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NUTRICIÓN

La culpa de que engordemos la tiene nuestro cerebro

alimentación sana

Agencias - 24/05/2008

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La culpa de que engordemos la tiene nuestro cerebro
 

El neurobiólogo y nutricionista francés, Yann Rougier, ha presentado un nuevo y, cuando menos, curioso método de adelgazamiento: el SLIM-data, basado en la reeducación del metabolismo. El SLIM-data se explica en el libro Adelgaza conmigo y propone un sistema de agrupación de alimentos por zonas de color, huyendo de la latosa tarea de contar las calorías.

Se trata de una guía simple, válida para todo tipo de personas. El método, concebido para la reeducación del metabolismo, no necesariamente está dirigido a adelgazar sino que puede servir a personas con problemas para aumentar de peso. Durante el acto de presentación, el autor ha desvelado que la meta del programa es permitir que el cuerpo recupere su “peso justo” escrito en los genes de nuestras células adiposas, de manera que las células tomen conciencia del sobrepeso y los procesos de adelgazamiento se lleven a cabo sin las privaciones o frustraciones que provocan las tradicionales dietas bajas en calorías.

Por dónde empezar

El método consiste en asociar de modo práctico los alimentos con códigos de colores (alimentos que hay que tomar, alimentos cuyo uso hay que limitar y alimentos a evitar) y se lleva a cabo en tres fases. La primera y la segunda fase tienen una duración de tres semanas cada una y la tercera fase, de mantenimiento, es de duración indefinida.

Para Rougier no hay alimentos prohibidos, por ello, no tienen cabida las frustraciones y sentimientos de culpa que generan las tradicionales dietas bajas en calorías y, con ellos, los fracasos sucesivos que conducen a la generalización del efecto 'yo-yo'. Al ser un método realmente adaptado a los alimentos (no se excluye ninguno), su aplicación permite transformar asociaciones de alimentos muy simples en verdaderos “mensajes de adelgazamiento”.

Se consigue de este modo el reequilibrio metabólico del cuerpo, teniendo como consecuencia directa el adelgazamiento, y mucho más importante, la vuelta sostenible del cuerpo a su peso correcto que, a su vez, lleva consigo reprogramar el centro de saciedad, respetar los equilibrios del cuerpo, no imponer ninguna frustración, carencia ni sufrimiento orgánico y aplacar el estrés alimentario.

“Nosotros no somos responsables de los kilos de más, sino el cerebro”

Según Rougier, en el proceso de reeducación del metabolismo “nosotros no somos los responsables de los kilos de más, sino que el culpable es el cerebro”. Se produce una paradoja en la pérdida de control neurometabólico: el cuerpo, una vez en desequilibrio a nivel neuro-digestivo, se cree en equilibrio con su sobrepeso. De hecho, si no fuera así, el cerebro daría al cuerpo la orden inmediata de adelgazar. Por tanto, el primer acto lógico para perder peso es reequilibrar de manera prioritaria el metabolismo para devolver al cerebro la buena percepción de su peso justo.

De este modo se pone de manifiesto la limitación de aquellas teorías y regímenes adelgazantes drásticos que privan y tratan de restringir el metabolismo sin tener en cuenta sus mecanismos más profundos, provocando el conocido efecto yo-yo de las dietas hipocalóricas o hiperproteicas.

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