SIN ENMIENDA
Del Señor No a Míster Pacto: Rajoy quiere ser Bambi
@Juan Carlos Escudier - 25/07/2008
Muchos lo juzgaron imposible, porque cambiar de piel de esa manera es una habilidad reservada a los reptiles o al doctor Jeckyll después de atizarse un trago largo de su humeante brebaje. La desconfianza era comprensible. ¿Acaso alguien que amanece como Jiménez Losantos puede irse a la cama siendo Gabilondo? Pues bien, Rajoy lo ha conseguido. El ‘Señor No’ ha muerto y su lugar ha sido ocupado por ‘Míster Pacto’, un superhéroe de la aquiescencia sin rayos X en los ojos pero con superpoderes para el acuerdo.
La última fase de la transformación ha tenido lugar este miércoles en la Moncloa, un lugar que convierte a los tipos normales en estadistas, muy propicio en definitiva para los cambios de personalidad. A Rajoy le bastaron dos horas para mostrar al mundo un nuevo look al que habrá que irse acostumbrando. El hombre que siempre negaba con la cabeza se abrazaba al consenso con la furia de los amantes; lo que antes era un capullo se había convertido en mariposa.
La historia reserva en ocasiones esas ironías. Después de años de menospreciar al adversario, de creerle poco menos que inane, de considerarle más bobo que solemne, la mera supervivencia aconseja emularle, imitar sus pasos, copiar su sistema. Rajoy pretende recorrer el camino a toda prisa, en un curioso proceso de ‘bambirización’ con el que dejar de causar miedo y empezar a provocar ternura. Para este nuevo papel protagonista era imprescindible que algunos actores secundarios se quedaran en el camino: el equipo de Frankenstein no puede rodar La Sirenita.
El reto que el gallego tiene por delante es demostrar que su metamorfosis no es fingida, que el ogro puede mutarse en príncipe con la naturalidad de quien se cambia de camisa. Y a partir de ahí recorrer el camino, sabiendo que las circunstancias han cambiado porque en estos Juegos del talante tiene ante sí a todo un campeón olímpico. La estrategia es evidente: encontrar un punto de desencuentro radical –ahora es la economía; con Zapatero fue la guerra de Iraq- y múltiples caminos de aproximación. Lo fundamental es aparentar que estamos ante una alternativa razonable, que critica al Gobierno por el interés general y que reconoce sus aciertos por esa misma razón. Alguien en Génova ha terminado por darse cuenta de que la oposición jamás gana las elecciones sino que las pierde quien está en el poder.
La situación actual es ligeramente diferente a la que se vivió antes del triunfo de Zapatero en 2004. En aquel momento, sólo una de las dos partes -el PSOE- trataba de legitimarse con los pactos, frente a una mayoría absoluta que miraba por encima del hombro a quien aceptaba el sometimiento a unos compromisos que, al menos en apariencia, únicamente beneficiaban al Ejecutivo. En la actualidad, el PP precisa de los acuerdos para certificar su nuevo rumbo pero también el Gobierno está necesitado de ellos, consciente de que no podrá crecer más hacia su izquierda y que las próximas peleas se librarán en ese centro hacia el que el PP viaja al galope.
De los acuerdos alcanzados esta semana, el más relevante, por encima incluso del reforzado consenso antiterrorista, es el relativo a la renovación de cinco miembros del Tribunal Constitucional. Es cierto que la actual correlación de fuerzas, tras el fallecimiento del magistrado conservador Roberto García-Calvo, favorecía al PSOE en lo tocante a los recursos de inconstitucionalidad del Estatuto de Cataluña, pero también lo es que con la aceptación por parte de los populares de la renovación en bloque Rajoy parece dar por amortizada la cuestión catalana, lo que le deja la puerta abierta a un futuro entendimiento parlamentario con CiU.
Este mismo entendimiento, en forma de pacto de legislatura, es el que ansiaban obtener los socialistas en septiembre, y evitarse, de esta forma, algunos revolcones en el Congreso, muy perjudiciales para espaldas tan sensibles como la de José Antonio Alonso. Tal y como están las cosas en la negociación de la financiación autonómica, esta alianza constituye un milagro mayor que el de los panes y los peces y abona el terreno para una trepidante aventura del barbudo ‘Míster Pacto’ en tierras del Llobregat.
En cualquier caso, por mucho interés que ambas partes tengan en encontrarse, habrá que confiar en que los acuerdos entre el Gobierno y la oposición del PP tengan un límite porque, en contra de lo que pudiera parecer -dada la sacralización que algunos hacen del dichoso espíritu de la Transición-, los conciertos permanentes son perjudiciales para la calidad misma de la democracia.
