TRIBUNA
Agujeros negros en la supervisión financiera española
Juan Manuel Moreno-Luque - 04/06/2008
Quizás debería empezar advirtiendo que respeto el trabajo que realiza el personal de la CNMV, del Banco de España y el de la DGSFP, y el de sus “gestores temporales”. Pero dicho esto, debo afirmar que mucho más respeto me merece el trabajo y el esfuerzo de millones de españoles durante toda una vida para reunir los modestos ahorros que tienen confiados a los fondos de inversión y de pensiones, cuyo expolio constituye un agujero negro cada vez mayor.
Lo pagado por los pequeños inversores (sin voto y sin voz) en lo que va de siglo XXI por no recibir un solo euro de rentabilidad real y ser muchísimo más pobres que hace ocho años, asciende a casi 27.000 millones de euros (22.399 millones de euros por comisiones explícitas y demás gastos repercutidos, y 4.397 millones de euros por impuestos sobre rendimientos nominales).
Por ello, me parece sorprendente que el presidente de la CNMV, en su discurso de presentación del Informe Anual sobre los mercados de valores y su actuación 2007, pase por alto el desplome que está sufriendo la industria de la inversión colectiva española, y que el Banco de España considere en su último Informe de Estabilidad Financiera este grave problema como una consecuencia virtuosa del modelo de negocio de la banca española que le permite, en el caso de que las turbulencias financieras persistieran en el tiempo, sustituir progresivamente la financiación mayorista por la captación de depósitos, utilizando su probada capacidad comercial para cambiar la oferta combinada de sus clientes (depósitos, fondos, etc.).
En efecto, el Banco de España, a la vista de los desórdenes del capitalismo mundial y del mercado inmobiliario americano, evalúa de manera más que optimista, los efectos colaterales que pueden producirse en el sistema financiero español por el colapso de nuestro disparatado mercado inmobiliario y por la supervivencia del modelo bancario (buy and hold), que se parece demasiado al que tantos disgustos dio y que tantos costos sociales ocasionó en los países anglosajones en los años 1970 y 1980 y en la Europa continental en la primera mitad de los años 1990. Además, confunde la capacidad comercial de la banca española con la posibilidad de disfrutar, sin cortapisa alguna, de carta blanca para extraer regular y sistemáticamente una parte excesiva de los raquíticos rendimientos nominales del ahorro de los pequeños inversores bajo su gestión, y para trasvasar, en el caso de que las tensiones de liquidez sean insoportables y no haya más remedio, los ahorros de estos pequeños inversores a depósitos mejor remunerados.
Los datos que nos suministra el Banco de España responden, desde luego, a esta estrategia de la banca española que hace de la necesidad virtud y que es muy fácil de implementar cuando los fondos que se gestionan son peores para los pequeños inversores que una pesadilla. Y así, los fondos de inversión redujeron su patrimonio en un 6,1% a lo largo de 2007, mientras que el descenso en el número de partícipes fue del 6,3%. Las suscripciones netas de participaciones fueron claramente negativas, especialmente en la segunda mitad del año, momento desde el que se registraron unos reembolsos de casi 27.000 millones de euros (20.896 millones de euros, según nuestros datos).
Pero hay más. No nos dice el Banco de España que en el periodo julio 2007/marzo 2008 los fondos de inversión han menguado en 40.708 millones de euros, con la generosa contribución de la principal gestora del país, Santander Asset Manangement SA, SGIIC, de nada menos que 14.692 millones euros.
El Banco de España nos da cuenta, además, de qué pasó con los pequeños inversores que no tuvieron la suerte de ser elegidos o que no pudieron, o que no eligieron, los depósitos que ofrecen una mayor remuneración y, según el banco emisor, un menor perfil de riesgo. Pues bien, para los fondos de inversión en 2007 la rentabilidad media ponderada ha sido del 2,4% por debajo de la rentabilidad de la deuda pública y que, en esta línea, se ha situado también la rentabilidad de los fondos de pensiones, que sido del 2,1%. Increíble.
Así las cosas, la cuestión consistiría en saber si nuestro derecho y nuestro sistema financiero pueden permitirse un expolio y una manipulación del ahorro popular de tales características, contrarios al sentido común, a la cohesión social y a la estabilidad financiera, y al más natural y espontáneo sentimiento de justicia y de lógica económica. No procede otra cosa que la respuesta negativa. Ya va siendo hora, además, de que, antes de la proyectada reforma de la supervisión financiera, el Tribunal de Cuentas evalúe, de una vez por todas, la eficacia y eficiencia de la ejecución de los trabajos de supervisión del Banco de España, de la CNMV y de la DGSFP, cumpliendo así las funciones que la Constitución Española le encomienda.
