Rodríguez Zapatero ha vuelto a escurrir el bulto en el congreso regional del PSM celebrado este fin de semana, evitando llamar a la crisis económica por su nombre. La renuencia del presidente a afrontar la situación sin ambages, algo que debería empezar por llamar crisis a la crisis, es sin duda una de las situaciones más llamativas que nos depara la política española actual y es elemento definidor de la personalidad, incluso de la sicología del personaje: he ahí un hombre ideologizado a la antigua usanza, instalado en una peculiar visión del mundo y de su propio papel en la sociedad española; un tipo prisionero en el laberinto de su fantasía, que se niega a aceptar la realidad tal cual es.
Anclado en esa perspectiva ilusoria de lo cotidiano y enfrentado al penoso día a día de una crisis que apenas acaba de echar a andar, el leonés vuelve por sus fueros como un puro acto reflejo, sí, pero también como resultado de un cálculo político perfectamente elaborado. Si la economía no tira, volvamos a la ideología, ideologización que tan buenos resultados nos deparó en la primera legislatura. ¿Se acuerdan de la famosa crispación? El inquilino de Moncloa retorna a la confrontación en el terreno de “lo social”, y lo hace con toda la artillería desplegada: anuncio de una nueva Ley del Aborto; vuelta de tuerca a la Ley de la Memoria con el registro de fusilados y desaparecidos durante la dictadura franquista que ha puesto en marcha el juez Campeador
Garzón; legalización del suicidio asistido, vulgo eutanasia -proyecto con el que ayer mismo nos sorprendió el ministro
Soria-, y así sucesivamente.
La estrategia de Zapatero es clara: desplazar la situación económica -o al menos ponerle sordina- del frontispicio del debate político, eje central de la labor de oposición del Partido Popular, poniendo de nuevo a la derecha contra las cuerdas de sus propios fantasmas, al obligarle a nadar en las aguas que menos le gustan: las del reconocimiento de derechos individuales que entran en clara contradicción con los dogmas católicos. La estrategia le hizo mucho daño al PP la pasada legislatura, con la eficaz ayuda del propio PP, todo hay que decirlo, que entró al trapo que le tendía ZP enredándose de mala manera en asuntos como el matrimonio homosexual, si bien es verdad que, desaparecidos de Génova los pesos pesados más ligados a la jerarquía eclesiástica,
Rajoy tiene ahora más margen de maniobra para eludir las trampas para elefantes del de Moncloa.
¿Le servirá de nuevo la estratagema a Zapatero? Difícil parece. En primer lugar, porque la Legislatura acaba de comenzar y queda demasiado tiempo hasta las próximas generales, aunque no hace falta ser un lince para pronosticar que los ideólogos de la izquierda, con la colaboración, repito, del ala más dura del PP, se las apañarán para ir dilatando en el tiempo esta “agenda social”, de modo que nos plantemos en la segunda parte de la legislatura chapoteando en el barro de abortos y eutanasias varias.
En segundo lugar, porque el cambio operado en la situación económica es tan drástico, esto viene tan duro, que a Zapatero le va a resultar difícil vender otros cuatro años más la misma pegajosa mercancía. Todo parece indicar que estamos ya en recesión, como seguramente testificará el crecimiento negativo del PIB durante el tercer y cuarto trimestre del año en curso, recesión cuyos efectos sobre el empleo están siendo demoledores. Con más de 2.500 nuevos desocupados cada día, vamos a acabar el año con 3 millones de parados y todo apunta a que terminaremos 2009 con más de 4 millones, con lo que eso supone para el consumo y, lo que es más importante, para la estabilidad financiera y emocional de millones de familias.
Que en estas circunstancias Zapatero vuelva a sacarse de la chistera el conejo del aborto, la eutanasia, los muertos de la Guerra Civil y otras medidas de parecido porte, no puede ser calificado más que de insulto a la inteligencia de los españoles. Muchas de las políticas de ZP, incluidas la mayor parte de las reformas sociales de la primera legislatura, son políticas propias de sociedades avanzadas que nadan en la abundancia y que, aburridas de su reciente prosperidad, reclaman una dosis de emociones fuertes. Propias, también, de una progresía adinerada que piensa como cubanos y quieren vivir como norteamericanos.
