publicidad
publicidad
 
Logo de El Confidencial
Miércoles, 12 de marzo de 2008 (Actualizado a las 22:23)
Expo Zaragoza 2008
   Portada    España    Cotizalia    Deportes    Comunicación    Gente    Opinión    Canales    Cultura    Ocio    En Imágenes    Vídeos    Foros      
Con Lupa Al Grano Mientras Tanto Dos Palabras Sin enmienda El Confidente
Salud Tecnología Buscador de Hoteles Expo 2008
El Cultiberio Cine Libros Arte Teatro Música
Hoteles Restaurante Viajes Motor Vinos
Vivienda En Exclusiva Sectores Lo Último
El Café

DOS PALABRAS

Mariano, no te puedes ir

Mariano Rajoy

@Federico Quevedo - 11/03/2008

Deja tu comentario (192)

Votar esta noticia

Resultado (498 Votos)

enviar a un amigoimprimir

Es fácil caer en la tentación del abandono. Dos derrotas consecutivas pueden parecer un muro infranqueable y una razón muy poderosa para abandonar la nave en nuevas manos. En estas horas son muchas las voces que se levantan reclamando un cambio en el PP, un nuevo liderazgo. Las encuestas digitales hablan de porcentajes elevadísimos a favor de su marcha. Cualquier ser humano caería en el desaliento y esa reacción sería perfectamente comprensible, pero déjenme que les diga unas palabras de Churchill que vienen como anillo al dedo en este caso: “Sigamos adelante con audacia y desempeñemos nuestro papel en todo esto”. Es verdad que, por segunda vez en cuatro años, Rodríguez se ha alzado con la victoria, pero también es cierto que en circunstancias especialmente adversas, como nunca había sufrido el centro-derecha español, Rajoy ha logrado mantener viva la llama de la esperanza y eso ha permitido a su partido obtener un resultado muy satisfactorio dentro de la adversidad.

No olvidemos que toda esta legislatura que ha acabado ha sido un permanente acoso al PP. No se puede olvidar, porque obtener 400.000 votos más partiendo de esa considerable desventaja, es un buen resultado. Pero es cierto, también, que después de todo lo que ha pasado en esta legislatura, lo que muchos españoles esperaban del PP era un victoria, y no se ha producido. De ahí la tentación del abandono, el desaliento, la desolación que ha caído como una losa sobre su partido. Y, sin embargo, si de verdad cede a esa tentación, puede ser un error de imprevisibles derivadas. Francamente, después de analizar los resultados, el comportamiento de la gente de su partido y su propia trayectoria, creo que Rajoy no puede dejarlo, al menos por ahora, y quizás en una larga temporada, aunque mejor no hasta las próximas elecciones. Y a quienes afirman que dos derrotas son muchas, les recordaremos que más acumuló Fraga, y Aznar también cayó dos veces antes de alcanzar el podio. Y fuera del PP hay ejemplos como el de Artur Mas, y ahí sigue al pie del cañón. Pero hay otras razones.

La primera es fácil, porque a pesar de lo que digan los analistas, y las encuestas, lo cierto es que ha habido mucha gente que ha creido en Rajoy, y no sería justo decirles adios, como hizo el domingo por la noche, y dejarles huérfanos de liderazgo. Es verdad que no lo haría así, de sopetón, pero esta es también la segunda razón. Cualquiera de los posibles sucesores de Mariano Rajoy cuenta con un handicap imposible de corregir hasta dentro de otros cuatro años o lo que Dios quiera que dure esta legislatura –no digo Rodríguez porque el querrá aguantar hasta el final-, es decir, que no son diputados, y la experiencia de un líder de la oposición haciendo oposición desde la Tribuna de Invitados del Congreso ya la pasó AP con Hernández Mancha y los resultados son de sobra conocidos. Es verdad que ni Rato, ni Aguirre, ni Gallardón son Hernández Mancha, y tampoco Rodríguez es González, pero tiene un indiscutible carisma difícil de combatir a los piés de los leones de la Cámara Baja.

Rajoy, sin embargo, le tiene tomada la medida, y esa medida solo se le toma debate tras debate, sesión de control tras sesión de control. El PP necesita no perder ni un solo voto de los conseguidos el 9-M, y eso requiere una tensión permanente. Rajoy ya sabe lo que es eso, y lo que significa en términos de pérdida de intimidad personal y familiar, pero lo contrario significa darle alas a Rodríguez para que gobierne tanto o más que González, y dudo que este país pueda aguantarlo. Tercera razón: aunque pudiera sonar a artimaña electoralista, lo cierto es que estamos a las puertas de una profunda crisis económica, y mucha gente lo va a pasar mal, muy mal. Necesitarán un referente, alguien que se ocupe de sus problemas, y parece que eso se le da bastante bien. Además, no sabemos que hará ahora Rodríguez con el terrorismo o con el modelo de Estado, pero por si acaso estaría bien que al frente del PP siguiera habiendo alguien con las ideas claras en lo que a estos asuntos se refiere. Es verdad que puede haber otros, pero como a él mismo le gusta decir, Rajoy es perfectamente previsible. Hay una cuarta razón, quizás la más difícil: el PP necesita una profunda renovación, y lo cierto es que en la pasada legislatura se quedó pendiente y ese es un error que él mismo debería corregir.

