TRIBUNA
¿Un nacionalismo de izquierdas? ¿Una izquierda nacionalista?
Gonzalo Sichar Moreno - 19/02/2008
La actual legislatura nos ha recordado otros tiempos, que no por pasados fueron mejores, en los que la alianza entre la izquierda (o las izquierdas) y el nacionalismo separatista era algo tan común que llegó a verse como algo natural. En aquellos tiempos existía una derecha recalcitrante –sería una falta de respeto hacia las víctimas de aquella derecha compararla con el PP de ahora, incluso en su ala más extrema– que servía de excusa para que los socialistas de entonces, como los de ahora, se aliaran con partidos separatistas.
Los españoles han olvidado que uno de los principios fundamentales de la izquierda es su carácter internacionalista. La izquierda “moderna” española ha olvidado hasta el nombre de su país, denominándolo con ese concepto franquista de “Estado Español” que se inventaron en la dictadura para contraponerlo a la España de la sociedad civil. Pero, lo que es peor, en nuestro país la izquierda oficial ha olvidado también el principio de solidaridad interterritorial entre zonas (no entremos en si son países, regiones, comunidades, comarcas o provincias) ricas y pobres. O, por decirlo más propiamente, entre zonas enriquecidas y empobrecidas, que no siempre coinciden con las anteriores.
La izquierda irrumpió a finales del siglo XIX porque las "revoluciones" burguesas liberales no solucionaron los problemas de los excluidos. Por ello tuvo que aparecer un nuevo concepto político que aunase a los pobres de todos los Estados. Por el contrario, el nacionalismo de la Europa de finales del XIX y principios del XX se encargó de hacer de las diferencias de los distintos pueblos un principio de convivencia tan imposible que cada pueblo necesitaba tener su propio Estado, y a ser posible "puro". La izquierda europea no consiguió en la Primera Guerra Mundial que los principios socialistas que urgían al movimiento obrero a luchar unido, prevaleciesen sobre los intereses de los nacionalistas. Ahí se puede decir que el socialismo perdió la batalla contra el nacionalismo.
El punto de convergencia entre el socialismo y el nacionalismo se llama fascismo. Así surgieron el Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes de Adolf Hitler y el Partido Nacional Fascista de Benito Mussolini (no olvidemos su primera militancia socialista), por citar los dos ejemplos más conocidos mundialmente. Más cerca de nuestro tiempo, hay otros casos de recuerdo tan triste como los antes mencionados. La unión de socialistas y ultranacionalistas en la Serbia de Slobodan Milosevic y sus políticas de limpieza étnica, o el populismo de Hugo Chávez con su mezcla del socialismo más caduco y fuertes dosis nacionalistas, son dos ejemplos recientes en contextos bien diferentes. Por cierto, que la izquierda española, particularmente Izquierda Unida, se ha abstenido siempre de criticar con dureza a cualquiera de estos tiranos fascistoides, acogiéndose a la defensa de unos supuestos ideales socialistas.
Acercándonos a nuestro país, y cuando digo mi país me refiero únicamente a España, vemos procesos no iguales pero con características coincidentes. Estoy de acuerdo con que no se puede simplificar y cada contexto tiene unas particularidades que deben ser atendidas. Desde la izquierda, o mejor dicho desde el progresismo (que ni mucho menos son sinónimos siempre, ni casi siempre), se deben apoyar los procesos de emancipación de pueblos oprimidos. Por cierto, llama la atención que el gobierno socialista, tan comprensivo con los problemas de los nacionalistas separatistas de España, no muestre el más mínimo interés por un pueblo oprimido y con responsabilidad española como es el caso del Sahara Occidental.
El discurso del autodenominado MLNV ha pretendido aparentar la lucha de un pueblo oprimido frente a un Estado opresor, porque ETA surgió en momentos de auge de los movimientos guerrilleros en América Latina y de descolonización en África, y porque la idea de la liberación nacional frente a la dictadura de Franco era muy vendible. De ahí que los más incautos agradezcan a este grupo terrorista la llegada de la democracia española a cuenta del asesinato del almirante Carrero Blanco.
