CON LUPA
En memoria de José María Cuevas, patrono inteligente y político de consenso
@Jesús Cacho - 28/10/2008
Una relación cimentada en nuestro común paisanaje palentino. Aunque había nacido en Madrid, sus padres eran naturales de Barruelo de Santullán, un pueblo minero venido a menos en la montaña palentina, y a Palencia regresaron cuando el mozo tenía ya 15 años, dispuesto a estudiar bachillerato en el Instituto Jorge Manrique, como años después haría un servidor de ustedes. Y a menudo regresaba a Palencia, la ciudad apacible donde conserva buena parte de su familia, incluida una hermana monja, para, entre otras cosas, visitar la tumba de sus progenitores, charlar con sus gentes, y ver alguna que otra puesta de sol desde el Mirador de Campos.
José María Cuevas era un hombre inteligente, cualidad difícil de hallar en estos tiempos que corren entre nuestra clase dirigente, inteligencia que le sirvió para sortear los bajíos de los procelosos mares por los que tuvo que navegar desde que, en 1977, entró a formar parte de CEOE, la gran patronal que presidiría a partir de 1984. Soy de los que creen que la sociedad española tiene contraída una deuda de gratitud con un hombre que, con la inestimable ayuda de los dos sindicatos mayoritarios, trabajó para asegurar a los españoles ese bien inestimable –por más que poco valorado, como todo lo que llega aparentemente caído del cielo- llamado “paz social”. Y no era fácil la cosa, que el toro de las reivindicaciones sindicales venía muy armado, muy peligroso, tras salir, muy bravío, del chiquero de 40 años de dictadura.
Era también un hombre político, entendiendo por ello no a quien se dedica a la actividad política tal como la conocemos hoy, sino atendiendo a la concepción aristotélica del término, aquella que plantea que las actividades humanas propenden hacia la justicia mediante la búsqueda del bien común. Un político vocacional, con una mano izquierda digna del torero capaz de lidiar con Gobiernos del PSOE y del PP, y decirles a unos y a otros lo que era necesario decir en el momento procesal oportuno, y decírselo con ese carácter suyo frío, duro, aparentemente distante, arrogante incluso.
Esa condición de Cuevas como homo politicus se puso en evidencia más que nunca con motivo de su salida, apenas el año pasado, de la presidencia de la patronal. Cumple decir que postergar ese relevo tras 23 años de mando en plaza fue su gran error postrero. Por motivos que seguramente ya nunca llegaremos a saber del todo, el palentino dejó en la estacada a quienes había cortejado como eventuales sucesores -el catalán Rosell y el andaluz Herrero-, para, en el tramo final, ceder el testigo a un hombre mal pertrechado para el cargo. Quienes imaginaron que iba a ser complicado su reemplazo, no se equivocaron lo más mínimo. Presidir la CEOE precisa de algo más que una empresa de relumbrón y una chequera bien cubierta: se necesita algo de independencia, bastante oficio (mano izquierda) y mucho talento.
Cuevas era, en fin, un hombre de consenso, una palabra ciertamente maltratada estos últimos años por los malandrines del 'buenismo'. La España descoyuntada, crispada, partida en dos por la forma de gobernar de los zapateros remendones de última hora, está más que nunca necesitada de este tipo de hombres capaces de, sin olvidar el pasado, tender puentes hacía un futuro en el que no tengan cabida las trincheras del “nosotros” y “ellos”. Ojalá su ejemplo (“Negociad siempre, y cuando la negociación se vuelva imposible, seguid negociando") sirva para tender esas manos abiertas al diálogo que tan imprescindible parece hoy para abordar la salida de las tremendas crisis que nos acechan.
Pero José María Cuevas era fundamentalmente un hombre sencillo, un tipo con una concepción austera de la vida que vio desfilar en su derredor, sin dejarse contaminar, a una pléyade de notables banqueros y empresarios españoles, algunas rutilantes y fugaces estrellas del firmamento madrileño, y no pocos simples cazadores de recompensas. Mucha gente buena se está yendo en el peor momento, cuando más podríamos aprender de su experiencia y consejos. Descanse en paz.
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Opiniones de los lectores (15)
15.
fjas28/10/2008, 19:29 h.
Si, estupendo el señor Cuevas pero a D. Joaquin Almunia, candidato a la preesidencia del Gobierno, y en su casa, la sede de la CEOE, lo increpó de forma bastante insultante, que hubiera declarado su intencion de potenciar el Tribunbal de la Competencia. Gran empresario, partidario del mercado libre, por los coj...
14.
elsanto28/10/2008, 18:50 h.
D.Jesús, hoy no ha sido su día.
Se ha dejado llevar por la gran amistad que le unía al finado y ha perdido esa objetividad marca de la casa.
Permítame hacerle algunas puntualizaciones para su reflexión.
- Hace referencia al perfil político del Sr.Cuevas, pero que era entonces sino un político procedente del extinto sindicato vertical.
- Tampoco hace referencia a que el Sr.Cuevas era el presidente de los empresarios pero SIN EMPRESA.
- No le parece que tras 23 años en la presidencia (que poco tiempo estuvo ehhhhh), pastando del erario público, por supuesto, es raro que haya ejercido ese mando tan bien como usted plantea sin corromperse y ponerse de perfil en infinitas ocasiones. O de lo contrario hubiese estado tan corto espacio de tiempo. LO DUDO.
- Este Sr. que ha echo por la "pequeña y mediana empresa" de este país, que gracia me hace este término cuando el 80% del tejido industrial patrio está compuesto por MICROEMPRESAS y no por los LISTOS TRAJEADOS que loan a los PATETICOS POLITICOS QUE NOS DESGOBIERNAN para mendigarles OBRA PUBLICA (QUE SEGUN ELLOS ES LA SOLUCION A LA CRISIS) al que ud.tanto alude ¿QUE IMPORTANTE ES APARENTAR EN NUESTRA PATRIA?
-EN FIN PATETICO ART.
13.
Will E. Ding28/10/2008, 16:12 h.
Algún forero comenta la falta de competitividad de la económía española. Soy directivo de empresa desde hace bastantes años y he trabajado en varias multinacionales españolas así como en medianas empresas, soy un forero controvertido por mis opiniones y no me recataré una vez más... el modelo de dominación de los empresarios españoles es una de las causas que provoca el hastío de los empleados, y un ambiente de trabajo opresivo generalizado en muchas empresas; nuestras raíces culturales católicas (que no las percibimos pero que están muy presentes) sobre las que se repudia el trabajo; el rechazo de la clase media a la meritocracia y el consiguiente descalabro de la calidad de la enseñanza; una general displicencia respecto a la ciencia que desemboca en una dependencia tecnológica acusada; la inexistencia de suficientes emprendedores que quieran implicar a sus empleados en sus proyectos empresariales de forma honesta y participativa. Yo creo que en España se desprecia el talento y se persigue a la persona que lo demuestra. Este es mi resumen. Gracias a Dios somos una medianía pero estamos en la UE: eso nos salva de descalabros mayores. Sic transit gloria mundi.
12.
GATD28/10/2008, 16:02 h.
No se a quien dirigirme, pero...
hace dias que no conecta bien a la página de COTIZALIA: siempre aparece SARKOZY con la fecha del 21 de Octubre... ¿será por el cambio de hora?
11.
PJCM28/10/2008, 12:16 h.
6 tinalaez.- Me remito a la actual dirección de la CEOE presidida por un empresario.
A este solo le interesa que el gobierno le saque las castañas del fuego de Aerolineas Argentinas.
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