DOS PALABRAS
Y llegó la hora de dar la cara
Manifiesto por la Convivencia y por la Libertad
@Federico Quevedo - 29/02/2008
Lo hemos hecho siendo conscientes de lo que nos jugábamos. Por desgracia, en este país hay unos que pueden decir a las claras lo que piensan, insultando incluso a quienes disienten de ese pensamiento, sabedores de que nunca les pasará nada por hacerlo, de que su actitud no tendrá consecuencias negativas. Pero quienes se ‘mojan’, por decirlo de manera suave, y lo hacen desde la discrepancia, saben –sabemos- que adoptar esa postura puede acarrearles algún que otro disgusto. No sería la primera vez. La mayoría de los que hemos firmado el Manifiesto por la Convivencia y por la Libertad ya hemos sufrido la intolerancia y las consecuencias de la disidencia. Por eso no se sorprenderán ustedes si les digo que a la lista de firmantes hay que añadir una larga lista de compañeros que en el alma están con nosotros, pero que temen por su puesto de trabajo. Y el miedo es libre, aunque coarte la libertad.
Ayer una compañera preguntó, tras la lectura del manifiesto en la Asociación de la Prensa de Madrid, si habría consecuencias en el caso de que el próximo día 9 de marzo Rodríguez Zapatero volviera a ganar las elecciones. Herman Tertsch –creo que esta vez lo he escrito bien, ¿no, Herman?- fue rotundo: las habrá, y nada buenas para quienes nos hemos sumado a esta iniciativa cívica que, en ningún caso, pretende ser un apoyo para nadie –bien claro hemos dejado que lo hacemos desde la más absoluta independencia partidaria, como no podría ser de otra manera-, sino para todos los ciudadanos de bien de este país, sean de izquierda o de derechas, que sienten en lo más profundo de su alma esos principios de tolerancia, diálogo, respeto y libertad que hicieron posible la Transición. Carmen Gurruchaga lo dejó bien claro: cualquier persona de izquierdas que no comulgue con las ideas que mueven a este Gobierno, podría suscribir el documento de la A a la Z. Yo también lo creo, y por eso está abierto a todo tipo de incorporaciones.
Ayer, en torno a la mesa en la que leímos el manifiesto, nos juntamos personas de bien, gente demócrata que cree en la libertad. Carlos Dávila, Carmen Tomás, Miguel Gil, Herman, Mamen, Ana María Vidal, Isabel Giménez, José Luis Palma... Y los ya más de cien firmantes del manifiesto –desde ayer es imparable el aluvión de adhesiones-. Hemos vivido todo este tiempo preocupados por la deriva que había emprendido este país de la mano de un Gobierno que, desde el primer momento, desde el primer día, hizo saltar por los aires los consensos básicos que hicieron posible la Transición y se permitió el lujo de buscar un atajo peligroso para conseguir el fin del terrorismo sin el respaldo social de la mayoría de la población y, sobre todo, de las víctimas, porque ese atajo suponía ofrecer un precio político a cambio de la paz. Por eso, no se trataba de pedir el voto para nadie, sino de reclamar la vuelta a ese espíritu que hizo posible uno de los periodos de paz más largos de nuestra historia, tal y como se dice al final del Manifiesto. Pero es evidente que con este presidente, esa vuelta al espíritu del 78 es una quimera, y de ahí la urgencia del cambio. Se puede. Podemos.
“Esto os va a costar caro”, fue el mensaje que ayer por la tarde pude recibir, a través de terceros, de parte de Ferraz. Hay en España –llevo mucho tiempo insistiendo en esa misma idea- una izquierda razonada y razonable, con la que podemos tener muchos motivos de discrepancia ideológica, pero a la que nos une una idea común de Nación y de sistema de libertades. Comprendo el miedo de muchos –insisto que nos hace perder la libertad-, pero me gustaría verles firmando este manifiesto. Hay otra izquierda, la que gobierna, que como bien decía ayer Herman y reafirmaba Dávila, es una secta dentro del conjunto, pero que por desgracia alimenta las pasiones más bajas de quienes, en otras circunstancias, serían mucho más razonables. Esa izquierda no admite discrepancia, y en sus maneras, en sus formas y en el fondo de sus declaraciones, se percibe ese aroma totalitario que es el que nos lleva a defender la libertad, aunque sea a costa de sospechar las consecuencias de hacerlo.
Esa es la razón que nos ha llevado a manifestarnos en defensa de unos principios que algunos consideramos sagrados y esenciales para conseguir un clima aceptable de convivencia y mayores cotas de libertad. Creíamos que había llegado el momento de dar la cara, de dar un paso adelante que confío que, a partir de este momento, anime también a otros a hacerlo y a perder el miedo que podamos tener al sectarismo, a la intolerancia y a la sinrazón. Es un miedo razonable, lógico, pero es un miedo que solo contribuye a dar a los sectarios alas y que nos hace retroceder en la batalla de la libertad. Yo no les voy a decir a ustedes a quién tienen que votar el 9 de marzo, creo que son mayorcitos para tomar esa decisión sin que nadie les invite a votar a una u otra fuerza política. Lo que les pido a todos ustedes, a los que sé que están de acuerdo pero, sobre todo, a los que sé que no lo están, que piensen por un momento en qué tipo de democracia queremos: una democracia que sume, o una democracia que reste. Y la que tenemos ahora, resta.
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Opiniones de los lectores (96)
96.
MANUELPERDON18/06/2008, 17:55 h.
Es una vergüenza que haya que ser tan valiente como vosotros para expresar una opinión. Yo no lo soy. Siento el miedo de la persecución.
Leo cosas de la Alemania de la preguerra y, sin llegar a tanto, sí que noto que, en esencia, el clima no debió de ser tan distinto al que respiramos ahora nosotros aquí.
amaalprojimocomoatimismo
95.
albertovz29/02/2008, 22:47 h.
Me solidaricé nada más saber, pero creo que todo se hará humo... otra vez.
94.
antoñito29/02/2008, 22:39 h.
Yo estoy de acuerdo con el manifiesto y por tanto ya comuniqué mi adhesión a este manifiesto, que al igual que otros se man ifiestan a favor de una forma de gobernar, otros no podemos estar de acuerdo, con un sistema totalitario, y lo que no estamos con ellos, estamos contra ello, así que seguro que tendreis muchos apoyos, y de otros que no se atreven y han sacado pecho como todos vosotros, mi enhorabuena.
93.
Hook29/02/2008, 21:55 h.
J.I.: A ver si me entero de que va esto: si alguien expresa opiniones en estos foros a favor del PP es un ciudadano de bien (¡Ahí vá! como los que se manifestaban contra el gobierno, Rajoy dixit); si por contra, se incluyen comentarios contrarios al PP o a favor de la labor de gobierno desarrollada por el PSOE, se trata de un adoctrinado por Pepiño Blanco (¡que confianzas, por Dios!). ¿Es así? (Simplemente es para saber a qué atenerme)
92.
J.I.29/02/2008, 21:28 h.
25ARIES, su comentario sobre la artitris y los jubilados es tan ininteligible como el discurso de Solbes sobre la marcha de la economía. Mientras siguen cayendo chuzos de punta en forma de malos datos económicos, el Sr. Solbes se dedica a tocar la lira, y ud. ¡hala! dando la brasa con la ¿artritis?
Y sobre los planes de pensiones o el futuro del sistema de pensiones, ya se le contestó en su momento y ahora se lo han vuelto a recordar otro forero. Así que no sea "barrila" y busque algún argumento -no consigna- en el magín del Sr. Pepiño Blanco.
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