DOS PALABRAS
Ganó la España de Rodolfo Chikilicuatre
@Federico Quevedo - 10/03/2008
De un primer vistazo al resultado electoral –provisional cuando escribo estas líneas con el 95% de los votos escrutados- lo primero que cabe decir es que todo sigue, más o menos, igual. Los dos grandes partidos han mejorado sus resultados en porcentaje de votos –en número mantienen prácticamente lo mismo que recibieron en 2004- y en escaños, aunque algo más en principio el PP que el PSOE en ambos casos. La distancia sigue siendo casi la misma, 15 escaños a favor del PSOE, con la diferencia de que el partido de Rodríguez ha avanzado posiciones acercándose a la mayoría absoluta lo que, en principio, debería permitirle gobernar con una menor dependencia de los demás grupos, y sabiendo que en el cogote sigue teniendo el aliento del PP. ¿Qué ha pasado? Es sencillo. El PP ha recuperado voto de centro que perdió en 2004, y el PSOE se ha llevado por delante a IU y a Esquerra. Les diré que algo de esto me temía hace una semana, y como tengo testigos de mis temores, debo añadir que no me equivoqué. Al PSOE le ha funcionado, otra vez, el voto del miedo. Si a eso añadimos la brutal manipulación realizada sobre la muerte de Isaías Carrasco, el resultado era perfectamente previsible. Es más, les diré que mi primera sensación era la de que el PSOE podía superar los 176 escaños de la mayoría absoluta.
Pero el electorado del PP volvió a comportarse con una fidelidad asombrosa e incluso, como digo, Rajoy ha logrado arrastrar tras de sí el voto sensato y moderado de la clase media. Esto es muy significativo, porque el nuevo parlamento refleja una interesante polarización, por un lado una izquierda muy radical, por otro un centro-derecha de marcado perfil liberal-reformista muy renovado en lo que a sus diputados se refiere, y supongo que con ganas de no dejar que su presa –el PSOE- tome de nuevo la delantera. Si a eso le añadimos una situación económica que amenaza seriamente con recesión, y que a corto-medio plazo volveremos a tener que lidiar con los afanes separatistas de vascos y catalanes, no le arriendo a Rodríguez la ganancia.
Un Rodríguez que para continuar en el poder ha necesitado, de nuevo, que corriera la sangre. Y este es un detalle no sin importancia, porque el temor a una nueva negociación con ETA está ahí. Por eso es tan execrable la reacción de Patxi López cuando, literalmente, expulsó a Rajoy de la capilla ardiente el pasado viernes. Él, que se abrazó con los amigos de los asesinos de Carrasco, no tenía ninguna autoridad moral para reprocharle nada a Rajoy. Como tampoco la tenía Eguiguren para portar su féretro después de haber negociado con sus asesinos. ¿Qué hacían López y él? ¿Lavar su conciencia? Cosas harás que me helarán la sangre, le dijo un día la madre de Joseba Pagazaurtundúa. ¡Y qué razón tenía!
La verdad, qué quieren que les diga. Me decepciona bastante que este país haya permitido que un hombre falso y amoral como Rodríguez vuelva a ganar unas elecciones, pero si les soy sincero, cuando me enteré de que el sábado por la noche cientos de miles de españoles elegían a Rodolfo Chikilicuatre para representarnos en Eurovisión, lo tuve claro: Rodríguez volvería a ganar. Este país es así, que le vamos a hacer, es lo que tenemos y tenemos lo que nos merecemos. Tengo, además, que estar de acuerdo con lo que este mismo domingo escribía Pedrojota en El Mundo: en el fondo, está bien que sea el autor de tanto desastre el encargado de intentar arreglarlo o hundirnos definitivamente en el pozo de la miseria. Con este resultado y quince escaños de diferencia, la legislatura puede resultar de lo más movida entre otras cosas porque si ninguno de los dos grandes partidos ha recibido un castigo significativo, tampoco tienen por qué variar sensiblemente sus estrategias, lo que de nuevo nos aboca a otro periodo de gran intensidad política, aderezado con una crisis profunda económica y territorial. Con la diferencia de que ahora Rodríguez ya no puede compararse con el Gobierno del PP.
¿Y qué va a pasar en la calle Génova? Lo cierto es que ayer la desolación era total, a pesar de que la sensible mejora en votos, porcentaje y escaños debería llevar una cierta tranquilidad a la hora de pensar en el futuro inmediato. Lo digo sinceramente, porque en cualquier circunstancia similar a esta, la lógica hubiese dicho que un Gobierno recién salido de las urnas debería revalidarse con mayoría absoluta, como le ocurrió a Aznar en 2000, pero en lugar de eso ha mantenido muy alto el pabellón y ha logrado que Rodríguez siga estando en minoría en el Congreso. Y con un dilema importante: ahora no puede ser como un tentempié que cada vez oscila a un lado distinto, sino que tiene que elegir entre gobernar con el apoyo de CiU y perder el electorado que ha ganado a la izquierda o, por el contrario, gobernar para la izquierda nacionalista y seguir abriendo la fosa que le separa del centro. Si en esta legislatura Rodríguez se ha comportado como un radical -pero lo ha escondido bien acusando al PP de derecha extrema-, esa artimaña falsa no podrá volver a servirle en el futuro, porque además le ha salido un problema añadido: Rosa Díez estará en el Congreso para ser la voz de la ética de la izquierda. De lo cual, me alegro.
Porque, entre otras cosas, el PP no tendrá más remedio que romper amarras con determinadas actitudes y, sobre todo, determinados comportamientos mediáticos. Es evidente que si bien ha conseguido robarle votos al PSOE por el centro, no es menos cierto que el discurso del miedo a la derecha ha funcionado como un reloj en el electorado de extrema izquierda. Y aunque es verdad que nunca va a obtener votos el PP de ese caladero, también lo es que para ganar necesita que esa gente no le tenga miedo, lo cual obliga al partido de Rajoy a moderar, no tanto los mensajes, como las maneras. Y a renovar personas. En el nuevo grupo hay mucha gente nueva, de la que el PP deberá tirar en el futuro, gente muy lejos de parecer de extrema derecha o de que se la pueda vincular a esa obsesión tan enfermiza que la izquierda tiene con Aznar y todo lo que representó su Gobierno. Pero tiempo habrá de hablar de lo que puede pasar en el PP en el futuro. Ahora solo queda decir que este país tiene lo que se merece. La España de Chikilicuatre sigue siendo más fuerte que la España sensata y moderada. Algún día, supongo, las cosas cambiarán.
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Opiniones de los lectores (568)
568.
UNO DE ESPAÑA.11/03/2008, 17:02 h.
Con los buenos resutado que da la logse en votos, para que cambiar la educación. Esta masa está hecha a medida del mentiroso. Tendremos mentiroso por muchos años.
567.
pijud magnificud10/03/2008, 22:58 h.
EUROAZOTE, perdon EUROAZOTE.
A estas horas me como hasta las letras.
566.
pijud magnificud10/03/2008, 22:54 h.
EUROZOTE: Lo suyo es para premio.
¿Ahora viene aqui a ligar tambien?
No deja de sorprenderme.
565.
errozate10/03/2008, 22:48 h.
MARYCOFFEE, si da señales de vida, le voy a decir un secreto que le va a hacer muy féliz a ud., se trata de algo realacionado con el partido popular.
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