si algún jirón de las velas es aprovechable como servilleta.
A los 6.000 parados diarios, a los empresarios abocados al cierre por la falta de crédito y a los autónomos arruinados por la morosidad de las administraciones públicas no les consuela que el presidente esté muy preocupado ni que comparta con su esposa el sufrimiento que le provoca el desempleo en las frías noches monclovitas. Acostumbrados a hacer tres comidas diarias, a pagar la hipoteca, la luz, el agua, los colegios de los niños, a tomar un gin tonic con los amigos o a ir, ocasionalmente, al cine, convencidos, en definitiva, de que vivíamos en la octava potencia del mundo, los españoles no alcanzan a comprender que la prosperidad prometida sea un decorado de cartón piedra que el lobo de la crisis puede desarbolar de un solo soplido.
Este país no entiende por qué el paro crece aquí siete veces más rápido que en el resto de Europa, donde la crisis también golpea, ni acepta que su Gobierno, sobre cuya existencia hay dudas razonables, trate a los ciudadanos como a niños a los que no se les dice la verdad porque no la entenderían. Escuchar a nuestro bienintencionado presidente se está convirtiendo en un insulto a la inteligencia, en especial esa llamada suya al consumo que tanto prodiga. ¿Quién ha de consumir? ¿Los parados que cobran el subsidio, los que no lo cobran o los que temen cobrarlo próximamente? ¿Pedimos un crédito a Botín para consumir más y mejor ahora que el cántabro está que lo tira?
Es posible que Zapatero se esté moviendo, pero lo hace sobre la misma baldosa. Su receta milagrosa para combatir la catástrofe que tenemos encima se reduce a un plan de empleo municipal de 9.000 millones de euros, que aparenta ser el último conejo que quedaba en las chisteras de Moncloa. Hemos adquirido activos a la banca por 20.000 millones de euros, compraremos más por otros 30.000, y confiamos en dar la vuelta a la tortilla arreglando parterres y levantando polideportivos, uno en cada pueblo, eso sí, que el deporte es sanísimo para los parados. El patetismo y la incapacidad del Ejecutivo solo tiene parangón en una oposición distraída y apática, que no tiene sus ojos puestos en la crisis sino en las cerraduras de sus dirigentes.
¿A quién hay que culpar de la situación actual? ¿Cómo explicar que mientras el desempleo corre desbocado en España hacia los cuatro millones de parados se haya mantenido estable en Bélgica, Austria y Finlanda o, incluso, se haya reducido en Alemania, Eslovaquia, Holanda, Bulgaria o Malta? Los banqueros son culpables, en efecto, pero la principal responsabilidad hay que buscarla en nuestra clase política y en la corrupción en la que ha chapoteado desde la Transición.
Lo que ha determinado este modelo productivo tan nuestro centrado la construcción sin freno y en la especulación urbanística -ese que Zapatero se proponía cambiar en 2004 antes de que una amnesia lo borrara de su lista de promesas- no ha sido la fertilidad del suelo peninsular para el arraigo del ladrillo ni las hermosas vistas que se contemplaban desde los áticos de tres dormitorios de las nuevas urbanizaciones. Aquí se ha construido sin limite porque los poderes públicos lo han consentido, porque cada piso, cada carretera, cada puente ha enriquecido a concejales de urbanismo y a los intermediarios de los partidos, que daban uno y se llevaban cuatro. La construcción ha sostenido a una clase política corrupta, que ahora pretende transformar a los peones de albañil en instaladores de placas solares una vez reciclados mediante cursillos del INEM.
De la ruina actual quiere salvarnos un Gobierno del que la mayoría sólo conoce a su presidente, porque el resto ni está ni se le espera, empezando por el vicepresidente económico, Pedro Solbes, que hubiera debido dimitir antes de aceptar las majaderías de algunos de sus colegas, pero que ha preferido no hacer el feo a un partido que, al fin y al cabo, le ha proporcionado un buen sueldo desde hace veinte años. Sabemos que Miguel Sebastián se dedica al reparto de bombillas de bajo consumo y que con eso obligaremos a la OPEP a ponerse de rodillas, pero ¿en qué ocupan su tiempo Beatriz Corredor, Bibiana Aido, Cristina Garmendia o Bernat Soria?
Con los mimbres actuales, la salida del caos se antoja especialmente complicada porque para escapar de un laberinto hay que disponer de una estrategia y tener un rumbo, aunque la realidad levante muros que haya que sortear. El Ejecutivo tiene a un presidente tocado, a ministros abrasados y a otros bastante crudos o poco hechos. Y sobre todo, ignora el camino a seguir, desconcierto similar - todo hay que decirlo- al que sufre el resto de países afectados por esta crisis global, que si no conduce al final del capitalismo tal y como lo conocemos se quedará a dos paradas.
Si es verdad que la economía se mueve por resortes psicológicos, quizás fuera aconsejable trascender de los procesos electorales que ya están en marcha y plantear un frente político unitario. Este país no se merece un horizonte de paro que puede llevarse por delante a toda una generación. ¿Estará dispuesto Zapatero a dar entrada a expertos de la oposición –popular y hasta nacionalista- en un Gobierno volcado en el empleo y la reactivación económica? ¿Renunciaría el PP a hacer de la política económica un campo de batalla? Imposible. Así que, ¡sálvese quien pueda!
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (25)
25.
mira y piensa12/02/2009, 18:59 h.
