MIENTRAS TANTO
Se busca un nuevo Roosevelt: trabajo bien remunerado y con gran prestigio social
@Carlos Sánchez - 15/10/2008
Decir que al mundo le falta liderazgo -y no digamos a la Unión Europea- es algo más que una obviedad. Por eso, y aunque a algunos pueda sorprender, no estará de más recordar lo que sucedió en diciembre de 1978, en Pekín, durante la Tercera Sesión Plenaria del XI Congreso del Comité Central del Partido Comunista de China. Fue allí donde Deng Xiaoping, un líder poco carismático, pero que conocía como nadie los entresijos del poder -acababa de salir del ostracismo después de ser expulsado del entorno más cercano a Mao- lanzó un ambicioso plan de reformas económicas: sus célebres cuatro modernizaciones, que implicaron la apertura a las inversión extranjera y una tímida liberalización interna de la economía.
Enrique Fanjul, uno de los españoles que mejor conocen el gigante asiático, ha calificado aquel discurso -durante la presentación de un libro sobre los países emergentes editado por el Instituto de Estudios Económicos- como el acontecimiento más relevante de la historia económica mundial, y probablemente tenga razón. La revolución económica china no tiene parangón. Aquel país atrasado y rural que expulsó a los japoneses de su territorio tras una brutal guerra por la independencia, atesora hoy un volumen de reservas de divisas superior a 1,9 billones de dólares, casi 1,6 veces el Producto Interior Bruto español, gracias a su descomunal superávit de balanza de pagos: un 8,5% del PIB. Es decir, tan sólo sus reservas de divisas equivalen a lo inyectado por los países avanzados en su sistema financiero para salvarlo del colapso.
No hace falta de decir que China no es ningún espejo en el que mirarse. Se trata de un dictadura que desprecia los derechos humanos, que mantiene un sistema de relaciones laborales arcaico y que, además, perjudica gravemente al planeta con su insensata política medioambiental. Pero nos guste o no, juega un papel cada vez más relevante en el concierto económico mundial, con sus aciertos y con sus errores. Exactamente igual que India, Brasil, Rusia o Vietnam, naciones pujantes (aunque todavía muy pobres respecto de los estándares europeos) pero que ya hoy son responsables del 26% del PIB mundial, por encima, incluso, de EEUU, y que han sido ‘culpables’ del 40% de lo que ha crecido el planeta en los últimos años.
Un nuevo paradigma de crecimiento
Esta nueva realidad es, sin duda, la que el mundo desarrollado –al FMI le gusta hablar de los países avanzados- ha despreciado olímpicamente, haciendo creer a los ciudadanos que la economía financiera era el nuevo paradigma del crecimiento. Una especie de maná capaz de dar de comer a varias generaciones con sólo poner en circulación productos sofisticados que en realidad han hecho crecer la liquidez del sistema financiero de manera exponencial, pero sobre bases extremadamente débiles, como se ha demostrado en las últimas semanas.
Lo cierto es que el mundo desarrollado ha desatendido la economía productiva y ha vivido por encima de sus posibilidades -y no digamos nada en el caso español- con la complacencia de la mayoría de los gobiernos, incapaces de retirar las copas en medio de la fiesta, pese a que los invitados estaban ebrios y la mayoría tenía que conducir por una carretera helada a altas horas de la madrugada. No hay que decir que el mirar para otro lado ha sido extraordinariamente rentable en términos electorales, toda vez que ha producido un efecto riqueza que de la noche a la mañana se ha evaporado.
Dice Noam Chomsky que el movimiento libre de los capitales crea lo que algunos han llamado un ‘parlamento virtual’ de inversores y prestamistas que controlan de cerca los programas gubernamentales y ‘votan’ contra ellos si los consideran ‘irracionales’, es decir, si son en beneficio del pueblo, y no del poder privado concentrado. Tiene razón el gran lingüista, pero sólo en parte. Buena parte de las culpas de lo está pasando tienen que ver con la codicia y con capacidad de influencia de los grupos de presión sobre los gobiernos, pero sería un error restringir el movimiento de capitales. Lo que ha permitido que en los últimos años cientos de millones de personas se hayan incorporado a los circuitos de bienestar ha sido, precisamente, la libertad económica. Y acabar con ella sería un remedio peor que la enfermedad. A no ser que queramos que en China vuelva a mandar ‘la banda de los cuatro’.
Lo que realmente ha fallado es la incapacidad de las economías avanzadas para crecer de forma sostenida y suficiente por méritos propios, sin tirar de apalancamientos financieros a todas luces inviables. Aquí está el problema. O crece la productividad -haciéndola compatible con el Estado de bienestar- o Europa y EEUU dejarán de tener un rol fundamental en el nuevo orden económico mundial, que paulatinamente ha ido desplazándose hacia el área Asia-Pacífico.
