TRIBUNA
Grecia y la idealización de la revuelta
Costas Grivas. Atenas - 02/01/2009
La interpretación de los recientes acontecimientos que han conmovido a la sociedad griega durante este diciembre negro como si de un nuevo “mayo del
Como es sabido, la revuelta comenzó como reacción y consecuencia del asesinato durante la noche del 6 de diciembre del adolescente Aléxandros Grigorópulos a manos de un policía en el barrio de Exarhia, situado en el corazón de Atenas, en lo que viene siendo durante las últimas décadas el centro de acción de los movimientos anarquistas griegos.
A raíz de este fatal accidente y de una serie de particularidades griegas, así como de la tremenda debilidad demostrada por el Gobierno, el aparato del Estado, la policía y los medios de comunicación, se ha creado un insólito fenómeno cuyas dimensiones y consecuencias se verán dentro de algunos años. En primer lugar, la respuesta del Gobierno griego a la violencia desatada por grupos de jóvenes la misma noche del asesinato ha sido la impasibilidad institucionalizada. A partir de aquella noche, las órdenes dadas a la policía, y seguidas con una devoción cuasi religiosa, estuvieron marcadas por la “actitud defensiva” a la que se refirió el ministro de Interior, Procopios Pavlópulos.
Como se han encargado de dejar bien claro los dirigentes del partido conservador gobernante -Nueva Democracia-, el objetivo era evitar más muertes aún a costa de cualquier sacrificio. Así pues, la policía se ha dedicado a contemplar cómo unas hordas de jóvenes destruían Atenas sin hacer absolutamente nada, lanzando enormes cantidades de gases lacrimógenos cuyas nubes se mezclaban con las de las llamas de los edificios que ardían, lo cual contribuyó a crear un ambiente de guerra tanto en Atenas como en otras ciudades griegas.
A la impasibilidad de la policía se ha sumado la existencia en Grecia del controvertido derecho de asilo universitario. Esto significa que a la fuerza policial le está vetado entrar a cualquier espacio considerado universitario, incluidos los parques que lo rodean. Es decir, que los anarquistas tienen a su disposición fortalezas inexpugnables en el centro de Atenas, cuyo núcleo es el conjunto de escuelas politécnicas sitas en Exarhia, donde pueden fabricar cócteles molotov u otro tipo de armas, lanzar ataques y protegerse de la policía cuando ésta contraataca. De este modo, grupos relativamente pequeños en número son capaces de provocar grandes destrucciones tanto en Atenas como en otras ciudades donde hay universidades.
La propia policía, incluso en el caso de no haber recibido en esta ocasión órdenes claras y tajantes de “apaciguar” a los anarquistas, ha practicado la política de “tierra quemada” para conseguir que el fenómeno se desinflara. Hay que tener en cuenta, por lo demás, que tampoco está realmente capacitada para hacer grandes cosas, teniendo en cuenta que el modo de afrontar disturbios, el armamento, los métodos y la filosofía de acción que emplea pertenecen a la década de los sesenta.
No ha sido una rebelión popular
En ningún caso lo ocurrido puede calificarse de revolución popular, revuelta juvenil o cualquier otro tipo de fenómeno de masas. Como subrayó
Se trata de una explosión de violencia extrema y descontrolada que ha surgido de la parte más antisocial del pueblo griego. Un grupo demográfico microscópico, cuyo centro es Exarhia, pero que, debido a los enormes daños provocados, ha adquirido enorme resonancia. Y ésta ha sido aún mayor debido al gran número de intelectuales y analistas que han corrido a los medios de comunicación a “interpretar” el fenómeno a través de las lentes deformadas por las experiencias vividas por ellos mismos en la época de la lucha contra la dictadura.
No olvidemos que una de las particularidades de la sociedad griega actual es la idealización de la revuelta. Desde la revolución de 1821 contra el yugo turco que condujo a la creación del Estado griego actual, pasando por la guerrilla contra los alemanes en 1940-44 y el levantamiento de los estudiantes del Politécnico en 1973, que condujo a la caída de la dictadura de los coroneles, los griegos aprenden ya en la escuela primaria a santificar la revolución, la rebelión y a los rebeldes, de modo que, al menos de partida, existe una cierta inclinación a idealizar todo fenómeno que se le parezca.
