Marx ha vuelto
Marx, capitalismo, crisis, izquierda
Estudiantes portan una pancarta con la imagen de Marx en Guatemala (Reuters).
@Esteban Hernández.- 03/01/2009 06:00h
Si las previsiones para 2009 se cumplen, es muy probable que, entre el empobrecimiento de la clase media, el paro creciente y el aumento de la conflictividad social comience a hablarse, más que de fallos en el sistema, de la misma quiebra del capitalismo. Y es que, si la crisis se hace más profunda, la vuelta de Marx será inevitable. De momento, El Capital está vendiendo mucho más desde que comenzó a hablarse de las hipotecas basura, sus obras son invocadas en ámbitos académicos y los partidos de izquierda ya no tienen reparos a la hora de pronunciar su nombre en voz alta. En España, el Partido Comunista vuelve a regir IU justo en el instante en que nace un partido anticapitalista (Izquierda Anticapitalista); en Francia hay un giro a la izquierda en el Partido Socialista mientras que Olivier Besancenot, el líder troskista, continúa siendo la figura más popular más allá del PSF; en Alemania, Marx es reivindicado de nuevo en la política cotidiana; y en Grecia, un buen número de anticapitalistas han tenido papel preponderante en las revueltas.
Aunque, en realidad, afirma Augusto Zamora, profesor de Derecho internacional público en
Y ese giro marxista se nota especialmente en que la izquierda está volviendo a los postulados materialistas, en desuso últimamente, como lugar central de sus políticas. En los últimos años, el apoyo a las minorías, las luchas ecologistas y las cuestiones morales (aborto, bodas gays, etc.) se convirtieron en el núcleo de las acciones de izquierda en detrimento de la clase obrera, sus reivindicaciones salariales y el horizonte de otro modelo estatal. En ese viraje influyó, según Zamora, la desorientación producida en las filas izquierdistas tanto por la consolidación del Estado de Bienestar y de las clases medias que aparejaba (lo que dejaba sin lugar al proletariado) como la desaparición de
Y en la búsqueda de una nueva identidad, la izquierda perdió pie: “Los socialdemócratas dejaron de diferenciarse de la derecha, convirtiéndose en opciones políticas muy similares” y quienes estaban un paso más a la izquierda “no supieron adaptarse a las nuevas realidades sociales”. En ese contexto, las cuestiones postmateriales se convirtieron en una salida sencilla del atolladero. La crisis, sin embargo, está obligando a resituar las cuestiones económicas en el centro de las propuestas y reivindicaciones de la izquierda. Según Zamora, “es inevitable que Europa piense de nuevo en lo material; Quizá ya no tengamos proletariado pero sí una gran masa de jóvenes condenados a una vida precaria que hacen imprescindible un nuevo modelo de redistribución de la riqueza”.
La nueva cuña anticapitalista
En ese contexto, el término “anticapitalista” está resurgiendo con enorme fuerza. Lo que supone un indicador muy evidente, según Carlos Fernández Liria, profesor de Filosofía en
Un hecho que podría explicarse, sin duda, por la timidez ideológica de
Aunque desde una posición ideológica diferente, también percibe Jorge Verstrynge, profesor de Ciencia Política de
Una vez asentado cierto consenso sobre la necesidad de que regresen las cuestiones materiales al centro de la escena, hay que ver cómo se articulan esas nuevas opciones y a qué escenarios nos llevan: porque no es lo mismo que regrese Marx que lo haga el Estado soviético; no es lo mismo que se pretenda regresar a postulados comunistas clásicos o que se traten de impulsar nuevas prácticas a partir de la vieja teoría. En primera instancia, hay quienes aseguran que todo este movimiento no irá más allá de la recuperación de algunas recetas de corte keynesiano, ligadas al clásico Estado del bienestar.
¿Sin alternativas al Capitalismo?
En ese terreno se mueve Verstrynge, quien asegura que “hoy no parece haber alternativa al capitalismo, a excepción del caso de Chávez, que no es fácilmente aplicable en Europa”. Por eso, sus recetas, y más en una situación de crisis como la presente, consistirían en “la utilización de instrumentos públicos para forjar el empleo y relanzar la máquina; en acabar con los paraísos fiscales; en volver a la circulación regulada de capitales; en crear una potente banca pública y en el regreso a políticas proteccionistas”. Eso sí, los postulados keynesianos ya no podrían llevarse a cabo desde territorios estrictamente nacionales. Verstrynge coincide con Emmanuel Todd, quien acaba de proponer en su obra Àpres la democratie, “la conversión de Europa en una fortaleza comercial, desconectándola de la economía de EEUU. Y de la británica”.
