DOS PALABRAS
Un revulsivo contra la derecha extrema
@Federico Quevedo - 01/04/2008
Hubo una frase del deslavazado discurso de Mariano Rajoy ayer ante la Junta Directiva Nacional de su partido que me llamó especialmente la atención. Es aquella que dice: “Debemos actuar con inteligencia para impedir que los socialistas vuelvan a ser el refugio de los recelos que todavía provoca hoy nuestro partido para algunos ciudadanos y en algunos territorios. Recelos que sin duda alguna han tenido a lo largo de nuestra reciente historia democrática una indudable influencia a la hora de decidir el voto”. Desde que el PP perdiera las elecciones generales del pasado 9 de marzo vengo insistiendo es que ese debe ser un objetivo prioritario del centro-derecha español si quiere ganar las próximas elecciones. Digámoslo claramente: el PP necesita imperiosamente borrar cualquier vestigio que dé argumentos a quienes afirman -la izquierda- que es un partido de extrema derecha.
La subrayé. Para mi esa frase y esta otra –“quiero decir, para que no nos confundamos de estrategia de cara al futuro, que nosotros crecemos fundamentalmente a costa del PSOE”-, son la esencia de la intervención de ayer de Rajoy. Solo con esas dos frases y con el gesto de poner a Soraya Sáenz de Santamaría al frente del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y a Pío García Escudero en el Senado, bastaba para comprender el alcance de la revolución que propone Rajoy a su partido de cara a los próximos cuatro años –si es que Rodríguez aguanta tanto, que ya veremos-. El PP va a romper –así hemos titulado nuestro tema central hoy en El Confidencial- con su pasado más reciente pero, sobre todo, con algunos gestos que desde el sectarismo y la intolerancia de la izquierda se consideraban de “derecha extrema” (Blanco dixit, pero dixit del latín, no de Pixi y Dixi... Es por si él no lo sabe).
Una acusación injusta, soberanamente injusta, pero enormemente efectiva. Tan efectiva que es lo que le ha permitido al PSOE volver a ganar las elecciones porque ha sido esa invocación antidemocrática –pero legítima- del miedo a la derecha lo que ha hecho que cientos de miles de ciudadanos que o bien no pensaban votar o que hubieran votado a otros partidos, se decantaran por el voto útil a Rodríguez para evitar la llegada al poder de Mariano Rajoy. Eso, sin lugar a dudas, no es un consuelo, porque parte de culpa la tiene el propio Rajoy no habiendo hecho los cambios que tenía que haber hecho en la pasada legislatura en su partido y, sobre todo, no habiendo roto esas malditas amarras que todavían le unen a lo más rancio de la derecha mediática, la que cada mañana le insulta a él, a su equipo y a sus votantes y que desde el 14 de marzo de 2004 ha venido buscando –y lo va a seguir haciendo- su defenestración.
Por eso me parece un acierto el nombramiento de Soraya, de Pio y de Soraya. Son una muestra inequívoca de moderación y, al mismo tiempo, de firmeza frente a las políticas erróneas del Gobierno socialista. Los dos han demostrado que son capaces de hacer una oposición efectiva sin estridencias, sin molestar los oidos de esos ciudadanos manipulados y mal informados que todavía recelan de la derecha democrática. Y hay un tecer asunto del discurso de Rajoy que también llamó mi atención y dice mucho de por donde van a ir los tiros en esta legislatura: la insistencia del líder del PP en que va a seguir hablando de los problemas de los ciudadanos, de la economía, de la inmigración, de la inseguridad ciudadana... Rajoy sabe que tiene que levantar el pie del acelerador en asuntos como el modelo territorial y la lucha contra el terrorismo, y que en algún momento de la legislatura se tendrá que entender con los nacionalistas, y por eso la designación de Soraya tiene tanta trascendencia, porque es una persona amable para los grupos nacionalistas menos radicales, como CiU o el PNV en el Congreso.
Ayer, una persona cercana a los dirigentes del PP, al ofrecerle mi particular visión de lo que había ocurrido esa mañana, me dijo: “Es que tu eres marianista...”. Es verdad. No lo oculto. Creo que Rajoy, a pesar de todo, sigue siendo el mejor líder que tiene el PP, moderado, inteligente, con principios... Creo que si acierta en las formas y en el discurso, ayudado por un Gobierno incapaz de hacer frente a los problemas reales de los ciudadanos como iremos viendo esta legislatura, está en condiciones de ganar las elecciones de 2012 y tendremos, entonces, un buen presidente del Gobierno. Pero también es verdad que la manera en que ha afrontado la derrota no me ha gustado. En su partido hay mucha gente molesta, disgustada, desolada, hundida... Y el discurso de ayer no creo que haya servido para levantar la moral de nadie, aunque bien es cierto que Rajoy sabe cuales son sus tiempos y puede que esté esperando a junio para sacar lo mejor de sí mismo.