La llamada “ETA buena” -sólo porque quería hacer creer que combatía a la dictadura franquista, cuando en realidad atacaba al Estado español- de los primeros tiempos era un grupo terrorista que procedía del nacionalismo tradicional del PNV, como el propio PNV venía del tradicionalismo carlista, reminiscencias que aún perviven en los fueros navarros. Pues esa “ETA buena” de entonces sentía mucho aprecio por personajes como Jon Miranda, nacionalista vasco y asiduo colaborador en la revista francesa Le Devenir Européenne, fundada por Yves Jeanne, un antiguo combatiente de las SS francesas.
En esa revista, en cuyo subtítulo se calificaba de "etnicismo-socialista", se podían leer perlas de Miranda como ésta: “Pienso que es la raza y no la lengua lo más importante (...) Espero que el futuro gobierno de Euskadi expulse a esos semita-camitas españoles y demás negros que se han asentado en nuestra patria o los reduzca a un estrato de humanidad inferior”. En la misma revista escribía con frecuencia otro nacionalista: Federico Krutig de Arteaga, miembro de ETA (1965-68), que opinaba de esta guisa: “Una mezcla de vascos con elementos negríticos desvirtuaría la raza vasca y difícilmente se podría tratar de un vasco o un negro”.
ETA, HB, EH, Batasuna, ANV, PCTV y cualesquiera otras marcas que use el entramado terrorista cuentan la Historia a su particular conveniencia, y pretextando haber soportado en exclusiva el peso de la dictadura de Franco, empuña las armas como lo hiciera el Frente de Liberación Nacional en Argelia contra Francia, y tantos otros grupos en Latinoamérica frente a sus Estados opresores. Pero ETA no fue una radicalización de un grupo socialista, puesto que nació de una escisión del PNV (de derechas), y la ideología racista del fundador del nacionalismo vasco, Sabino Arana, no ha desaparecido ni en la organización armada ni en sus cachorros de Jarrai, Segi... Por eso no podemos seguir hablando de una izquierda abertzale, porque sencillamente estos dos vocablos son antagónicos. O se es de izquierda o se es nacionalista. El nacionalismo, un concepto burgués, nunca puede ser de izquierdas.
* Gonzalo Sichar es Profesor de Antropología Social en la Universidad Autónoma de Madrid y Director de Editorial Sepha. Forma parte de la candidatura de Unión Progreso y Democracia (UPyD) al Congreso por Málaga.
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Opiniones de los lectores (18)
18.
albertovz19/02/2008, 20:36 h.
¿Izquierda nacionalista o izquierda naZionalista?
17.
nou19/02/2008, 18:27 h.
Sí, el catalán y el valenciano son la misma lengua filologicamente hablando no porque lo diga yo sino porque así está admitido en los foros internacionales.
También lo digo por constatación directa, leo y entiendo perfectamente en valenciano y yo solamente he estudiado catalán, hay más diferencias entre el ingles y el "norteamericano".
Lo que digo es que el "PP", tan valencianista él, está dejando morir la lengua valenciana en su tierra y mientrás, como una medida culturalmente avanzada, cierra los repetidores de TV3, que al menos difundía una lengua standar, sin perjuicio de las peculiaridades de cada zona.
16.
joanfg19/02/2008, 18:04 h.
a nou y a Luis de Apodaca. No entiendo sus comentarios sobre romper la lengua. Supongo que para uds. el catalán y el valenciano son la misma lengua, o el valenciano es un dialecto del catalán. Mi pregunta es: ¿dado que no se habla el mismo catalán en Barcelona (el que se sigue como modelo estandar) que en LLeida, en Baleares, Valencia etc.., se debería unificar la lengua, imponiendo el catalán que se habla en Barcelona o bien se deben respetar las peculiaridades de cada región geográfica? Sí se deben de respetar las peculiaridades, no entiendo porque en Valencia, en Lleida etc se tenga que imponer el catalán que se habla en Barcelona.
15.
nou19/02/2008, 17:19 h.
a Luis de Apodaca, perfecto, mas claro el agua.
Camps es un nacionalista castellano porque intenta romper la unidad de la lengua a la par que no ha hecho absolutamente nada para contrarestar en su comunidad el retroceso del valenciano si así lo quieren llamar.
14.
Campodetenis19/02/2008, 17:16 h.
No te sulfures, Luis, te lo decía con la mejor intención. Tú mismo con tu mecanismo.
Lamento haberte ofendido.
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