San Gil pone a Rajoy contra las cuerdas: el líder del PP no logra el acuerdo
@F. Quevedo.- 13/05/2008

Rajoy lo intentó, pero no fue posible. El líder del PP se reunió a primera hora de la mañana con José Manuel Soria. Habló por teléfono con María San Gil. No consiguió llegar a un acuerdo con María San Gil, a pesar de que Rajoy cedió y la ponencia que presentan Soria y Alicia Sánchez Camacho es la que quería la líder del PP vasco. El portazo de San Gil, un referente para la mayoría de la militancia, es, sin lugar a dudas, la peor noticia para Mariano Rajoy a pocas fechas del Congreso de junio.
Cada lunes tiene su afán. Abrió la marcha Esperanza Aguirre con su conferencia en el Foro ABC. Siguio Zaplana –esta vez fue un martes- y su fichaje telefónico. Después le tocó el turno a Acebes diciéndole a Rajoy que no contara más con él. La última en dar un portazo ha sido la presidenta del PP vasco, María San Gil, pero el suyo ha sonado ya premonitorio. Si Rajoy no lo arregla, decían ayer fuentes distintas a este diario, “esta última andanada puede acabar con él”.
Y no lo arregló. El líder del PP se dedicó ayer todo el día a intentar conciliar los intereses de unos y de otros, hasta el punto de que, con tal de lograr un acuerdo que devolviera a San Gil al equipo redactor de la Ponencia Política –junto a José Manuel Soria y Alicia Sánchez Camacho-, y así salvar el Congreso de junio, Rajoy y los suyos estaban dispuestos a incumplir los plazos que dictan los estatutos y aplazar la presentación de la Ponencia Política hasta que se pudiera hacer con sus tres ponentes sentados en la misma mesa.
Pero eso no era nada fácil, y todas las fuentes coinciden en que esta es la peor de todas las crisis vividas hasta hoy. Existen dos versiones, complementarias, sobre lo que ha dado lugar a lo que en algunos círculos del PP ya se llama la asonada de San Gil, y ninguna de las dos es buena para Rajoy. La primera es que se trata de una discrepancia de fondo sobre el contenido de la ponencia, la cual se habría redactado modificando sustancialmente los principios que hasta ahora venía defendiendo el PP, especialmente en su relación con los nacionalismos periféricos.
La segunda, sin embargo, sin dejar de tener en cuenta en cierto modo la primera, dice que San Gil actuó en todo momento de acuerdo con el que fuera líder del PP vasco y actual portavoz en el Parlamento Europeo del PP, Jaime Mayor Oreja, quien no ha ocultado estos días sus discrepancias con el modo en que Rajoy está haciendo frente a la crisis interna en su partido. De hecho, estas fuentes señalan que se trata de un pulso en toda regla al líderazgo del político gallego.
El domingo había acuerdo
Según estas fuentes, aunque estas discrepancias de fondo existían, el domingo se había llegado a un acuerdo sobre el texto de la ponencia. Sin embargo, a última hora de la tarde el comunicado del PP vasco anunciando la retirada de San Gil cayó como una bomba en Génova 13. Nadie comprendía las razones. Razones que, según estas fuentes, hay que buscarlas en la decisión del entorno de Jaime Mayor de “dejar a Rajoy a su suerte”, lo que pasaba por la retirada de San Gil de la ponencia.
Durante toda la semana pasada se filtró una desavenencia seria entre San Gil y José Manuel Soria respecto al texto de la ponencia, hasta el punto de que Rajoy tuvo que intervenir en un par de ocasiones para garantizar a la política vasca que los principios no se iban a tocar. De hecho, en conversaciones off the record el propio Rajoy había asegurado que el PP seguiría manteniendo la misma línea respecto a los nacionalistas que había seguido en la pasada legislatura.
Lo que dice el entorno de Rajoy es que, sin tocar los principios, es posible modificar la estrategia de manera que el PP pueda acercarse a los nacionalismos moderados, al menos en otras cuestiones que no afectan directamente al modelo de Estado, como la educación, la sanidad, etc. De hecho, estas fuentes recuerdan que hace un año se tendieron puentes con el PNV de Josu Jon Imaz con el visto bueno de María San Gil. Y añaden que el peor resultado electoral se ha obtenido en País Vasco y Cataluña: sólo estas dos regiones han dado al PSOE una diferencia de 13 escaños.