El coste jurídico, social y económico de lo que está pasando en España no tiene equivalente en ningún otro lugar, pues a nadie se le ocurre pensar en los fondos de inversión como un abrevadero para aplacar la sed de liquidez, y menos desmantelar, en lugar de regenerar, la pequeña parte (1,5%) que tenemos en una industria financiera, la más poderosa e influyente (26 billones de dólares en activos en fondos de inversión), con un fuerte crecimiento en 2006 y 2007 en Europa (a pesar del escándalo de los fondos monetarios dinámicos que pilló al pequeño inversor en la playa), en Estados Unidos y en Asia/Pacífico clave en los mercados de capitales de nuestro tiempo, como a nadie se le ocurre amputarse una pierna si tiene algún otro remedio.
El recientísimo Fact Book del Investment Company Institute (ICI) confirma que el año 2007 ha sido, en contra de lo que pudiera pensarse en España, un año espectacular para la industria de los fondos de inversión en los Estados Unidos y para los pequeños inversores que participan en ellos. Los fondos de inversión en activos del mercado monetario (desaparecidos de la realidad estadística en España) se han beneficiado de suscripciones netas record por un importe de 660.000 millones de dólares, representando el 26% de los activos gestionados por la industria, lo que demuestra una enorme confianza en los fondos de inversión para la gestión de los activos a corto plazo. Los fondos en acciones y bonos se han beneficiado de suscripciones netas por un importe de 223.000 millones de dólares. Además, los fondos de inversión han distribuido a los pequeños inversores plusvalías, dividendos e intereses por importe de 723.000 millones de dólares. Otro record. Y la industria (y sus supervisores), siempre expuesta al debate público, gestiona en su conjunto activos por un importe superior a los 12 billones de dólares. Un record más.
Los agujeros negros fueron un descubrimiento de la física a comienzos de los 70. Aparecieron como los más simples del universo, en los que una enorme cantidad de masa es atraída por la fuerza de la gravedad en un corto volumen espacial. La fuerza interna crea un horizonte cubriendo aquélla masa de la que no puede saberse nada (como ocurre con los agujeros negros que representan los fondos de inversión y de pensiones). Sin embargo, la problemática de los agujeros negros fue resuelta. Primero, la aplicación de la termodinámica y, sobre todo, la aplicación de Hawkin de la mecánica cuántica aclararon los conceptos y los insertó en la lógica de las ciencias. Esperemos que nuestros supervisores financieros, tan obsesionados por la solvencia, aclaren también los conceptos e inserten los fondos de inversión y de pensiones, además, en la lógica de la ética y de la eficiencia financiera.
Juan Manuel Moreno-Luque, abogado, es director y coautor de La protección de los partícipes de los fondos de inversión y autor de El desgobierno de los fondos de inversión.
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Opiniones de los lectores (2)
2.
velarde200804/06/2008, 19:40 h.
En el principio de este artículo esta a mi entender gran parte del problema. Y es que instituciones como la CNMV y el Banco de España "deberían" ser órganos independientes. Por eso no comparto ese respeto que les le merecen los trabadores de ambas instituciones. Los "temporales", aquellos que son nombrados políticamente, en alguno de los casos saltándose la normtativa propia para nombrar a según que persona, por que debiendo ser independientes, son todo lo contrario. Y a los de oposición o plantilla, por que se pliegan a lo que dicen esos jefes temporales, y no denuncían que les OBLIGAN a cambiar informes y criterios para no "molestar".
CNMV, Banco de España, CGPJ, TS, TC, necesitamos que sean independientes y con duración de cargos superior a un gobierno.
1.
DEFLACION04/06/2008, 18:33 h.
Ánimo señores: así gana dinero la banca española. Gracias a la ignorancia del trabajador de a pie. Te ofrecen un 2 por ciento de rentabilidad en tu fondo de pensiones, te cobran un 2 por ciento por gestión anual. Rentabilidad real: -4,7 por ciento. Es decir, encima pierdes dinero cada año gracias a la inflación.
¿Qué la banca española es de las más eficientes en el mundo? ¿No será que su clientela es de las más ignorantes del mundo?
En el país de los ciegos...
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