Esta vez, en cambio, la aplastante mayoría de la sociedad griega se ha vuelto claramente contra los “rebeldes”, algo muy fácil de detectar si se hace el esfuerzo de entrar en contacto con la sociedad real y no con la mayoría de los narcisistas intelectuales griegos que hablan por boca de ésta, o con los analistas “sabelotodo” de los medios de comunicación, cuyos análisis suelen provocar hilaridad pero también la cólera de la mayoría de los ciudadanos.
Teorías conspirativas
En la sociedad griega conviven hoy diferentes teorías sobre supuestos “complots”. Una de las más extendidas sostiene que todos estos sucesos significan una “revolución naranja” como la ucraniana, pero al estilo griego. Una situación dirigida por los servicios secretos de Estados Unidos, cuyo objetivo es combatir la nueva inclinación geoestratégica del Primer Ministro, Constantinos Caramanlís, es decir, el giro del gobierno conservador de Nueva Democracia hacia Rusia, lo cual incluye la colaboración energética con Putin mediante la creación de oleoductos y gaseoductos que pasarían por suelo griego, así como la compra a este país de sistemas armamentísticos, etc., todo lo cual habría causado una profunda inquietud en los USA.
Así pues, no son pocos los que en Grecia están hoy convencidos de que lo que estamos viviendo es una especie de guerra encubierta por parte de EEUU para hacer que caiga el Gobierno y lograr con ello que Grecia cambie de orientación. También están comenzando a aparecer artículos de opinión que caracterizan los acontecimientos como una versión metamoderna del golpe de los coroneles de 1967, que abolió la democracia en Grecia. Pero, incluso los “devotos” de esta teoría no justifican al Gobierno, a quien acusan de haber hecho gala de incapacidad y debilidad absolutas, de estar fuera de la realidad y de ser el verdadero creador de esta situación, dado que ha ofrecido a los alborotadores las ciudades griegas como regalo.
¿Son correctas estas afirmaciones? Según la opinión del que esto escribe, no. Son intentos de racionalizar el caos que azota al país. Igual, e incluso más erráticas, son las teorías opuestas en torno a este fenómeno nihilista recubierto con el manto romántico de la sublevación de los no privilegiados. En algún momento los griegos tendremos que encarar la realidad tal como es y no tal como debería ser.
* Costas Grivas es escritor y periodista especializado en temas de defensa y análisis geopolítico. Actualmente trabaja como profesor en
(Traducción de Natividad Gálvez)
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (8)
8.
deflacion03/01/2009, 19:16 h.
Para luisaalv:
El que grita e insulta a los demás se autocalifica a sí mismo...
Que conste que opino como tú en casi todo, pero tambien reconozco que si ahora tuviese 18 años y viese que iba a ser un esclavo de bancos y bajos salarios (aún con alta cualificación) y sin ninguna oportunidad de prosperar, yo tambien adoptaría esa actitud que tanto desprecias de la juventud. Seguramente tú tambien saldrías a la calle a protestar, y si no lo hicieses es porque careces de suficiente personalidad como para luchar por tu dignidad...
7.
mtolive03/01/2009, 19:16 h.
Acabo de leer el comentario deautonomo82 y me da MIEDO. Estamos retrocediendo cada vez más. Ni siquiera en el PRAVDA o en el novedades de Moscú podía encontrar tantas tonterías juntas.
Equiparando lo privado con el mercado. Cagate lorito. "planes mercantilistas", "legitimidad de la izquierda"....
Impresionante punto com. Terror y ganas de llorar. Llegaremos al 2038, pasarán 100 años desde que Ortega escribiera en su prólogo a la edición francesa de "La Rebelión de las Masas", el profundo hastío y asco que le causaba (ya por el 1938) como se usaban las palabras izquierda o derecha para engañar a solemnes imbéciles, de una imbecilidad me temo casi absoluta, y que n ose cura con el tiempo, ni con los hechos. Debería reunirse con los cientosm illones de personas que han vivido el socialismo real en el este de europa y rusia y que le expliquen la legitimidad de la izquierda.