De acuerdo Aragonz, espero que la crisis sirva para que a muchos españoles se les caiga la venda de los ojos y se den cuenta de todos los errores que los españoles hemos permitido a nuestros políticos.
Claro que también sería necesaria una justicia independiente que les haga pagar su ineptitud y falta de honradez.
24.
camellovolador08/02/2009, 20:24 h.
El paro, digo en realidad, no es el asunto para analizar la crisis. Porque, aunque incluye a todos los españoles que han perdido el empleo, empaqueta con ellos también, desde a los dignísimos buscadores de primer empleo, recién salidos de los troqueles de la Ineducación General Cocotera, hasta a esas amas de casa que durante las vacas gordas se pasaban el día rascándose la ventosa o pastoreando a sus nenes, y que ahora, al ver al marido más triste que Kalimero en un Kentucky Fried Chicken, acuden al INEM como acuden las hormigas a un zurullo perruno: a darse conversación y a comer mierda; y además, como demuestra el baile de cifras, desde los 350.000 nuevos parados reales de diciembre a los 198.000 reconocidos por el INEM en enero, el dato puede manipularse a voluntad del primo de Drakul, que es un cabronazo de los que sudan aceite de ricino.[ http://ulpilex.es/ ]
23.
observando08/02/2009, 19:50 h.
Señor Escudier, hoy lo ha dicho usted muy gráfica y sabiamente. Zapatero solo sabe moverse por la misma baldosa. Más corto y claro imposible. No tiene conocimientos de gestión suficientes para sacarnos pronto y bien de este pozo en que vamos cayendo a gran velocidad, y tampoco tiene el coraje que hay que tener para adoptar medidas impopulares que permitan que TODOS se mojen a una, aunque se tenga que comer algunas de las tonterías que ha dicho y sigue diciendo. No son tiempos de demagogia hueca y electoralista, sino de pactos, unidad y sacrificio. Y este hombre NO SABE de eso. Lleva demasiado tiempo dividiendonos para que le quede el menor crédito para ponernos de acuerdo.
Ni despidos baratos, ni congelaciones salariales de tropa, ni reducción de privilegios laborales, ni análisis de riesgos bancarios para nuevos préstamos. Nada de eso, solo seguir sin hacer reformas estructurales y tirar de la maquinita de la deuda pública, que ya vendrá detrás otro que arree, tenga que adoptar tras mayores perjuicios esas medidas traumáticas, le arregle las cuentas públicas y, seguidamente, a gobernar de nuevo su partido y a volver a dilapidar ciclicamente nuestros recursos. Hermoso ¿no?
22.
fapuig08/02/2009, 18:25 h.
La recesión ya está aqui, y pronto será depresión. Cuando Caritas y otras ONG no puedan disponer de fondos para alimentar a los parados, las revueltas sociales que vienen van ser el detonante de esa bomba que ZP no quiere ni ver.
http://fapuigbellacasa.blogspot.com/
21.
Cuquiña08/02/2009, 17:45 h.
Se pregunta vd. en un artículo lleno de sentido común y de realismo, si el PP estaría dispuesto a dejar de utilizar la economía contra el gobierno, creo que no es la pregunta oportuna. Vd. ha visto como todos la agresividad enfermiza del Psoe hacia el PP que hasta le llevó a firmar el Pacto del Tinell, lleva cinco años insultando, descalificando y echándole la culpa de todos los males al PP cuando es el Psoe el que ha gobernado con los nacionalistas, llevándonos por un plano inclinado hacia la hecatombe, y ahora le quiere echar la mano al cuello al PP dándole el abrazo del oso, como hace siempre el Zapatero en apuros. Yo no lo aceptaría. A Zapatero le quedan recursos todavía que puede emplear, como es el reducir las administraciones y congelar el sueldo de los funcionarios, pero como eso le hará perder votos y el sentido de Estado de Zp no es tal sino que es sentido del poder, de mandar, no lo hará. Y seguiremos yendo por el despeñadero y teniendo doble de paro que el resto de Europa. En el programa de 59 segundos le vimos al desnudo, unos ciudadanos cumplieron la función de desenmascararlo, creo que ha sido el principio del fín para él, todas sus mentiras en evidencia.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
@Juan Carlos Escudier - 31/01/2009
Esperanza Aguirre y los hombres de Paco
@Juan Carlos Escudier - 24/01/2009
Los sangrientos renglones de la historia de Israel
@Juan Carlos Escudier - 17/01/2009
@Juan Carlos Escudier - 10/01/2009
@Juan Carlos Escudier - 03/01/2009
Acerca de...
Dice Ambrose Bierce que el reportero es un escritor que, con suposiciones, se abre camino hasta la verdad para dilapidarla seguidamente con una tempestad de palabras. Dilapidando verdades y palabras llevo más de 20 años. Nací en Diario 16; crecí en El Mundo y me licencié en este Confidencial. He sido corresponsal político de 20 Minutos en este siglo XXI adC (antes de la crisis). Comparto este Sin Enmienda con una columna diaria en Público. Si conocen un trabajo respetable, háganmelo saber.
Otros artículos de opinión
España en estado de coma Federico Quevedo
¿Por qué no funciona nuestro sistema político? Juan Manuel Blanco
La caza de Garzón y la fábula de la manzana podrida en el PP Antonio Casado
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Enlaces de Interés