SIN ENMIENDA
Rajoy apura el bebedizo
@Juan Carlos Escudier - 24/05/2008
A Pedro Arriola, en tiempos de Aznar, se le admiraba porque con sólo mojar un dedo en las encuestas era capaz de predecir por dónde soplaban los vientos y por dónde los bebería el electorado. Ahora su brujería está muy mal vista en el PP, al punto de que se le supone culpable de que Rajoy haya modificado sus principios y hasta el timbre de su móvil. Según esta creencia, Arriola habría dado al incauto un bebedizo de realidad que le habría hecho dejar de defender a destajo la unidad de España para intercalar mensajes altamente subversivos acerca de la crisis económica o –Aznar no lo quiera- sobre el diálogo con los nacionalistas.
José Luis Zárraga, que es el chamán de Zapatero, publicó este miércoles en Público un análisis electoral en el que concluía que, pese al avance de los socialistas en número de diputados, los resultados deberían inquietar profundamente al PSOE, y ello por varias razones. La primera porque experimentó una pérdida de su clientela tradicional y su crecimiento se produjo a costa de IU y de los nacionalistas; la segunda, porque el PP mejoró en la mayoría de las circunscripciones y en la demás se sostuvo con pérdidas pequeñas de votos; y en tercer lugar, porque en el flujo entre ambos partidos fue claramente favorable al PP: 650.000 electores socialistas se pasaron al PP frente a los 350.000 populares que recorrieron el camino inverso.
La radiografía muestra que el crecimiento del PP se debió a la movilización de su electorado clásico y a la ganancia obtenida en los caladeros de los socialistas y andalucistas. Y que el PSOE hubiera debido de retroceder, y si no lo había hecho fue porque se benefició del hundimiento de IU y de la atracción de electores nacionalistas, que trataban de impedir a toda costa la vuelta del PP al poder. En resumen, si el miedo a los populares no lo hubiera evitado, es posible que en estos momentos estuviéramos hablando de otro resultado, de otra oposición y de otra crisis.
Quizás exista una conjura sociológica para desviar al PP de algunos de sus sacrosantos principios –España se rompe, la familia se rompe y Zapatero es un traidor- en la que participan Arriola, Zárraga, el CIS y hasta Malo de Molina -que alguna vez acierta pese al apellido-, pero parece evidente que un simple cambio de estrategia podría ser muy beneficioso para el PP. ¿Un partido puede defender su ideario sin que parezca que está rodando Viernes 13? ¿Es posible estar en contra de la negociación con ETA si acusar al Gobierno de arrodillarse ante los terroristas? ¿Atenta contra el proyecto reconocer que el islamismo estuvo detrás del 11-M en vez de sugerir que hubo una conspiración del PSOE, ETA, los servicios secretos de Marruecos y el dibujante de Mortadelo? ¿Es imposible pronunciarse contra el Estatuto de Cataluña sin recurrir a una pintoresca recogida de firmas desde las Alpujarras hasta Argamasilla de Alba? Pues eso.
Ya sea por la pócima de Arriola, al que seguro que Mayor Oreja ha visto recogiendo sapos y ojos de lechuza, o por convencimiento propio, Rajoy apunta en esa dirección, para desesperación de ese grupo de inamovibles, que no se atreven a defender sus posiciones a campo abierto en el Congreso del partido porque lo que realmente temen es la jubilación anticipada.
El numantinismo sólo sería posible si el PP pudiera oponer una política económica diferenciada, pero resulta que Zapatero no es completamente “bobo” y se ha apropiado de la que puso en práctica Rato. Y, además, como Zárraga juega en casa, nadie quiere llevarle a la hoguera junto a Arriola y algo de atención le presta Zapatero, el PSOE ha iniciado su propio giro al centro, consciente de que los votos nacionalistas que ha cosechado son prestados y que el partido ha de recuperar a los suyos y comerle terreno al centro. Es decir, que mientras unos discuten si dan un pequeño paso o siguen abrazados a la bandera por tiempo indefinido, los adversarios se mueven a toda prisa endureciendo la política de inmigración y –se reconozca o no- bajando impuestos.
De ahí que la ‘sorayización’ del PP, tan criticada por los santones de la derecha, sea más necesaria que nunca. La nueva portavoz parlamentaria, por cierto, cuenta con una ventaja adicional respecto a Zaplana, felizmente amparado por la generosidad de Telefónica, y es que no transmite la impresión de que miente cuando habla, algo que, seguramente de manera involuntaria, le ocurría a su antecesor en sus comparecencias públicas.
El proceso requiere una renovación de caras y una modulación de tonos, y en eso esta Rajoy, al que algunos piden que se depure a sí mismo y deje paso, cuestión ésta que debería ventilarse en el cónclave de junio. Tras Zaplana y Acebes, la última en apearse en marcha del tren ha sido María San Gil, una mujer que tiene dudas de fe, algo que, según se ha sabido hace poco, atormentaba también a Teresa de Calcuta por otros motivos. Habrá más bajas, y tan sonoras como la de Ortega Lara, aunque Aznar no gane para disgustos y encargue a Mayor Oreja más operaciones de guerra sucia en el partido. Arriola, entre tanto, tendría que preparar al líder varias garrafas de láudano por si siente dolor.