¿Tienen cerebro estras personas que hablan de legitimidad de la izquierda? ¿Legitimidad en qué? ¿En falsear la historia, en basar el debate en argumentos estomacales, alejados del debate racional y de los hechos?? ¿Cuántos siglos más van a seguir usando la palabrita "izquierda" esos retrógrados?
6.
luisaalv03/01/2009, 18:40 h.
¡Pero qué co_o otro mundo es posible! Vamos a ver. Que no son un puñado de pobres criaturas que fueron atacadas por unos feroces represores. Que todo empezó porque una treintena de estos salvajes atacaron un coche policial y un policía defendió su vida (sólo faltaría que tuviera que dejarse asesinar para que estos hunos modernos se quedasen contentos). Y vamos a dejarnos de tonterías, que estos niñatos inútiles tienen tantas ganas de estudiar y trabajar como yo. Con la diferencia de que yo me levanto a las 7 de la mañana para hacerlo ¡y no monto ningún pitote, ni culpo a nadie por no vivir mejor. Y, por supuesto, no espero que me lo den todo hecho mientras yo me paso todo el día quejándome y haciendo el vago!
5.
deflacion03/01/2009, 14:51 h.
Vaya verguenza de artículo:tratar de tildar de terroristas a la juventud griega por reivindicar que OTRO MUNDO ES POSIBLE. Los jóvenes están hartos de ganar una miseria y ver como los empresarios presentan ganancias record año tras año. Están hartos de vivir esclavizados por una hipoteca imposible de pagar con esos sueldos. Están hartos de no tener futuro,de ver que solo triunfan los especuladores y no los trabajadores esforzados en crear valor...
¿NO ENTIENDEN USTEDES LA ANGUSTIA,RABIA Y VIOLENCIA QUE GENERA EL VER QUE TU SUELDO ES CADA DÍA MENOR MIENTRAS QUE LOS PRECIOS DE TODO SON CADA VEZ MAYORES? Y eso si tienes la suerte de tener un sueldo...
Sí, esa es la opinión de los jóvenes griegos y de la juventud en general a nivel global. ¿Cuánto creen que tardaremos en ver eso mismo aquí en España?
En lugar de tratarlos como a terroristas, preocúpense de como volver a diseñar un mundo más justo para el ciudadano medio:sueldos dignos,viviendas asequibles y baratas,eliminar el modelo del "pelotazo",etc.
Eduquen al pueblo, en lugar de idiotizarlo cada día más para exprimirlo hasta la saciedad.
SÍ,ESTO CADA DÍA ESTA MÁS CERCA DE UNA REVOLUCIÓN GLOBAL CONTRA ESTE SISTEMA...
4.
agricol02/01/2009, 19:49 h.
¿Los estudiantes griegos? Peor que los nuestros; o sea, lo pior de lo pior.
A los griegos y los españoles nos viene grande esto de europa y, sobre todo, esto de Bolonia.
Aquí se sigue defendiendo el modelo de estudiante que no va a clase, tira de fotocopia de apuntes milenarios y se tira tres noches sin dormir para examinarse de una cosa que no recordará jamás.
Claro, de matemáticas, de dibujo, de todo eso, nada de nada. ¿Prácticas? Las mìnimas porque son un coñazo.
Primeras aplicaciones de Bolonia en España: Estudia, Cabrón, Tú Solo.
Sobran la mitad de los alumnos por falta de preparación e interés y la mitad d eprofesores por lo mismo con al agravante de soberbia.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otros artículos de este autor
La realidad y el deseo(31/12/2008)
La alarma social(29/12/2008)
Esperando una nueva burbuja(27/12/2008)
Otros artículos de opinión
Una clase política distinta; un país nuevo Jesús Cacho
¿Por qué Ibarretxe junta las elecciones vascas con las gallegas? Antonio Casado
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Enlaces de Interés