Las mansiones mallorquinas de los señores del ladrillo no bajan de precio
@Matías Vallés.- - 21/08/2008

A principio de esta semana, la Reina, la infanta Cristina y Urdangarín se hallaban en Pekín, la infanta Elena ejercía de 'mater familias' en Marivent en compañía de Letizia, Felipe de Borbón subyugaba a Latinoamérica. Creo que nos falta algún integrante de la Familia Real de Mallorca que, como cada verano y mientras el país dormita, salió sin ser notado, estando su casa ya sosegada.
En fin, nos resignaremos a las grandes fortunas. Antonio Catalán, presidente de AC Hotels y fundador de NH Hoteles, ha comprado casa en la urbanización palmesana de Son Vida, como harían tantos mallorquines si pudieran pagar los 800 millones de pesetas que es el coste promedio de una residencia en esas latitudes. La gama alta del mercado inmobiliario se resiste a la contracción de precios, bajo el lema de que siempre sobrarán candidatos para los productos irrepetibles.
El empresario Catalán se coloca a la sombra augusta de la mansión que el estudio de Oriol Bohígas diseñó para su colega Gabriel Escarrer –trescientos establecimientos bajo su bandera–, y en el mismo entorno que habitó Adolfo Suárez cuando deseaba un campo de golf en las proximidades. También la ministra Magdalena Alvarez veranea en la órbita de Meliá, como huésped habitual del arquitecto Damián Tomás –casado en su día con María Antonia Escarrer, hija del hotelero– en el sur de Mallorca.
Los restauradores mallorquines se lamentan de la ausencia de los gigantes del ladrillo entre su clientela estival –Fernando Martín, 'El Pocero'–. Sin embargo, los magnates cuyas empresas vinculadas al ladrillo sufren serios correctivos en Bolsa, observan como sus inversiones en Mallorca mantienen su valor. Por ejemplo, el aparatoso retroceso de FCC no alterará el valor de la envidiable propiedad que Esther Koplowitz adquirió en la escarpada montaña mallorquina, lejos de la frivolidad playera. Tampoco Alberto Cortina notará mengua alguna en el nido de águila de Moncaire, que perteneciera a Raymond Doan de Champassak, tan marido de la rica heredera Barbara Hutton como Cary Grant. Por su emplazamiento, es una de las propiedades más cotizadas del planeta. Bruno Entrecanales ha de comprobar con preocupación la erosión de Acciona, pero los dolores son menos si puedes contemplar en Son Moragues el mismo atardecer que subyuga a Michael Douglas, el cual interrumpió una entrevista con su seguro servidor para contemplar un fenómeno tan cotidiano.
Las primeras vacaciones de Amancio Ortega desde la creación de Inditex le atrajeron a la costa mallorquina. El accionista de NH quiso comprarse un hotel entero en Bendinat, pero con la intención de transformarlo en su privilegiada residencia. En la misma geografía, Enrique Bañuelos y su inmobiliaria Astroc –o 'Catastroc', visto el catastrófico batacazo consiguiente– compraron el Castillo de Bendinat, con pomposas promesas incumplidas. La propiedad se desgajó del grueso de la empresa, y en ella ha descansado el empresario valenciano. Ahora está en venta, por una cifra próxima a los 25 millones de euros en que se selló su adquisición. Lanzamos desde aquí la oferta, nunca se sabe en qué foro puede hallarse un comprador de castillos. Desde las almenas, puede contemplarse a los bárbaros que invaden Mallorca, hoy llamados 'hooligans'.
Tampoco se devaluará el chalet –cuesta emplear esta denominación para una vivienda adquirida a cambio de cuatro mil millones de pesetas– de Florentino Pérez en el puerto de Andratx, dotado de un concurrido helipuerto. Los hijos del presidente de ACS se han visto asimismo beneficiados por residencias de magnífico porte en Cala Vinyes. Alicia Koplowitz comparte con el jeque Alwaleed –consulte en 'Google', las credenciales del miembro de la familia real saudí triplican la extensión de este artículo– la propiedad de un hotel 'boutique', el delicioso Maricel firmado por Francisco Casas. En cuanto a la familia Del Pino, a quienes la pérfida Albión pugna por expulsar de la gestión de los aeropuertos ingleses, mantiene una devoción por Mallorca que no vaciló ni con la invalidez del patriarca, que siempre tuvo a Puerto Portals como la lanzadera de sus singladuras náuticas. Para poner el último ladrillo a estos párrafos congestionados de millones, Carlos March está esperando la conclusión de una casa inapreciable en euros, en las playas propiedad de su familia en el sur de la isla.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (3)
3.
virginia wolf21/08/2008, 18:10 h.