Lo escribí hace unos días –me lo recordaba ayer un buen amigo- y lo reitero. Rajoy tiene que asumir con todas sus consecuencias un discurso regeneracionista y revolucionario. Pero lo cierto es que, mientras eso llega, “sus votantes caminan perdidos en la oscuridad de una noche que empieza a ser larga y en la que no existe brújula que les lleve a un destino cierto. Aunque solo sea por ellos, haga algo, señor Rajoy”, le pedía en ese artículo. Lo que ha hecho, en mi opinión, es un gesto hacia esa idea de regeneración, pero que nace viciado en las formas. Rajoy no puede actuar como si hubiera ganado las elecciones. Lo suyo no es el cuaderno azul de quien tiene que diseñar un Gobierno, sino el camino de la humildad y el diálogo que debe emprender quien ha perdido las elecciones y tiene que diseñar el equipo con el que va a volver a travesar el desierto hasta el 2012. Y ha faltado esa humildad y, por lo que se, también ese diálogo. Aún así, mi apuesta sigue siendo la de que, con Rajoy, nos esperan más sorpresas agradables.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (217)
217. L.P.02/04/2008, 13:53 h.
A Rastror (196), Mis disculpas si le ha ofendido el tono con el que me referí a usted en el anterior comentario. Mi primera intención no era en absoluto criticar a la gente que comete faltas de ortografía (que pueden ser por mil motivos), pero me hizo mucha gracia que alguien critique cómo se deben escribir determinadas palabras (utilizando frases mnemotécnicas célebres) teniendo faltas en la misma frase. De verdad, si somos permisivos en un sentido, hay que serlo en el otro (también incluyo al que critica al autor del artículo). Y, lo que es más importante aún, predicar con el ejemplo. ¿Cuesta? Pues, a lo mejor sí, pero creo no se tarda tanto en leer otra vez todo lo que se escribe. Un saludo y perdón por los malentendidos que se hayan podido producir.
216.
Escéptico01/04/2008, 22:27 h.
Desde que apareció el primer post del corresponsal Nguema, me dí cuenta de que era un bluff, aunque me tragué la primera carta por aquello de la curiosidad, pero en la segunda no pude pasar de la misma línea por el infumable estilo y el tufo a falsa que despedía.
Naturalmente en los días siguientes, cuando atisbaba su nick le daba más velocidad a la ruedecilla del ratón, pero hoy repasando el foro, en el que no he podido intervenir, observo que ha logrado captar la atención de gente importante y de orden, y por curiosidad he intentado diseccionar lo que dice.
Vano intento, aparte de los esperados y consabidos insultos, propios de los que carecen de otros recursos.
Lo que sí sé es que usa el nombre de un buen compositor y de un mal dictador, aunque a mí me recuerda más al hijo de este, un tal Teodorín llamado a ser el sucesor y que ahora ejerce de tiranozuelo, y creo que nos deshonra con su visita en estos momentos.
Va por tí NGUEMA:
No me importa que tú seas
negro, gitano, ni payo,
más te ruego que me creas:
Esas cartas a tu yayo
son laberintos abruptos
sin una salida Nguema.
Por eso yo te pregunto:
¿Porqué no cambias de tema?
215.
errozate01/04/2008, 22:25 h.
Además, también son españoles, como los ecuatorianos, peruanos, cubanos, argentinos,... ¿o no?
Son como nosotros y deberíamos ofrecerles todo nuestro cariño.
214.
errozate01/04/2008, 22:23 h.
No deberíamos albergar prejuicios racistas, ¿no crees, lola?
213.
errozate01/04/2008, 22:22 h.
LALOLA: Ahora ya no es necesario casarse. Una chica puede estar con un guineano sin casarse; ya quedó derogado aquel funesto decreto.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otros artículos de este autor
La cabalgata de los malditos(29/03/2008)
Las buenas maneras de ZP tienen trampa (y cartón)(28/03/2008)
Rajoy está obligado a tener en cuenta sus diez millones de votos(27/03/2008)
Otros artículos de opinión
El día de Esperanza (y un motivo de reflexión) Jesús Cacho
Zapatero, como Bono, presidente en segunda votación Antonio Casado
¡Qué mala es la envidia! Los salarios y las competencias autonómicas Carlos Sánchez
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()