Fernández Liria señala que la izquierda del futuro cercano será claramente anticapitalista y que, además, habrá perdido cierto complejo antiestatalista que la animó en los últimos años. Desde esa perspectiva, Liria dice tener esperanzas “en cuanto a la posibilidad de la refundación de la izquierda, porque si bien la crisis va a ser un desastre sin referentes, percibo una gran madurez que no existió en los años siguientes al 68, donde se confundieron de enemigo. El problema no es el Estado de derecho sino el capitalismo. Es éste el que hace imposible el derecho y la democracia, el que vuelve abyecto al Parlamento, el que vuelve inoperantes y contraproducentes las instituciones”. Es en ese sentido que Fernández Liria afirma que “las tendencias anarquistas me parecen muy peligrosas porque su reacción contra las instituciones coincide punto por punto con el discurso neoliberal”.
Y, por último, hay quienes piensan que de esta crisis saldrá una nueva izquierda, alejada tanto de los parámetros socialdemócratas como del marxismo clásico. Según Carlos Prieto del Campo, de
Opiniones de los lectores (56)
56.
xporx05/01/2009, 14:16 h.
haciendo las maletas
35.-El acto de enchufar a un amigo en un concurso-oposición perjudica gravemente a todos los contribuyentes que habrán de sostener al parásito los próximos 40 años con un salario por encima del promedio y unos derechos laborales impresionantes en comparación con los del "mundo exterior". No digamos la venalidad al licitar un contrato o al manejar presupuestos de compras o servicios, de dictar sentencia un juez que accedió por un turno de enchufe o fue promovido por una mayoría sectaria coyuntural en el CGPJ.
Imposible que lo descrito se produjera, una vez implantado el Capitalismo Comunitario
55.
xporx05/01/2009, 14:09 h.
cidcampeador
Sólo los VAGOS o los DESALMADOS pueden defender hoy en día esa ideología.
¿No pueden existir honestos equivocados?
El intervencionismo de Keynes ¿era malo para la población proletaria?
El disminuir o aumentar la masa monetaria, mediante medidas legislativas, eso es el pan de cada día, ¿Es o no es intervencionismo? El dooping, la información privilegiada, el soborno, el acaparamiento ¿Es o no es intervencionismo? Por todo ello soy de los que piensa que el libre mercado o el "laissez faire, laissez passer" siempre fue una máscara amable del capitalismo salvaje.
Todo esto quedaría solucionado con el
Capitalismo Comunitario
54.
raskolnikov04/01/2009, 23:02 h.
¡Lo que hay que oir (leer)!, hace poco se hablaba de "refundar" el capitalismo y ahora de "resucitar" el marxismo...
Creo que no hay que ser muy espabilado para ver el origen y destino de los flujos migratorios, el ser humano tiene derecho a vivir lo mejor posible y por eso se desplaza donde puede hacer realidad sus necesidades y deseos. Si tanto desean el marxismo algunos de los foreros, pueden emigrar a Corea del Norte, Cuba, Vietnam...
Está claro que el sistema es susceptible de mejorar, pero echar toda la culpa al "mercado" sin atender a las responsabilidades de los reguladores es, como poco, negligente.
Decir que vivimos en un sistema ultraliberal y sin intervención es de chiste, cuando tenemos el sistema financiero totalmente intervenido, ya que son los bancos centrales quienes marcan el precio del dinero y "vigilan" para que se realicen las operaciones conforme a derecho.
#emilio, ¡hombre!, ya veo que te gusta dar lecciones de todo a los demás, y parece que con la misma autoridad en todo, es decir, ninguna.
53.
xporx04/01/2009, 21:31 h.
Me he propuesto aprender este editor de texto.
victor granada dices
la izquierda en el sentido que todo ser humano, por el mero hecho de serlo, tiene derecho a una serie de condiciones económicas dignas de tal nombre.
En el siglo XXI ha de dejarse las etiquetas de derecha e izquierda y buscar la trnasversalidad que terminará por imponerse.
Lo que mencionas de las necesidades dignas de todo ser humano, técnicamente están recogida en el primer estrato de la pirámide de Maslow. Ya hablaron de ello Marx y Bismarck con Lassalle de interlocutor en 1.848. Hoy lo pregonan los de la Red de Renta Básicahttp://www.redrentabasica.org/ y es la gran aportación que hace el Capitalismo Comunitario >http://www.scribd.com/doc/6685925/ADA-S-i-s-t-e-m-a-Presentacion>para conseguir la justicia social universal.
52.
almeriensis04/01/2009, 21:08 h.
La rebelión de Atlas
Creo que sería un buen comienzo para los que creen en Marx.
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