¡Nunca pensé, que esta fuera noticia para el Confidencial!Están archiforrados,saben, que si no es hoy, mañana los venderan y por más millones,
el mallorquín, ha estado relajado, por el simple hecho de que, el que no corria volaba, nunca pensarón, que el PP les iba a dejar de dar esos milloncejos de euros, mientras, han tenido para el piojo adosado, la comunión, el cumpleaños, el bodorrio....,rodo sobre ruedas, la borchaca no mermaba, es ahora, que con un cinismo, que da pena se arrastran, tilda de lo que ya sabían, a los que sabian, cin cuanta claridad se lo estaban llevando, he sido nomada, aquí pasé los 12 años más hermosos de nuestras vidas, hoy sin embargo, como San Vicente Ferrer, hizo cuando salió de Lorca, me sacudiria las zapatillas, que no puedo ponerme, teniamos asentada la repúbica de nuestra casa, hasta que la desidia, mato al ser AMADO, superada la crianza de los cuatro niños, de nuevo la desidia, termino con una mujer, superviviente nata, la justicia brilla por su ausencia, Sicilia tiene la fama...Y, la incultura...,Díos, menos mal, que al menos pude licenciarlos, tienen trabajo, aunque un titulo no sirva para nada, leer, ¿Para qué? Nunca he leido un libro, se nota..
2.
abuelo21/08/2008, 15:27 h.
"Las mansiones mallorquinas de los señores del ladrillo no bajan de precio"
Pues..... seguirán sin venderse.....
1.
Zazozú21/08/2008, 09:58 h.
Me imagino que todas estas propiedades, debido a su singularidad, mantendrán su valor. Cosa diferente serán los pisos y chalets más modestos, de Palma de Mallorca. Actualmente la ciudad de Palma, aparece empapelada de carteles con el "Se vende". En muchos edificios aparecen tres, cuatro o incluso cinco carteles... que en muchos casos viraron del naranja al sepia por el tiempo que llevan. Por el momento, muchos propietarios se resisten a bajar los precios, tal vez creyendose que su piso o chalet posee las cualidades de los descritos en el artículo. Una compañera de trabajo me contó la "pirueta" que le hizo la propietaria del piso en el que vive de alquiler: El piso, que estaba en venta por algo más de 300.000€, le fue ofrecido un día con un descuento del 30%... para al día siguiente retirarle dicha rebaja. En septiembre, una vez terminado el verano, la gente volverá a la realidad, y tal vez tengan que reducir mucho más de lo que pensaron que tenían que hacer. Por supuesto, prácticas como la que he comentado, contribuiran a reducir el número de potenciales compradores. Mucha gente en Mallorca todavía no ha vivido la crisis a fondo, pero tal como van las cosas, poco les queda.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
AVISO: DESDE EL 31 DE JULIO HASTA FINALES DE AGOSTO EL FORO SÓLO PODRÁ SER UTILIZADO POR USUARIOS REGISTRADOS.
Sol y playa de gratis total para Conde-Pumpido y Francisco Hernando en Mallorca
@Matías Vallés.- - 20/08/2008
A Rafa Nadal le cuesta más triunfar en Mallorca que en el mundo
@Matías Vallés.- - 19/08/2008
La corrupción del PP mallorquín no nos deja veranear en paz
Matías Vallés.- - 18/08/2008
@Matías Vallés - 14/08/2008
En realidad, Marichalar nunca estuvo aquí
@Matías Vallés - 13/08/2008
Acerca de...
Matías Vallés no es escritor. Nació deliberadamente en Palma de Mallorca (1958). Se licenció en Químicas contra su voluntad. Adoptado por el periodismo de provincias, recibió el premio Ortega y Gasset. Es uno de los escasos profesionales que en el último medio año ha sobrevivido a sendas entrevistas con Zapatero y Rajoy. Le costó más sobreponerse a su conversación con Catherine Zeta-Jones, el día antes de que Michael Douglas le jurara amor eterno. A ella, por supuesto.
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
