CINE
Un cine prisionero del nazismo

@María José S. Mayo - 14/03/2008
LOS FALSIFICADORES

Director y guionista: Stefan Ruzowitzky.
Fotografía: Benedict Neuenfels.
Música: Marius Ruhlan.
Intérpretes: Karl Markovics, August Diehl, Devid Striesow, Dolores Chaplin y August Zirner, entre otros.
www.thecounterfeitersfilm.com/
La ganadora del Oscar a la Mejor Película de Habla no Inglesa descubre el poco tino que los académicos han demostrado este año a la hora de elegir a los candidatos, entre los que ni siquiera se contaban la rumana Cuatro meses, tres semanas y dos días o la mejicana Luz silenciosa, bastante mejores que esta cinta finalmente premiada que ahora se estrena. Los falsificadores evidencia ante todo que el tema de los campos de concentración nazi continúa resultando una buena baza a la hora de aspirar a premios y nominaciones en la ceremonia de la Academia: el lobby judío sigue siendo poderoso. También que el imaginario colectivo en torno Segunda Guerra Mundial sigue queriendo alimentarse de las fascinantes relatos que puede brindar el cine. Y en este caso, aunque el resultado es terriblemente plano, la historia real de la que se parte es realmente llamativa: un grupo de prisioneros de diferentes campos de concentración son reclutados por sus habilidades con la imprenta y la falsificación para fabricar billetes de dólar. Una operación que no llegará a buen puerto por los sabotajes de algunos de ellos, que quieren evitar que estas sumas de dinero faciliten la victoria nazi.
Stefan Ruzowitzky, encargado del guión y la dirección, ha optado por una puesta en escena sencilla muy centrada en los rostros de sus protagonistas, así como la utilización de la cámara al modo documental para dotar de un mayor realismo a todo lo que cuenta. Pero el resultado final no pasa de ser una interesante propuesta debido a la disparidad de los elementos que utiliza: la presencia de la música de tango; la aceleración de la acción -no sabe dar a cada escena el tempo que necesita-; personajes especialmente antipáticos, principalmente su gran protagonista, Sorowitsch -Karl Markovics, un actor muy poco expresivo-, de cuyas motivaciones no se habla prácticamente nada, a pesar de lo muy necesario que hubiese sido. Y es que es él quien marca el punto de vista desde el que se mira toda la historia, contada con un largo flash-back iniciado a partir de una visita Montecarlo en la que éste lleva consigo un maletín lleno de dinero.
Pero ante el áspero maestro de ceremonias se presentan unos acompañantes más jugosos, como el prisionero combativo interpretado por August Diehl, o el oficial de la SS centrado en su propio beneficio más allá de ideologías, en la piel de Devid Striesow. Ellos junto a otros pequeños detalles sarcásticos apuntan hacia dónde debería haber ido la película. Porque al final no deja de ser otro ejemplo más de cine de prisioneros en época de guerra, pero sin el encanto de otros trabajos del pasado como La gran evasión o El puente sobre el río Kwai, geniales por un cuidado ejemplar de sus personajes que aquí brilla por su ausencia.
LO MEJOR: La historia que cuenta.
LO PEOR: La falta de atractivo de sus personajes, su parquedad.
Enlaces patrocinados
Opiniones de los lectores (2)
2. venga yaViernes, 14/03/2008, 12:52 h.
Me gustan mucho sus críticas de cine, con las que suelo coincidir y consultar antes de ver una película. Pero hoy tengo que decir que el comentario acerca del lobby judío me parece bastante lamentable. A tal punto se ha instalado este lobby judío en el imaginario colectivo que ya se saca a colación de cualquier cosa, y ahora tiene hasta la culpa de que le hayan dado el Óscar a una película que a usted no le gusta. ¡Venga ya! Están en horas bajas entonces, después de haber quemado todos sus resortes mafiosos para que le dieran a Titanic ocho óscars, ¿no?
1.
jose2006Viernes, 14/03/2008, 09:37 h.
En realidad, el oficial SS al mando de la operación fue el que retardó la terminación y la salida de los billetes al mercado, porque sabía que cuando acabara le mandarían al frente. Luego desapareció en Suiza con varias cajas de billetes falsos. La magnitud de la falsificación provocó que el banco de Inglaterra tuviera que cambiar el diseño de los billetes al acabar la guerra. Todos los prisioneros se salvaron.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()