TRIBUNA
¿Cuánto de alemán es usted?
Aurora Mínguez. Berlín.- - 04/09/2008
Esta noche, en la ARD, la televisión pública alemana, tres personajes muy conocidos de este país -un rapero, un cantante y una política del Partido Verde- van a someterse a un test de alemanidad. El mismo que desde el uno de septiembre tienen que superar obligatoriamente todos aquellos extranjeros que aspiren a obtener un pasaporte y la nacionalidad de la República Federal Alemana. Se llama Einbürgerungstest.
No está nada claro que los tres invitados de la ARD superen la prueba. Tampoco muchos de los extranjeros que quieren convertirse en ciudadanos alemanes lo van a tener fácil, porque el catálogo de preguntas se las trae. Pongo algunos ejemplos:
Un partido en el Parlamento Alemán quiere abolir la libertad de prensa, ¿Es posible?
-sí, si están a favor más de la mitad de los diputados.
-sí, pero tienen que estar a favor dos tercios de los diputados
-no, porque la libertad de prensa es un derecho constitucional y no puede abolirse
-no, porque sólo puede ser abolida por el Bundesrat (la Cámara de los Länder)
Otra pregunta:
¿Qué derecho básico está en el artículo primero de la Ley Fundamental de la República Federal?
-la inviolabilidad de la dignidad humana
-el derecho a la vida
-la libertad religiosa
-la libertad de opinión
Se trata de un listado de trescientas preguntas, algunas sencillas, como cuál es el escudo o los símbolos de la RFA; otras relativas a la historia o las costumbres del país, y algunas específicas del estado federado donde vive el extranjero que quiere dejar de serlo. El día del exámen al aspirante a alemán se le presentarán 33 preguntas escogidas de ese total de 300 y, de ellas, deberá responder correctamente al menos 17. El exámen cuesta 25 euros, y a eso hay que añadir al menos otros 150 si el ciudadano no alemán se apunta a un curso de preparación para ampliar conocimientos sobre su tierra de adopción.
Una política de nacionalización cada vez más restrictiva
La medida, naturalmente, ha suscitado bastante polémica, pero desde el primero de septiembre es ya un hecho, una obligación, cuya efectividad será evaluada dentro de tres años. Alemania ha hecho cada vez más complicado a los extranjeros conseguir la nacionalidad de este país. En el año pasado sólo 113.000 extranjeros lograron hacerse alemanes de hecho y de derecho. Condición sine qua non es que hayan vivido ocho años aquí, que tengan un puesto de trabajo o ingresos asegurados, que conozcan el idioma mínimamente y que se comprometan a respetar el orden constitucional vigente.
Pero ahora este test de alemanidad supone una nueva barrera a salvar para personas que tal vez no tuvieron nunca, ni siquiera en su país de origen, una educación decente. Las únicas excepciones son aquellos extranjeros que hayan terminado la escuela y el instituto aquí, las personas que tengan una enfermedad o una minusvalía, los ancianos y los menores de 16 años. Es verdad que, hasta la caída del Muro de Berlín, Alemania fue un país de acogida para muchos ciudadanos que huían de dictaduras y de la miseria, pero ahora el péndulo se ha dirigido en la dirección opuesta y las estadísticas así lo confirman.
Lo peor del test no es ya que sea considerado un paso atrás en la política de acogida de inmigrantes, sino que, como todo exámen de test, no está bien hecho e induce a error. Lo ha denunciado, entre otras personas, el presidente de la Comisión de Asuntos Internos del Bundestag, el socialdemócrata Sebastián Edathy.
Algunas preguntas, según él, son capciosas, otras no están claras y las respuestas consideradas correctas no lo son tanto. El diputado menciona por ejemplo la pregunta referida a las funciones de la policía: si se responde “escuchar a los ciudadanos” es erróneo, según los examinadores, y, sin embargo, ésta es una de las funciones fundamentales de los agentes. En resumen, uno tiene que aprenderse las respuestas correctas de memoria, sin razonar, y repetirlas luego como un loro. Tal vez ésa es una manera también de familiarizarse con la cultura imperante en Alemania, donde las cosas son como dicta el reglamento y no siempre como dicta el sentido común, pero eso es otra historia...
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (4)
4.
albertovz04/09/2008, 22:01 h.
¿Otra vuelta de tuerca... alemana?
3.
manoto04/09/2008, 15:30 h.
Muy bueno su articulo de hoy y como los alemanes,con experiencia de muchos años,por no decir de "siempre" a tener extranjeros como mano de obra toman medidas para tener unos minimos de conocimientos de con vivencia.
Aqui Sra Minguez,estamos todavia discutiendo que zonas del pais,llamado España,aplicara la EpC.Esas son lss diferencias entre paises,con "tradicion democratica" y los otros los nuevos ricos de la democracia.
Ademas,no solo Alemania aplica el reglamento;lo mismo hace Estados Unidos,pocas normas pero eso si de obligadisimo cumplimiento.¿Como si no puede seguir con viviendo la gente,con la de siempre y los recien llegados? Esencial Sra Minguez.
2. psghe04/09/2008, 13:25 h.
Como casi siempre, un artículo más que prescindible. El test de ciudadanía se implantó mucho antes de que usted se fuera de vacaciones. Por otra parte, no sé si usted habrá intentado hacer el test pero basta con saber algo sobre Europa (ni siquiera Alemania) y tener un poco de sentido común para responder bien al 80% de las preguntas. Teniendo en cuenta que para aprobar hace falta un 50%, no me parece muy alto el nivel de exigencia, incluso dada la ambigüedad de algunas respuestas (que es verdad que existe). Evidentemente, no podrá responder el que no tenga un nivel mínimo de idioma, y digo mínimo porque tampoco la redacción de las preguntas es complicada. Pero es que conocer el idioma sí que debe ser un requisito para obtener la nacionalidad. La polémica en torno al test es exagerada.
1.
El Petado de Vienestar04/09/2008, 13:10 h.
Esto es una muestra más de hacia dónde van las políticas europeas.
Ojito con pensar que más allá de los pirineos a los españoles nos consideran europeos. Nada más lejos de la verdad.
En estos países que tanto se miran el ombligo y no ven sus defectos, hay una creciente ola de patriotismo y nacionalismo a sangre y fuego.
Yo que vivo en Suecia me sorprendo de la cantidad de banderas que veo colgadas en los balcones, jóvenes neonazis a plena luz del día y gente con camisetas con propaganda nacionalista, tipo "suecia para los suecos".
Las agresiones verbales (y no verbales) a extranjeros van en aumento. Yo mismo sufrí agresiones verbales en dos ocasiones en plena calle (tipo "vete a tu país")
Ojito con estos países y la que se avecina.
Esto es una bomba de relojería y si los gobiernos no toman medidas, la cosa va a peor.
A no ser que a los gobiernos les convenga que las cosas vayan a peor. Yo ya no sé qué pensar.
Por otra parte, la frase de "donde las cosas son como dicta el reglamento y no siempre como dicta el sentido común" es genial. Una cosa es el sentido común y los sentimientos, y otra cosa distinta el reglamento y las leyes.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otros artículos de este autor
¡Qué país!(03/09/2008)
Europa, impotente frente al 'putinismo'(01/09/2008)
Presupuestos y Parlamento(29/08/2008)
Otros artículos de opinión
Aznar pone alas al rumor y los medios se explayan con la no noticia Antonio Casado
¡Marchando una de demagogia! Diputados y alcaldes se congelan el sueldo Carlos Sánchez
El embarazo de una ministra y el cinismo de algunos periodistas Jesús Cacho
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
