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El Ejército brasileño se despliega en favelas para desplazar a las mafias ante comicios
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@EFE. Río de Janeiro (Brasil).-11/09/2008 20:12h
Militares brasileños se desplegaron este jueves por varias barriadas marginales de Río de Janeiro para evitar que las bandas armadas que operan en ellas extiendan sus tentáculos a las instituciones políticas en las elecciones municipales del 5 de octubre. A primeras horas cerca de 3.500 soldados llegaron a siete de las favelas más peligrosas de Río en carros blindados, tanquetas y autobuses de transporte militar.
La actuación del Ejército y la Marina responde a una petición de las autoridades locales al Gobierno central para combatir las bandas de "narcos" y paramilitares - estas últimas formadas por policías corruptos y retirados -, que se disputan el poder en las favelas y amenazan a la población para que vote por sus candidatos en las municipales del mes próximo.
El capitán de la Marina Paulo Fernando Amorim de Campo, explicó a Efe que espera que las fuerzas "cohíban las acciones indeseables" de los grupos armados, que amedrentan a la población para tratar de poner a sus secuaces en el Concejo Municipal de la segunda mayor ciudad de Brasil.
No obstante, la presencia de los militares será limitada debido a que el contingente total de 10.500 soldados será insuficiente para abarcar las veintisiete favelas más problemáticas al mismo tiempo, según las autoridades electorales.
Los cerca de quinientos fusileros navales, que entraron en el conjunto de favelas Complejo da Maré, considerada como una de las principales puertas de entrada de la droga en Río, tienen previsto abandonar la región hoy mismo, puesto que mañana comienzan otra misión.
Las tropas entrarán de forma rotatoria en las diferentes favelas hasta la segunda vuelta de los comicios, prevista para el 26 de octubre en las ciudades de más de 200.00 habitantes en las que ningún candidato a alcalde obtenga más del cincuenta por ciento de los votos en la primera ronda, como será el caso de Río, según las encuestas.
La presencia de los militares ha despertado miedos y suspicacias en la población, que, a excepción de los niños y adolescentes, evitó pronunciarse ante los medios, por "seguridad".
Un joven estudiante de quince años, identificado como Zé Carlos, dijo a Efe en el Complejo da Maré que la presencia de "tantos" militares "intimida a la gente humilde", aunque reconoció que los "narcos" que controlan el área estaban "presionando" a la población, con vistas a las elecciones.
Las funciones de los militares están limitadas por la autoridad electoral, de modo que no pueden registrar a los vecinos ni detener a presuntos autores de delitos comunes, a no ser que lo presencien en situación flagrante.
Tampoco harán tareas de escolta de los candidatos, algunos de los cuales han sido amenazados y extorsionados al hacer campaña en las favelas, y se limitarán a favorecer un ambiente adecuado para el desarrollo libre de los comicios, en palabras de los responsables electorales.
La utilización del Ejército en tareas de seguridad fue duramente criticada por diversas organizaciones sociales, después de que el pasado junio un grupo de militares capturase a tres jóvenes en un barrio marginal y los entregase a unos narcotraficantes que los torturaron y asesinaron.
Los once implicados, que participaban en las tareas de seguridad de unas obras públicas, reconocieron los hechos, por lo que han sido acusados de homicidio en primer grado.