Los ciudadanos tienen derecho a optar entre visiones distintas del mundo, de la economía, de la sanidad, de la educación y hasta de cuál ha de ser el final del terrorismo. Si las dos grandes fuerzas opinan lo mismo y comparten enfoques idénticos en las grandes cuestiones, ¿qué hará distintivo un voto de otro? La apelación que se hace desde algunos foros a reeditar los Pactos de la Moncloa para combatir la crisis económica es extemporánea. A diferencia de entonces, hoy no existe el peligro de que la recesión se lleve por delante al sistema sino solamente al Gobierno, si éste no es capaz de encontrar una salida del laberinto. Y eso es democráticamente muy saludable.
Rajoy, en efecto, ha mudado de piel y da mucho menos miedo que antes. Es innegable. Sin embargo, hay un detalle que cuestiona su metamorfosis: es muy difícil de aceptar que Bambi lleve gafas. El cuento no puede haber cambiado tanto.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (52)
52.
Campodetenis28/07/2008, 19:29 h.
Por cierto, ¿que tienen que contestar Rajoy y Soraya a las estupideces contra toda evidencia como las que escribe hoy el señor Escudier?.
Porque los sociatas están que no paran con la matraca de lo mucho que cambia Rajoy porque ya no le llama bobo al que le llamaba antipatriota y los "cracks" del PP siguen ensimismados con la posibilidad de caerles bien a los que tienen como mayor mérito haber jaleado una vergonzosa negociación con asesinos.
51.
Campodetenis28/07/2008, 19:19 h.
Lo dicho, que lo de, por ejemplo, no negociar con asesinos, se debe a lo muy hipócrita que es Rajoy que procelosamente ha mudado la piel para acercarse a las posiciones de ZP.
Una cosa es pasarse de listo y pretenderlo y otra cosa es ser tonto de remate y creérselo.
Es la diferencia entre escribir en un medio de comunicación, al trasero que mejor se lama, y leer en ese mismo medio de comunicación las opiniones de los pepiños sobre lo que escribe el jeta de turno.
50.
Cayeros28/07/2008, 17:53 h.
CiudadanoDix, el análisis del Sr. Escudier es tan simplista y superficial que es MENTIRA. Todo el mundo que ha seguido la política nacional sabe que ZP hizo el famoso Pacto del Tinell con los demás partidos políticos para dejar fuera de cualquier negociación al PP: a todos los niveles.
Por tanto el Sr. Escudier no es simplista, es simplón, y escribe al dictado de la voz de su amo:
ZP. Pero que NO nos tome por idiotas porque todos sabemos que ZP se ha movido en el asunto ETA aceptando lo que el PP le propuso la pasada Legislatura. Pero como el PSOE tiene al
'lumbreras' Pepiño Blanco, 1º de Derecho, como pitoniso de la línea política socialista, así nos va a los Españoles: de mal en peor. Ahora dicen que el problema de la construcción es del PP. ¿Y qué ha hecho ZP en estos 5 años? Mirar al cielo bobaliconamente. !Como no hay crisis¡
49.
Martes Carnaval28/07/2008, 16:44 h.
Estimado CABREADO (47 o así):
Todo lo que Vd. dice es cierto, pero la política no suele ser lo que parece. Los políticos que se mueven en una determinada cota suelen estar más pendientes de lo que puede pasar a medio plazo que de lo que está pasando ahora. Por otro lado hay una serie de valores convenidos que pueden no llegar a explicitarse. En otro comentario de este foro he llamado a Zapatero inexperto y temerario o, si Vd. lo prefiere, ignorante e imprudente.
Creo que Zapatero acarició la idea de acabar con la ETA e integrar a los vascos; de ahí las concesiones a los catalanes en su "Estatut". Se trataba de hacer ver a los vascos que transitar por los cauces democráticos previstos podía ser rentable. Pero todo le salió mal, ni acabó con la ETA, ni integró a los vascos, y tiene ahora que pechar con el "Estatut" que le va a dar muchas cefaleas. Zapatero hubiera querido que Rajoy le acompañase en su aventura, y Rajoy con buen criterio no quiso. Otra cosa, es si acertó con el tono y la intensidad en su labor de oposición en estas cuestiones.
Reciba un cordial saludo.
¡No a la discriminación! ¡Estrellas para todos, ya!
48. Kpais28/07/2008, 14:27 h.
Sr Escudier, hay algo en su articulo que no entiendo; es evidente que el que ha mutado en politica antiterrorista es Rodriguez Zapatero {de negociaciones a detenciones}, no obstante para usted el unico mutante es Rajoy, acaso lo que pretende insinuar con ello es que RZ no ha cambiado y por tanto sigue en lo mismo, es decir negociando?. Estas cosas sin pruebas no pueden soltarse asi como asi y resulta curioso en un zapaterista de pro como usted.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otros artículos de este autor
Obsesiones(19/07/2008)
Malos tiempos para la lírica y para los optimistas (12/07/2008)
Zapatero está en crisis(06/07/2008)
Otros artículos de opinión
Europa, impotente frente al 'putinismo' Aurora Mínguez.-
Zapatero: “Five is enough; eight will be too much!” Jesús Cacho
Zapatero afronta un otoño caliente sin costaleros parlamentarios fijos Antonio Casado
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
