El presidente de Mauritania, de Mallorca al golpe de Estado
@Matías Vallés - 07/08/2008

Cuando reclamábamos visitantes con mayor enjundia al despacho veraniego del Rey –La Zarzuela insiste en que Mallorca no es un refugio ocioso, sino el lugar adonde se traslada la oficina regia en julio y agosto–, no imaginábamos que los sucesivos dignatarios opacos con escala en la isla se vieran perseguidos por una maldición, de proporciones cataclísmicas para la geopolítica planetaria. Nos disponíamos a redactar un manifiesto, en el que constara nuestro hartazgo con la gira de presidentes de países que sólo son noticia cuando en ellos se produce un golpe de Estado, y sobreviene el 'coup d'état'. Nos estamos refiriendo a Sidi Ould Cheikh Abdellahi. El ya ex presidente de Mauritania todavía era presidente de Mauritania en activo cuando almorzó con los Reyes en Mallorca. La sonrisa desbordante que lucía el jueves 24 de julio –y que armonizaba con el despliegue de simpatía de su esposa, Khatou Mint el Boukhari– no permitía presagiar que le quedaban dos semanas en el cargo, antes de sufrir el proverbial defenestramiento armado.
¿Por qué no habían recibido ustedes noticia, en esta crónica de impecable fidelidad a la actualidad mallorquina, sobre la última visita de Abdallahi a la isla, como jefe de Estado en ejercicio? Simplemente, porque estamos sedientos de Obama, y pensábamos que Claudia Schiffer o Letizia Ortiz –aunque no por los mismos motivos– colmarían con mejor suerte el ansia veraniega de celebridades. De hecho, el único percance relevante de aquel encuentro a cuatro es que el Rey se olvidó de autorizar al jefe de la guardia a romper la posición de firmes, con lo cual se vio obligado a regresar al patio y a pedir excusas a los militares por su despiste. Con este detalle no se llena un folio, y en aquel momento no habíamos atado los cabos que hoy nos permiten concluir que los huéspedes de los Reyes en Mallorca paladean junto a su comida un extraño brebaje, a raíz del cual se creen investidos con una fuerza sobrenatural de fatídicas consecuencias.
Verbigracia, Abdallahi regresa a Mauritania y destituye a dos personajes clave de los engranajes de su país, cuya identidad les ahorramos. En la lógica 'vendetta', el gobernante con traje y corbata desaparece del poder. Desde Mallorca, sólo cabe agradecer al dictador mauritano entrante que postergara el 'putsch' hasta el momento en que su víctima hubiera regresado a su país. Hubiera sido francamente enojoso que desalojaran al bueno de Abdallahi –nos negamos a ensañarnos con un líder caído– en Mallorca mientras se llevaba el solomillo a la boca, generando la lógica polvareda en una isla tomada por los feroces 'hooligans' alemanes y británicos.
También Chávez sufrió una descarga de adrenalina en su entrevista mallorquina con el Rey, que le impulsó a nacionalizar el Banco de Santander aunque fuera a un precio digno de Botín. Y esta misma semana, los disturbios en Bolivia impidieron que el presidente venezolano tomara tierra en el país del bolivarismo hermano. Mientras, en las cocinas de palacio se revisan los ingredientes de los banquetes servidos a los mandatarios extranjeros, permanecemos atentos a las noticias de Kazajistán, dado que Nursultan Nazarbayev es el tercer autócrata con disponibilidad de materias primas a quien ha agasajado el Rey. Los más suspicaces destacarán que la maldición no radica en el palacio de Marivent, residencia veraniega, sino en la también palaciega La Almudaina. Allí fue recibido el infeliz mauritano, así como Bill Clinton poco antes de que estallara el escándalo de Monica Lewinsky –y de que los Demócratas se quedaran al menos ocho años fuera de la Casa Blanca–. También durmió allí, aunque no con la Lewinsky, el hermano de Husein de Jordania nombrado sucesor al trono, Hassan Ibn Talal. No llegó al cargo, porque el monarca cambió su voluntad un mes antes de morir. Hay que exorcizar ese palacio. Hemos dejado para el postre al último visitante ilustre que cenó con los Reyes en Mallorca, un tal José Luis Rodríguez Zapatero. Más de uno se relamerá esperando un inminente percance del presidente del Gobierno en Doñana. Será atacado por un búho, o algún otro peligroso depredador de esas latitudes selváticas.
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Opiniones de los lectores (2)
2.
abuelo07/08/2008, 16:52 h.
La "nueva negociación":
Nueva remesa de maletines de dinero para el nuevo preboste mauritano... los del gobierno ya dan por perdidos los que le habían dado al otro.....
.... así mandarán menos inmigrantes a Canarias, que los vuelos charter para traerlos luego a la península salen muy caros.....
España: país payaso
1.
yeble07/08/2008, 11:40 h.
El "menestro", nunca mejor dicho, de AAEE., deberá nuevamente llegar a un acuerdo, con los nuevos micos mandantes, cuanto nos costará a todos los españoles, la nueva negociación del lumbrera de Moratinos.
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Acerca de...
Matías Vallés no es escritor. Nació deliberadamente en Palma de Mallorca (1958). Se licenció en Químicas contra su voluntad. Adoptado por el periodismo de provincias, recibió el premio Ortega y Gasset. Es uno de los escasos profesionales que en el último medio año ha sobrevivido a sendas entrevistas con Zapatero y Rajoy. Le costó más sobreponerse a su conversación con Catherine Zeta-Jones, el día antes de que Michael Douglas le jurara amor eterno. A ella, por supuesto.
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