¿El mundo se hunde? FG, Del Rivero, Solchaga, Solbes y 'medio Ibex' se citan en el minipiso de la CNMV
Lunes a mediodía. El sector financiero está al borde del abismo en Europa: Alemania ha tenido que inyectar más dinero en Hypo RE y garantizar todos los depósitos, BNP Paribas compra Fortis tras su nacionalización, las bolsas vuelven a hundirse a mínimos de tres años. Con este panorama, ¿dónde están los principales responsables del sistema financiero español? ¿En gabinetes de crisis en sus cuarteles generales? ¡No! Estaban todos rindiendo pleitesía a
Solbes y su plana mayor en la toma de posesión de los máximos responsables de la agencia CNMV, o futura Comisión Nacional de Servicios Financieros (CNSF). Ya están cambiando el logo...
Y no sólo banqueros como
Francisco González (
BBVA),
Miguel Blesa (
Caja Madrid) o
Josep Oliu (
Sabadell). También estaba la flor y nata del cemento, con primeros espadas como
Luis del Rivero (
Sacyr),
Baldomero Falcones (
FCC) o
Juan Miguel Villar Mir (
OHL); así como otros afínes como
Luis Atienza (
REC) y
Javier Monzón (
Indra). Hay que conseguir que el Gobierno eche una manita, que la cosa está muy achuchada: líneas de crédito directas del Banco de España (también estaba
Miguel Ángel Fernández Ordóñez), compra de emisiones de deuda por el Ejecutivo, planes de vivienda con dinero público, lo que sea.
Los grandes ausentes fueron
Emilio Botín (que ni siquiera se dignó a ir a Moncloa por la tarde, que para eso basta y sobra con
Alfredo Sáenz y él ya invita a
Zapatero a Boadilla cuando quiere) y
Florentino Pérez, un asiduo de estos convites. Aparte de lo más granado de nuestra clase empresarial, unos cien periodistas, fotógrafos y cámaras de televisión que taponaron literalmente la salida de la sede de la CNMV para sacarle unas declaraciones al vicepresidente. Mientras eso sucedía, los VIPs aguardaban pacientemente apelotonados y algunos visiblemente incómodos, como FG, que estaba casi codo con codo con
Del Rivero, quien intentó moverle la silla años atrás junto a
Juan Abelló, que no estaba. Sí estaban, por su parte,
Miguel Martín (AEB) o
Carlos Solchaga, ex ministro, antecesor de Solbes en los 90, a quien los banqueros saludaron efusivamente.
Toda esta barahúnda en apenas 50 metros cuadrados, poco más que un minipiso. Esencia máxima de poder en un tarro pequeño. Medio Ibex 35 y medio Gobierno en la toma de posesión del presidente de un supervisor del mercado (
Julio Segura) y su
vice (
Fernando Restoy) que no debería ser un
sarao, sino un acto meramente burocrático y oficial. Apabullados entre tanto, una veintena reporteros gráficos y cámaras junto a la prensa especializada, que seguirá sufriendo la política de comunicación del 'muro' -como la llaman dentro de la propia CNMV- de la que ayer Segura se mostró orgulloso. Y peor todavía: ese supervisor es teóricamente independiente del poder político (en fin) y en su actuación no debería haber margen para la arbitrariedad (en fin, en fin), así que la presencia de empresarios y banqueros tan ilustres debería estar de más.
Pero esto es España y aquí llevarse bien con el Gobierno de turno es imprescindible, tanto para forrarse en los tiempos de vacas gordas como para que nos salve en los de vacas flacas. Y respecto a la independencia de la CNMV, qué cabe decir después de la dimisión de
Manuel Conthe. Por cierto, Conthe fue el tercer gran ausente ayer en un acto que se convirtió en un auténtico desagravio de su
enemigo,
Carlos Arenillas, al que todo el
establishment colmó de abrazos y parabienes en su despedida. 'Enhorabuena Carlos', repetían. Hasta Solbes le lanzó el guante para que siga asesorándoles en el futuro próximo. Lo van a necesitar. También el Gobierno. La perfecta imagen de cómo funcionan las cosas en este país.