Sobre esos parámetros, dicen, San Gil estaba de acuerdo. Salvo que Soria hubiera introducido una linea muy diferente a esta sin el acuerdo de San Gil y Sánchez Camacho. En principio, ninguna ponencia, se diga lo que se diga, ve la luz sin pasar por el despacho de Rajoy. ¿Cabía una modificación sustancial de los principios de acuerdo con el líder del PP? Hay quienes señalan a Pedro Arriola y a José María Lasalle como los verdaderos autores de una ponencia dirigida a que el PP deje de ser un nasty party, un partido antipático, terminología utilizada por Lasalle es un artículo en el El País.
Rajoy, en manos de Arriola
Según fuentes de este diario, Rajoy había aceptado la idea de Arriola y Lasalle y eso llevó a un cambio sustancial de los principios, abandonando algunos de los ‘dogmas’ con los que el PP combatió su soledad la pasada legislatura para ser más simpáticos a ojos de los nacionalistas. Demasiado para María San Gil. Hay quienes aseguran que Rajoy ha caído en manos del sociólogo de cabecera del PP y marido de Celia Villalobos, que no quiere ver peligar su actual estatus y “los 50.000 euros al mes que se lleva de las arcas del partido”.
Lo cierto, en cualquier caso, es que, como señalaba ayer una fuente del partido, algo pasa cuando “personas tan relevantes y tan poco sospechosas de ser enemigos de Rajoy como María San Gil y Gustavo de Arístegui marcan distancias con el líder del PP”. Y añaden que “quizás Rajoy debería pensar qué es lo que ha hecho mal, porqué se ha enrocado en su despacho con Arriola y se niega a tomar cartas en el asunto y arreglar las cosas de cara al Congreso de junio”.
La asonada de San Gil ha servido de acicate para despertar a otros dirigentes que ayer se sumaron en defensa de la líder del PP vasco, como Aguirre, Ana Botella, Ángel Acebes... Rajoy comienza a sumar deserciones entre los que hasta ahora eran ‘los suyos’ y, como dice una fuente del entorno de Rato, “se ha encerrado en su particular Álamo y solo escucha a Arriola”. De hecho, las dudas sobre el propio Rajoy empiezan a ser importantes y esta mismas fuente reconoce que “se le ha perdido el respeto”. Por el contrario, en su entorno se afirma que quienes dicen eso es que “no le conocen”.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (218)
218.
AJCC13/05/2008, 23:08 h.
Estoy viendo el debate de Telemadrid y hay que ver cómo defienden los progres a Rajoy y cómo atacan a María San Gil.
¿Por qué será?
217.
AJCC13/05/2008, 23:02 h.
Paisano(199). ¿Dice Ud. que mi comentario 194 es muy fino? Muchas gracias, fíjese me ha salido fino sin pretenderlo, porque es simplemente la realidad.
En cambio yo no puedo decir lo mismo de la majadería que escribe Ud. a continuación.¡Qué lo vamos a hacer!
En cuanto a lo del matrimonio entre individuos del mismo sexo, le recomiendo que vaya al DRAE y busque lo que dice sobre el particular. De nada.
216.
AJCC13/05/2008, 22:48 h.
Víctor(211). El uso del Ud. es simplemente cuestión de educación.
214.
baulmes13/05/2008, 22:36 h.
Ponencia política del PP en mayo del 2008: "36)El PP es un partido político de Centro que hace de la moderación el eje central de su discurso y praxis política y que es consciente ...."
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otras noticias de España
Parlamentarios del PP críticos con Rajoy preparan un documento pidiendo su dimisión antes del Congreso(14/05/2008)
Ni crisis, ni desaceleración: Zapatero habla ahora de “debilidades” económicas
(14/05/2008)
El cerebro de Forum Filatélico está en Venezuela(13/05/2008)
Génova se queda sin respuestas ante la última crisis abierta por María San Gil(13/05/2008)
El abogado del jefe de la Policía Local de Coslada renuncia a su defensa por "discrepancias"(13/05/2008)
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
