Dakar, la nueva frontera de Al Qaeda

@Carlos Matallanas / Daniel Forcada.- - 05/01/2008
El Dakar se suspende por primera vez en sus 30 años de historia. Los organizadores del rally más famoso y de mayor prestigio de todos los que se celebran en el calendario automovilístico mundial han tenido que ceder a las presiones del gobierno francés después de que el pasado 24 de diciembre un atentado acabase con la vida de cuatro ciudadanos franceses en Mauritania. La empresa encargada del evento, Amaury Spot Organisation (ASO) emitía este viernes un comunicado donde confirmaba lo que era desde la noche del jueves un secreto a voces: por primera vez desde 1979, año del primer París-Dakar, no se iba a celebrar la prueba.
La prueba debía iniciarse este sábado en Lisboa. En la capital lusa se encontraban desde mediados de semana los participantes para los rutinarios reconocimientos técnicos y administrativos. Este año, el rally iba a pasar, durante sus quince etapas, por cinco países: Portugal, España, Marruecos, Mauritania y Senegal. Pero en Mauritania iban a transcurrir la mayor parte de los 6.000 km. En total, ocho etapas, además de la única jornada de descanso, entre los días 11 y 19. Los afortunados que lograsen no abandonar habrían llegado al mítico Lago Rosa de la capital senegalesa el 20 de enero.
Sin embargo, no es la primera vez que el terrorismo amenaza el Dakar, ya sea por la actuación de guerrillas o por grupos de insurgentes que aprovechaban la publicidad internacional de la prueba. En la pasada edición se suspendió una de las etapas, mientras que en anteriores ocasiones se evitó que su trazado recorriera tierras de Mali o Níger.
Amenaza creciente
Al Qaeda se hace fuerte en el norte de África. Mauritania, Argelia y Marruecos, entre otros países, afrontan desde hace tiempo el recrudecimiento de la violencia islámica que lleva la firma de las diferentes franquicias de la red terrorista. Durante el 2007, varios atentados sangrientos han hecho saltar todas las alarmas. Especialmente desde el pasado 20 de septiembre, cuando el lugarteniente de Osama Bin Laden amenazó directamente a los intereses españoles y franceses en Mauritania. Entonces, Ayman al Zawahiri instó en un vídeo difundido por Internet a “limpiar el Magreb islámico de los hijos de Francia y España”. Manifestaciones idénticas a las que Al Qaeda formuló cuando el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) se unió a su entramado.
La última muestra de que la tensión crece al otro lado del estrecho llegaba también este viernes, precisamente al mismo tiempo que los organizadores del Dakar anunciaban la suspensión del rally. Al Qaeda en el Magreb Islámico (nueva denominación del GSPC), asumía la autoría del atentado suicida perpetrado el jueves en una comisaría de policía argelina, que mató a cuatro policías y causó heridas a otras 20 personas.
Un ciclo de atentados que se propaga en Argelia desde el pasado 11 de abril, cuando se produjeron dos ataques, uno contra el Palacio de Gobierno y otro contra una comisaría argelina en la que murieron una treintena de personas. Además, Al Qaeda en el Magreb es también el responsable del doble atentado suicida del 11 de diciembre contra la delegación de la ONU y las sedes del Tribunal Supremo y del Consejo Constitucinal. En su nota de este viernes, el grupo terrorista acusaba a la policía argelina de no defender su tierra de los “cruzados” occidentales.
Mientras, a este lado del estrecho, la `islamización' de España es una de los objetivos radicales que defiende Al Qaeda, aludiendo a la presencia musulmana en la Península Ibérica y, en particular, en Andalucía desde el año 711 hasta 1492. Pero la tensión ha subido varios grados desde que en la pasada Nochebuena, las amenazas vertidas por Al Zawahiri se materializaron con el asesinato a tiros en Mauritania de los cuatro turistas franceses.
Hasta entonces, este tipo de ataques eran extremadamente raros en la ex colonia francesa. Especialmente en las zonas turísticas, una importante industria para Mauritania, que trata de reforzar su imagen internacional. La suspensión del Dakar supone, por tanto, un nuevo revés para su Gobierno, que se había comprometido a velar por la seguridad de la carrera con el despliegue de 4.000 hombres y con el refuerzo de la vigilancia aérea.
Pese a que el Gobierno mauritano ve desproporcionada la medida tomada por la ASO, el Ministerio de Asuntos Exteriores también ha recomendado a los turistas que viajen al país que extremen todas sus precauciones. Entre ellas, “evitar tanto los lugares aislados, como los muy concurridos”, como es el caso de manifestaciones, las proximidades de los colegios, institutos o universidades, “prescindir de los medios de transporte públicos”, pedir los taxis desde el hotel y “evitar las salidas en solitario, especialmente de noche o de madrugada”. Además, se desaconseja “totalmente” los desplazamientos por la parte nororiental de Mauritania.
Enormes pérdidas para los participantes
Se estima que el presupuesto que maneja ASO para organizar la prueba está entre los 10 y los 12 millones de euros. Formar parte del Dakar supone todo un esfuerzo para la gran parte de pilotos. El 80% son amateurs y consiguen el dinero necesario peleando todo un año para que los patrocinadores les financien la aventura. El español José Miguel de Fulgencio, que iba a participar en la categoría de coches con un Toyota Pick Up, reconoce que los costes de su participación alcanzan los 200.000 euros, incluyendo los más de 30.000 euros que ya desembolsaron entre él y su copiloto sólo para la inscripción.
Desde 1979 en el Dakar ya han participado más de 13.600 personas. Una carrera que ha cruzado, en total, 21 países y que ha pasado por Mauritania en 21 ocasiones. Pero pese a su internacionalización, el rally sigue siendo una prueba con un marcado acento francés. Por eso, las advertencias del Gobierno de Sarkozy han sido determinantes para su suspensión.
El comunicado oficial donde la organización anunciaba la suspensión del rally Lisboa-Dakar 2008 afirma que “proponer para el 2009 una nueva aventura a todos los apasionados del rallye-raid es un desafío que ASO sabrá superar en los meses que vienen, fiel a su compromiso y su pasión por el deporte”. De esta manera, la organización se resiste a aceptar que el Dakar se detenga por la amenaza terrorista. Porque, en sus propias palabras, “el Dakar es un símbolo, y nada puede destruir los símbolos”. El tiempo demostrará si se trata solo de un bache o de un golpe definitivo de Al Qaeda para el rally más célebre del mundo.
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