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Opiniones de los lectores (23)
23.
emilio25/05/2008, 14:01 h.
Sí señor, buen artículo con un contenido objetivo y con una opinión que comparto. Desde luego Sr. Escudier, merece más atención en este medio. Otros que escriben por aquí cerca, aparte de parecer veletas, más que periodistas parecen cuidadores de un Zoo; se dedican a echar carnaza a las fieras y entran muchas a comer, no sin grandes roces y algún zarpazo. Al final no queda nada. Sin embargo, su artículo tiene un contenido interesante. El análisis del gurú de ZP es muy revelador y tiene mucho fundamento, lo cual legitima la estrategia que Rajoy pretende para la nueva etapa, quizá por eso Blanco se puso nervioso y dice lo contrario de lo que piensa: "la continuación de Rajoy es lo mejor que le podia suceder al PSOE". Para el PSOE es evidente que es mejor, al frente del PP, de un halcón que no quiera entenderse con los nacionalistas y que asuste a toda la izquierda, para concentrar el voto en torno al PSOE, como sucedió en las últimas generales.
22.
casimiroap25/05/2008, 13:49 h.
Es inexplicable que, desde el 2001, el PP no logre entenderse con partidos de raíz liberal y democristianos, como en teoría son PNV y CIU. Es evidente que sólo la deslealtad constitucional de los nacionalistas en materia de territorialidad y soberanismo, le pudo llevar a Aznar,entonces lider indiscutible, a la adopción de políticas de enfrentamiento visceral, con aquellos con los que tan bien había conectado en materia económica y reparto de competencias.Ahora, con unas elecciones generales perdidas, aunque manteniendo un enorme poder autonómico y municipal, es hora de que los peperos hagan una reflexion sobre cómo llegar a ocupar el BOE desde su plataforma actual, sin prescindir de los valores con los que cuentan y soltando el lastre que les haya impedido consolidar la victoria de las municipales de mayo de 2007 y dejarse de zarandajas. Confiemos en que el antruejo de junio sirva para, tras una cuaresma veraniega, ejercer una oposición fuerte al PSOE, con pactos puntuales económicos( reversibles) que contrarresten las cesiones políticas que querrá seguir haciendo Zapatero ( permanentes) que nos pueden llevar al desastre nacional.
21.
JRG25/05/2008, 12:17 h.
El artículo me parece impecable y además muy bien escrito. Si en vez de hacer caso a aprendices de brujo, millonarios y cínicos, la derecha analizara los resultados, se daría cuenta que sólo tiene una posibilidad de ganar las elecciones y es precisamente la línea que está siguiendo Rajoy, con o sin él. Claro que a lo mejor no le votan los 200 freakies de Génova del otro día, los peones negros, etc. No creo que eso sea mucho problema.
20.
Martes Carnaval25/05/2008, 10:21 h.
(CONTINUACIÓN)
Valle-Inclán, gran opositor a la Dictadura de Primo de Rivera, publicó en 1930, dimitido ya el general Miguel Primo de Rivera, pero todavía en tiempo de dictadura, encarnada en su sucesor, el general Dámaso Berenguer —conocida como "dictablanda"—, una obra crítica con la recurrente intromisión histórica de los militares en el gobierno de España. Esta obra, "Martes de Carnaval", se componía de otros tres textos publicados con anterioridad a los que Valle-Inclán había dado el nombre de "esperpentos", ya que en ellos se distorsionaba la realidad para intentar encontrar la verdad que se ocultaba tras ella.
Valle-Inclán, poniéndose por montera a la censura de entonces, jugaba con el doble sentido del título de su libro, ya que Martes, el Dios de la Guerra, es sinónimo de soldado, por lo que "Martes de Carnaval" se podía leer también como "guerreros de pacotilla".
En mi caso, he elegido este alias porque me considero algo guerrero, pero sin tomarme ni tomármelo muy en serio.
Reciba un afectuoso saludo.
19.
Martes Carnaval25/05/2008, 10:20 h.
Estimado EL DELS 1001 SEUDÓNIMOS (17):
Dice Vd.:
"Se dice Martes de Carnaval del martes que precede al Miércoles de Ceniza, con el que se inicia la Cuaresma de los cristianos, creo que en recuerdo de los 40 días de ayuno del Mesías, antes de manifestarse al mundo".
Efectivamente, el Martes de Carnaval es la fecha que Vd. dice, el último día de fiesta, después del cual viene el Miércoles de Ceniza y la Cuaresma, cuando se recupera de forma brusca el orden establecido, puesto entre paréntesis por los carnavales, durante los cuales se relajaban las costumbres así como la aplicación de las leyes, prohibiciones y censuras.
Pero Martes de Carnaval tiene otra acepción.
(CONTINÚA)
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