Para ganar las elecciones y eliminar del imaginario colectivo el miedo a la derecha, no hay más remedio que tomar decisiones que, en algunos casos, pueden ser dolorosas, pero la renovación de caras, de ideas y de formas debe ser total, hasta el punto de que –sin renunciar a la historia del partido- haga olvidar otros tiempos más o menos próximos. Algunos tendrán que dar un paso atrás para dejar sitio a los nuevos... Otros deberán, directamente, dejar su sitio y dedicarse a otros menesteres. Con todo, eso no será suficiente. El PP necesita romper ese cordón umbilical que le sigue uniendo a la Conferencia Episcopal y todo lo que ello conlleva. Se trata de un partido abierto a la sociedad, en el que conviven gays, heterosexuales, familias numerosas, madres solteras, divorciados y divorciadas, ateos, agnósticos, católicos, luteranos... Probablemente el grado de heterogeneidad sea, incluso, mucho mayor que el del PSOE, y sin embargo parece que sólo una tendencia obtiene el favoritismo de la clase dirigente. Sin que esto signifique la renuncia a muchos de los principios humanistas que han forjado nuestra cultura, lo cierto es que quizás algunas cosas, como el matrimonio gay, habría que habérselas planteado de otra manera, y en esto me incluyo por obcecación. Si se es liberal, se es con todas las consecuencias.

En lo que “ello conlleva” incluyo, necesariamente, la ruptura definitiva con algunos entornos mediáticos que han hecho un daño incalculable a las aspiraciones del PP. Por mucho que los periodistas que le seguimos le hayamos escuchado decir que es “libre”, no basta con que sea así, sino que debe parecerlo. Y esta es, sin duda, la quinta razón. Su marcha podría dar paso a que esos entornos intenten hacerse con el poder en el PP y entonces, él lo sabe, el futuro es más o menos oscuro tirando a negro. Hay una sexta razón: en Ferraz están esperando que anuncie su marcha para descorchar las botellas de cava que les ha enviado Montilla. Ellos saben que, de producirse, su permanencia en el poder será larga. Salvo que, si al final y a pesar de las razones en contra decide dejarlo, lo cual sería perfectamente comprensible, volviera Rodrígo Rato a quien en el PSOE temen de verdad.

Hay una última razón –bueno, hay muchas más, pero sería largo exponerlas todas-, y tiene un nombre: Viri. El gesto de humanidad del domingo por la noche en el balcón de Génova tiene una trascendencia mayor de lo que imaginamos. Ese es el Rajoy que los españoles quieren tener como presidente, el que muchas veces ha estado ausente en esta pasada legislatura, y el que tiene que corregir algunas carencias como esa manía de dejar algunas cosas para el último momento o que los problemas se pudran antes de buscarles solución. Cuando aparezca ese Rajoy, ganará las elecciones. Claro que a lo mejor llega hoy y anuncia que se marcha y yo me tendré que comer este artículo con patatas.

Votar esta noticia

Resultado (498 Votos)

enviar a un amigoimprimir

Enlaces patrocinados

Opiniones de los lectores (192)

Deja tu comentario

192. LoLeTe12/03/2008, 17:19 h.

Hola, muy buenas. Tadeoteveo: un gran análisis, sí señor. Pero no creo que actualmente el PP esté en disposición de soltar lastre. De hecho, El Mundo, Cope, etc. en la figura de Losantos van a enfrentarse en juicio contra Gallardón. Y a Aznar no se atreve a chistarle nadie. Para el resto de opiniones que se "calientan" con el partidismo del señor Quevedo: Sus análisis llevan el sello que caracteriza la política española actual: Hay un bipartidismo secundado por hooligans, y que, pese a que su partido (o equipo, total, es lo mismo) lo haga fatal, siempre saldrán a su favor, y verán los aciertos ajenos como errores. Gente así no ayuda nada a que haya pluralidad política, pero ambos bandos (medios de comunicación) están tan trufados de esto que ya no se puede hacer nada.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

191. usuario registrado Tadeoteveo11/03/2008, 23:01 h.

