publicidad
publicidad

www.cotizalia.com www.vanitatis.com

1,3 millones de lectores »

Logo de El Confidencial
Domingo, 10 de agosto de 2008 (Actualizado a las 18:38)
Expo Zaragoza 2008
PORTADA   España   Deportes   Comunicación   Opinión    Canales     Cultura    Ocio    Los más...   Foros      
Con Lupa Al Grano Mientras Tanto Dos Palabras Sin enmienda El Confidente
Salud Tecnología Expo 2008 Canal Empleo
El Cultiberio Cine Libros Arte Teatro Música
Hoteles Restaurante Viajes Motor Vinos
Vivienda En Exclusiva Sectores Lo Último
En Imágenes Álbum Vídeos
El Café

CINE

Sadismo de culto

Sadismo de culto

@Nacho Gay - 04/07/2008

Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5) (4/5 | 16 votos)

enviar a un amigoimprimirDeja tu comentario (0)

FUNNY GAMES


Dirección y guión: Michael Haneke.
Fotografía: Darius Khondji.
Música: Varios.
Intérpretes: Naomi Watts, Tim Roth, Michael Pitt, Brady Corbet, Siobhan Fallon, Boyd Gaines, Devon Gearhart, Robert LuPone, Linda Moran.
www.funnygames-es.com

Vuelve Michael Haneke disfrazado de Michael Haneke a realizar el absurdo que para muchos supone copiarse a sí mismo. Funny games es una excelente película austriaca producida en 1997. Funny games es también una estupenda película americana filmada en 2008. En realidad se trata prácticamente de la misma cinta. Del mismo barco, la misma casa, los mismos personajes y los mismos diálogos. Del mismo juego de palos de golf, del mismo juego de planos y encuadres y del mismo juego violento y macabro.

Dos jóvenes aburguesados llaman a la puerta pidiendo huevos y haciendo gala de una finísima educación. Comienza el espectáculo. Los verdugos apuestan a que sus víctimas estarán muertas en menos de doce horas. Y ellas, evidentemente, lo contrario. A partir de aquí no hay reglas. El sadismo es el eje central del relato. La pura diversión, el leitmotiv de los asesinos, en un claro guiño a La Naranja Mecánica de Kubrick. Y el resultado, una obra magna del cine contemporáneo. Sin duda una de las mejores reflexiones fílmicas acerca de la violencia que se ha realizado en el cine postmoderno junto a la inquietante obra maestra de Gus Van Sant, Elephant.

Es curioso, porque fue el propio Van Sant el primero en atreverse a realizar un remake milimétricamente exacto al modelo de imitación; una fallida versión de Psicosis, el clásico de Hitchcock. Ahora, es Haneke el que hace lo propio con un film de su propia cosecha. Los dos son ejercicios de tautología retórica, pero en Haneke el atrevimiento cobra una dimensión alternativa.

El hecho de que la única novedad que ha introducido Haneke en su reescritura sea la incorporación de actores del star system americano como Naomi Watts, Michael Pitt o Tim Roth no puede ser jamás interpretada como la prueba irrefutable de que el realizador ha vendido su intelectualismo snob -el mismo que le ha servido para elaborar cintas geniales como Caché o La pianista- por un puñado de dólares. No tiene ningún sentido. Si así fuera, ¿por qué no ha aprovechado el caudaloso dinero yanqui para corregir pequeños errores o limitaciones de producción?

No lo ha hecho por dos razones de peso. Primero porque ha trabajado con el pleno convencimiento, profundamente vanidoso, de que el guión y la realización de Funny games son perfetos. Y no está muy desencaminado. Los planos-secuencia de casi diez minutos le sientan estupendamente al relato. La ruptura de la diégesis -hasta en tres ocasiones uno de los asesinos mira a cámara y se dirige al espectador para hacerle partícipe del juego- representa una excelente solución narrativa para hacer patente lo latente. Y la parodia continua que se realiza del género de terror, o del psicothriller, no podría ser más acertada. Si algo funciona, ¿para qué cambiarlo? El Funny games americano sigue provocando la misma sensación de desasosiego en el espectador que el film 'piloto', y eso a pesar de que la excenas más macabras se desarrollan siempre fuera de campo.

Pero si Haneke no ha variado un ápice su película, ha sido fundamentalmente porque quería que el mensaje permaneciese inmutable. No sólo para demostrar su vigencia once años después, sino también porque no hay una mejor forma de denunciar la concepción espectacular que de la violencia propugnan los medios audiovisuales yanquis, que utilizarlos en dicho menester. Y entonces toda crítica quedaría deslegitimada. Sí en verdad fuese cierto eso que decía McLuhan de que el medio -hablamos de cine americano- es el mensaje, Haneke se la ha metido doblada a todo el mundo.

Lo mejor: que Haneke sigue fiel a sí mismo, por mucho que algunos sostengan lo contrario.
Lo peor: la interpretación algo excesiva de Tim Roth.

Criterio de valoración:
Obra maestra.
Muy buena.
Buena.
Interesante.
Regular.
Mala.

Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5)Valorado (4/5) (4/5 | 16 votos)

enviar a un amigoimprimir

Enlaces patrocinados

Opiniones de los lectores (0)

Deja tu comentario

El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.

AVISO: DESDE EL 31 DE JULIO HASTA FINALES DE AGOSTO EL FORO SÓLO PODRÁ SER UTILIZADO POR USUARIOS REGISTRADOS.

Ir al foro    Deja tu comentario

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

atlas
Auditado por Ojd

ir a Cotizalia

El Confidencial

ir a Vanitatis