AL GRANO
Estalla la insumisión policial y judicial contra el Gobierno
@Antonio Casado - 20/10/2008
Turbadora coincidencia en el tiempo en doble expresión de un malestar corporativo. El de los jueces, por un lado, y los policías, por otro. Dos instrumentos del Estado cuyos servidores andan reñidos con el Gobierno de la nación, aunque los respectivos conflictos estén desconectados entre sí y respondan a causas distintas. Oportunas y justas las judiciales; menos razonables las policiales, en mi opinión. El sábado fueron policías y guardias civiles por las calles de Madrid. Mañana serán jueces y secretarios judiciales los que, por separado, expresen su malestar mediante reuniones y paros parciales.
En el caso de los agentes del orden público el conflicto es estrictamente salarial. Se piden subidas en las nóminas de los policías del Estado hasta equiparse con autonómicos y municipales. En el caso de la Judicatura el fuero se cruza con el huevo. Al Gobierno se le exigen más medios materiales y humanos para desempeñar mejor la función, pero también respeto a la independencia judicial, a la vista de ciertas intromisiones -al menos verbales, como la de la vicepresidenta Fernández de la Vega en el caso del juez Tirado- en la función disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial.
En cuanto al estamento policial, el Gobierno va a necesitar cantidades industriales de prudencia para no pasarse ni quedarse corto ante el pulso descarado y provocador planteado por la presencia ilegal de guardias civiles en la manifestación policial del sábado ¿Puede el Gobierno hacer como si no lo hubiera visto? De ninguna manera. Por tanto, habrá sanciones. Aunque inoportunas para la causa política de Zapatero, van a ser inevitables. El Ministerio del Interior está obligado a cumplir la ley, muy clara a este respecto. Y a hacerla cumplir, sobre todo entre sus propios servidores.
Por tanto, el ministro Rubalcaba y el director de la Policía y la Guardia Civil, Francisco Javier Velázquez, no pueden hacer la vista gorda ante la asistencia de los líderes de las asociaciones de guardias civiles -asociaciones, ojo, que no sindicatos, a diferencia de la Policía Nacional- y alguna que otra pancarta inequívoca. Es palmaria la trasgresión de la vigente ley de derechos y deberes de los miembros de este Cuerpo. La ley, con menos de un año de vida, mantuvo su carácter militar, pero avanzó en materia de derechos civiles. Entre otros, se reconoce por primera vez el derecho de manifestación, sin pistola y sin uniforme, para la defensa de sus propias reivindicaciones. Las propias, atención, no las ajenas, so pena de incurrir en falta y hacerse merecedores de las sanciones previstas. En ese punto estamos.
Respecto a las reivindicaciones salariales, el Gobierno no puede aceptar, por principio, que la política retributiva de los funcionarios del Estado la marquen las comunidades autónomas. Es la reclamación central de los sindicatos policiales (salarios homologables a la Ertzaintza y los Mossos d'Esquadra), con el SUP a la cabeza. Tal vez el protagonismo del SUP (filosocialista, conviene recordarlo) tenga que ver con su pérdida de influencia en las últimas elecciones sindicales, frente a otros, como la CEP, más próximo al PP, que en este conflicto está manteniendo un perfil más bajo que el sindicato afín al PSOE.
Un par de datos más para acabar de descifrar ese conflicto. Primero, la tasa (porcentaje) de subida salarial media de policías y guardias civiles desde 2004 es exactamente el doble de la subida salarial media del resto de los funcionarios del Estado. Y segundo, los Presupuestos Generales para 2009 prevén un gasto de 40 millones de euros para la reclasificación de los puestos de trabajo policiales. Es en realidad una subida salarial encubierta en un momento económicamente muy difícil para las cuentas públicas.
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Opiniones de los lectores (58)
58. hurta22/10/2008, 18:05 h.
No me ha gustado nada la protesta en la calle de las fuerzas de seguridad. Tampoco, la de los jueces y secretarios judiciales.No obstante, el ministro BERMEJO y la Sñrª DE LA VEGA, han estado en sus manifestciones sobre el caso Mari Luz "IMPRESENTABLES"
55.
PJCM20/10/2008, 19:34 h.
"NO ACUDIERON A LA MANIFIESTACION POR MIEDO A LAS SANCIONES
La Unión de Oficiales de la Guardia Civil denuncia a Velázquez por amenanas.
En los días previos a la manifestación, tanto el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, como Velázquez advirtieron a los guardias civiles de que se arriesgaban a ser expedientados, e incluso a ser expulsados del Cuerpo, si acudían a la protesta convocada por los sindicatos policiales en demanda de la equiparación salarial con las Policías autonómicas y locales.
Velázquez remitió una circular a todos los cuarteles en la que afirmaba que la Ley de Derechos y Deberes de los miembros de la Guardia Civil prohíbe que los agentes convoquen o participen, de forma individual o colectiva, en actos políticos o sindicales".
54.
joanfg20/10/2008, 19:15 h.
Mi apoyo total a la Policía y a la Guardia Civil en sus justas reivindicaciones de igualación de salarios con las fuerzas de seguridad autonómicas. El salario de las llamadas fuerzas del orden(dejando aparte complementos) sale de los PGE, de los impuestos de todos los ciudadanos españoles, al mismo trabajo de un funcionario de la misma escala debe corresponder el mismo salario, otra cosa serán los complementos de destino, peligrosidad etc.
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