Pero claro, para eso es probable que nazca un nuevo Franklin D. Roosevelt capaz de decir las verdades del barquero. La primera de todas: que somos más pobres de lo que creíamos, y que si queremos avanzar en el progreso social hay que volver a tener en cuenta los factores fundamentales de producción, capital, trabajo y conocimiento. Además de la ética. Haciendo que los salarios puedan aprovecharse de los avances de productividad, para lo cual es determinante reequilibrar el proceso de acumulación capitalista, a todas luces desmesurado.
No es fácil la tarea. Se necesita constancia y, sobre todo, revelar la verdad a los ciudadanos. Decirles que ahora hay más invitados a la mesa y que hay que repartir el almuerzo. Sin trucos de magia en forma de productos estructurados. Se recompensará a quien encuentre el candidato.
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Opiniones de los lectores (12)
12. Seguismundo16/10/2008, 13:12 h.
Cayeros Mao fue un gran estadista, cuado llego al poder se encontro con 100 millones de adictos al opio(Gracias a los Ingleses),los mando al campo para que se regenerasen. Conocí un matrimonio que ejercia la medicina cuando llego Mao,cuando la revolución cultural los mando al campo, por la mañana eran campesinos y por la tarde ejercian la medicina en un pueblo que no sabian que existian medicos titulados.Lo pasaron mal, pero la experiencia segun me contaron les hizo mas humanos y mas felices. Vi mucha miseria como la hay en EEUU,España,etc.. sino vea diariamente lo que sale en TV. No me extrañaria que el comunismo capitalimo Chino lo adoptasen los paises de Occidente. Cayeros documentese, y no diga que se extraña de que si he estado en China o no.Y Vd ha estado? Creo que no Saludos.
11.
FernandoFF16/10/2008, 12:47 h.
Roosevelt tuvo que liderar un de los momentos más difíciles universales, lo que le permitió auparse frente a una amenaza con cual el resto del mundo estaba dispuesto a apoyarle.
Hoy, esa circunstancia no se da. El mundo estaba dividido en visiones distintas de como se de dirigir el mundo y hacia donde se debe ir para alcanzar calidad de vida. Unos aún sueñan con utopias al estilo castrista, otros con el liberalismo de la opulencia, pero nadie tiene en cuenta a los que cada vez son más y evidente mayoría entre la población dle planeta, los pobres que subsisten con ingresos mínimos al día.
La pirámide del consumo se ha invertido hace ya muchas décadas. Hay más pobres y de clase baja que ricos y clase media alta. Los productos ya no pueden ir dirigidas a menos del 5 % de la poblamción mundial, ni se debe olvidar que las economías lo mueven el consumo de los billones de pobres y clases menos favorecidas en países que necesitan emerger de sus miserias.
10.
anonimo5216/10/2008, 12:46 h.
Cayeros, la lectura sin comprensión no sirve de nada. El caso se agrava cuando lo que leemos no se ajusta a la realidad. De todas formas como yo no se leer, pues me da igual.
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Y yo pensando que el McCarthismo se había acabado hacía décadas...
9.
Cayeros15/10/2008, 19:57 h.
Segismundo, me sorprende que hayas estado en China cuando hablas de esa forma. Es ridículo que digas que Mao los sacó de la pobreza porque 'los pocos' que viven de la industrialización han empezado a hacerlo hace muy poco tiempo. En los años que mandaba la banda de los 4 (la mujer de Mao incluida) asesinaban a todo el que olía a cultura: profesores, médicos, universitarios, etc.
China empezó a liberar 'algo' el mercado con Deng Siao Ping. Hace pocos años han empezado a adoptar la economía de libre mercado, pero los obreros malviven todavía y no tienen ningún derecho sindical por lo que domina la opresión del obrero y de los campesinos, principalmente. Tienen las mayores reservas de Divisas del mundo porque producen a bajo precio y malpagan a los obreros, como sucedió en España hace 40 años. Esa diferencia en el costo de producción es el milagro chino.
8.
Cayeros15/10/2008, 19:47 h.
Anónimo52. No sabes lo que dices. No son 40 ó 50 millones los muertos causados por el comunismo. Son más de 100 millones. No solo debes contar los de Stalin y Mao, debes seguir con los del Sudeste asiático. Los de Iraq no son 1 millón (el pais se habría quedado más desierto de lo que es), y los de Africa debes contabilizarlos al Comunismo que con la excusa de la independencia del colonialismo metió en guerra a todos los paises africanos contra los Europeos. Después de 30 años de comunismo en Zimbaue, Mozambique, Angola, etc. etc. los nativos viven peor que antes porque el marxismo/comunismo ha enseñado a los dictadores, que se han quedado con el poder, a robar y a quedarse con la riqueza del pais causando hambrunas. También puedes meter en el mismo saco a Cuba y Corea del Norte. Hay que leer y aprender más.
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