Está claro que muchas de esas reformas, si no todas, son perfectamente asumibles por los votantes de cualquier derecha europea y naturalmente española. Lo que no puede ser es que las tales reformas se conciban por el 50% de los españoles como un trágala para el otro 50%, porque son medidas legislativas delicadas, en tanto en cuanto atañen a sentimientos y sistemas de valores, que reclaman un consenso mayoritario y no pueden ser entendidas como una imposición de unos españoles sobre otros, política de confrontación que es totalmente inadmisible en democracia. Ese es el gran pecado de Zapatero, a quien no solo va a resultar más difícil colocar su mercancía, sino que corre el riesgo de que la operación, por manida y maliciosa, termine volviéndose en su contra.
Y de la economía ¿qué? El presidente volverá esta semana al Congreso para explicarnos las últimas novedades en torno al “periodo de dificultades” por el que atraviesa la economía española. La más relevante de las cuales la anunció ayer mismo en León, al prometer que las pensiones mínimas subirán un 6% en 2009, con la apostilla de que esta “es mi forma de responder a las dificultades” (sic). ¿De dónde va a sacar el dinero para tanta dádiva? Meter la mano en la caja pública y repartir lo que hay entre el personal no pasa de ser un brindis al sol cuando esa caja está ya vacía y corre el riesgo de criar telarañas por la caída de los ingresos fiscales consecuencia de la nula actividad. De modo que Zapatero, erre que erre, hace justo lo contrario de lo que reclama la situación y aconsejaría cualquier manual de economía, por no hablar del sentido común. Todo propaganda. Todo pose. Todo impostura. Estamos en manos de una especie de piloto suicida capaz de ponerse a 180 kilómetros hora por la autopista sin carné de conducir. La diosa de la suerte nos ampare.
317.
albertovz29/09/2008, 19:52 h.
Mejor, que dimita ZP y buscar alguien con un mínimo de dos dedos de frente, que sepa y quiera gobernar (del griego "kybernos", piloto o timonel).
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316.
idusdemazro09/09/2008, 17:46 h.
esa estrategia es demasiado demoagogica; la pregunta que me hago spor que es demagogica, es decir, que mucho anticlericalismo tiene que haber para que eso venda.
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315.
J&L08/09/2008, 22:41 h.
Manoto, Zyklonp. Buenas noches. Ahí nos vemos.
Por cierto ZyclonP. Yo me conformo con que no me casquen los míos, que en los tiempos que corren no es poco y para barítono no me da la voz.
Que descansen.
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314.
J&L08/09/2008, 22:36 h.
EL CHICHARRO. Tarde entro para contestarle. No me agrada hacerlo a quien seguramente esté ya ausente de éste foro.
Si por una parte dice de mí que he estado demasiado tiempo con los yanquis (una cosa es que estuviera en una empresa yanqui y otra que ellos fueran mayoría en los centros de esa empresa donde he trabajado, también había españoles, alemanes, suecos, franceses, italianos, algún japonés, etc., etc,)y, por otra, dice que conoce vd, a un amigo, uno solo (guárdelo que es un tesoro), en Argón, y de ese uno deduce como es yanquilandia, le felicito; tiene vd. una perspectiva magnífica.
Para saber si una teoría económica tiene razón, hay que aplicarla. Fíjese lo que son las cosas, al mismo Keynes le adjudican una medalla con dos caras. Al que vd. cita, de momento se le conoce por sus ataques a organismos internacionales, sobre todo al FMI con quien pretende ajustar viejas cuentas. Pero que yo sepa, muy poco por cierto, hasta el momento no nos ha sacado de ninguna.
Buenas noches a todos vds. y hasta mañana.
Si trasnochan usen una bombilla de bajo consumo. Yo aún guardo un farol de carburo de una bici de mi padre; te deja igual de ciego pero perfuma el ambiente.
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313.
Taxco08/09/2008, 22:21 h.
HAY QUIEN SE PREOCUPA DE MIS COSAS PERSONALES, A OTROS "LES VALE plim". También me dicen "que le den" y yo por lego, me pregunto¿ que me den qué?
Dicen de darle "dos duros a la Sra. phc o a la Sra. Malinche". Tampoco entiendo, porque hay quien "escribe a manoto-tazos, lo cual impide leer lo que seguramente no tiene "ningún sentido".
Pero si se trata de ¡dar" yo puedo aconsejarles a esos "dadivosos" quien les puede dar mucho "chile". Por casualidad llegaron a mis manos, dos direcciones, donde prometen muy buenos "chiles", de los más picosos. Por no haberlos usado nunca no puedo garantizar NADA, pero Vds. que les gusta "dar", quizás les guste que les "den". TAXCO
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