Mi receta particular para el PP, es sencilla. La obtengo de la sencilla pregunta ¿Que tendría que hacer el PP para que yo le votara?.
1º Dejar de ser beligerante contra todo nacionalismo. Una cosa es ser no nacionalista y otra antinacionalista. Dejar de pensar que cada voto que pierdo en Cataluña gano dos en España. Despedir fulminantemente al que se le ocurrió semejante estrategia. Solo sirve para aumentar audiencias y vender periódicos, pero no para ganar elecciones.
2º Reconocer públicamente que el PP, se equivocó gravemente en el tema Irak. Que no supo escuchar el clamor popular y que no volvera a ocurrir. desmentir al Sr. Aznar cada vez que defienda lo contrario y siempre que ponga a parir al Gobierno español por ahí.
3º No dejar que el Mundo, FJL La Cope ni ningún medio de comunicación hable en nombre del PP. ¡Hay amigos que matan!
4º Renovación de caras y de discurso. No es admisible que en muchos rotativos europeos se calife al PP como seudofranquista o ultraconservador.
La prueba del nueve será la siguiente: Cuando CiU diga que es posible una alianza con el PP, es que van por el buen camino. Camino entre otras cosas de los 12 Diputados que debería tener en Cataluña.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

190. usuario registrado Hook11/03/2008, 22:00 h.

Sr. Quevedo.

Por favor, repase sus apuntes de la facultad (o de primaria). Las dos contracciones "al" y "del" no tienen el mismo significado. Creo que ha confundido Vd. en la frase que aquí copio una por la otra: "No olvidemos que toda esta legislatura que ha acabado ha sido un permanente acoso al PP" [sic]. ¿Acoso al PP? ¿Al PP? ¿Al? ¡Pero que broma es esta! ¡Acoso del PP! El PP, con tal de satisfacer su ansia de poder y deseo de revancha por unos resultados electorales que no aceptó (¡Viva la Democracia!) ha utilizado todo, todo, todo contra el Gobierno, incluso poner en tela de juicio las instituciones. Han sido cuatro años tremendos de acoso y derribo, del PP encabezado por el Sr. Rajoy y espoleado por los voceros mediáticos (¿Aludido?). Los españoles lo que quieren es otro modo de hacer política. Y eso es lo que hemos votado el domingo. A los seguidores del PSOE o de la política de Zapatero, se han sumado los votos de las personas que han votado contra Rajoy. Simplemente para que perdiera e hiciera lo que debía hacer de ser consistente e íntegro: dimitir (llevándose a los Acebes, Zaplanas, Astarloas, Orejas, etc. y dejar paso a nuevas personas.

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

189. usuario registrado Taxco11/03/2008, 19:57 h.

EL OTRO DÍA COMENTABA sobre unas señoras catalanas que decian viajando en un tren: Cuando camina una por las Ramblas de Barcelona, ya no se ven caras de españoles, sino gente muy rara. Eran Sras. de edad avanzada (65 años aprox.).

Creo que no iban muy desencaminadas, al grado que quizás emigre a África para encontrar blancos.TAXCO

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

188. usuario registrado victor granada11/03/2008, 19:43 h.

Yo no sé si el hecho de que Rajoy siga os perjudica u os beneficia, se pueden encontrar argumentos tanto en un sentido como en otro, pero sí os digo una cosa, y espero que no lo leais con segundas, no estoy queriendo echar nada en cara.

Os habeis tirado cuatro años diciendo que gobernaba España "el peor presidente de la democracia, que había roto España, negociado con terroristas, destruido la economía, arrasado la familia" Y en esas condiciones, y contra ese enemigo, habeis perdido las elecciones.

Entonces, es que o no decíais la verdad, o la gente no os ha creido o que el candidato que presentábais era infinitamente peor que el que estaba en la Moncloa.

Y ahora teneis que elegir, si seguis con el mismo candidato no podeis seguir con el mismo discurso, y si seguis con el mismo discurso y cambiais de candidato los efectos pueden ser más catastróficos aún.

Porque mucha gente puede pensar que Rajoy no ha plantado cara a los Acebes, Zaplana y demás, pero si cambiais de caballo y seguís con el discurso la gente ya no pensará eso, si no que pensará que es que lo pensais todos vosotros y que no merece la pena intentar nada con vosotros

  marcar ofensivo Marcar como ofensivo

El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.

Ver más comentarios    Deja tu comentario

Otros artículos de opinión

TRIBUNA

El problema del PP no es de liderazgo  José Luis González Quirós

AL GRANO

Rajoy declara abierta la lucha por el poder en el PP  Antonio Casado

MIENTRAS TANTO

Territorios contra ciudadanos  Carlos Sánchez

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Auditado por Ojd