TRIBUNA
Una comedia de equivocaciones y enredos
Antonio Bernabéu - 02/01/2008
La delgadez de este tiempo festivo reduce más, si cabe, el ya escaso grosor de las ocurrencias políticas. Entre Navidad y Año Nuevo nuestros preclaros líderes ni siquiera han hablado de bajar los impuestos. ¡Que pertinaz sequía!. Han hojaldrado lo mejor del cerebro con apuestas inciertas como la de limitar los mandatos a dos legislaturas. Es decir, enviar a los presidentes a casa, o a prosperar en la economía feroz, la del lobo global, cuando ya han aprendido y destilan maneras de estadista maduro. Es otra forma absurda de derrochar los ya magros caudales de este raro país. No les basta con el gran descalabro que han organizado en la tele, prejubilando, sin el menor escrúpulo, a la poca excelencia que se albergaba en ella.
Y es que cualquier sequía de la imaginación conduce, sin remedio, a tocar generala. Contémplese, si no, el asunto vidrioso del canon digital, en donde nadie, con dos dedos de frente, exigió que la crema del varieté español, también denominado mundo de la cultura, tuviera que ducharse con el agua bien fría ni sufrir intemperies. Tan solo se pidió una solución ajustada, como en el popular adagio de que venga a pagarla el señor que la hace. Pero, no, para no malgastar el ingenio, ni quebrarse en esfuerzos, volvieron a echar mano de la solución general, del café para todos, un café impositivo que, por cierto, maneja, con completo descaro, un gran lobby privado.
Una especie animal
La raíz del problema está en los paniaguados, fieles acompañantes, leales consejeros, de todos los políticos desde tiempos remotos. Pues bien, esta especie animal, que abundaba en España con figuras señeras como Nicolás Pertusano, ha degenerado muchísimo, ha perdido agudeza, ha perdido la gracia, no tiene inspiración ni se gana la sopa. Estos paniaguados de hoy, que posan de asesores, no logran transportar calidad ni juicio y hasta merecerían que se les llamara simplemente estilistas, como a los peluqueros pijos.
Pero el hecho evidente es que dejan al líder con poca arboladura; a Zapatero le suelen preparar mermelada retórica para fans diabéticos y a Mariano Rajoy, hábil parlamentario, no consiguen quitarle ese perfume denso, de sopa de cebolla, que hay en sus contenidos.
Porque, incluso, para manejar los errores hacen falta buenos profesionales. Y esta falta se nota en las últimas palinodias a las que se entregaron Zapatero y Rajoy. Alguien debió decirles que resulta rentable, en tiempo electoral, practicar la humildad sin contaminarse en el barro del arrepentimiento. Y confesar que solo cometieron tres o cuatro dislates en los últimos tiempos.
Pero, cuando los paniaguados se pusieron al frente de esta tramoya escénica la cosa se tiñó de un cariz farisaico, increíble y mostrenco. El error que confiesa Rajoy es el de no haber sabido persuadir al mismísimo jefe del Gobierno de sus graves errores; una evidente petición de principio. Y la culpa que asume Zapatero es no haber conseguido que el AVE llegara a Barcelona antes de Navidad; una gran collonada, que se dice en las Ramblas.
Menos mal que los imposibles gloriosos, como la democracia teológica que nos propone Rouco, o el demofranquismo nostálgico con el que sueña Fraga, ponen sal y pimienta, estos días, en el panorama político. Porque, de otra manera, se echaría de menos a los inventivos y enormes paniaguados de Europa; los que hacían cantar a Silvio Berlusconi; los que han hecho que Sarko vaya de amante cósmico y de secretario perpetuo del propio firmamento.
Opiniones de los lectores (1)
1.
Cuquiña02/01/2008, 19:18 h.
Muy bueno, eso de practicar la humildad los líderes en momentos próximos a las elecciones. Ver a Zapatero azotándose, más bien poquito, por que los trenes no llegan a su hora, es como de risa floja. ¿Y en pólítica internacional? ¿Y en leyes como hacer que una unión se convierta en matrimonio porque le da la gana? ¿Y en imnigración? ¿Y enseñanza bajo mínimos, echándole la culpa a los padres encima? ¿Y en regalitos a los amiguetes de la pancarta, léase Sgae? ¿Y en política territorial? ¿Y en política antiterrorista? es que en eso no tiene nada de qué arrepentirse? es mucho más fácil contar sus aciertos, bien pocos, que sus errores.
Lo que me ha dejado boquiabierta es el ataque de humildad de Mariano Rajoy culpándose de no haber podido convencer al Presidente de tener más cabeza. Vd. no es su tutor, vd. es el líder de la oposición del que yo espero, para eso le voy a votar seguramente, más firmeza, y cuando a Vd. los socialistas le están echando la mano al cuello continuamente, no sea vd. tan piadoso porque en este país no son los buenos los que triunfan, sino más bien los pillos.
El equipo de redacción revisará las opiniones para evitar la difusión de comentarios no apropiados o insultos. El horario del foro es de 07:00 a 23:00 h, con horario restringido a los invitados de 10:00 a 19:00 h. Fuera de ese horario no se incluirán opiniones.
Otros artículos de este autor
Los costes de la política(28/12/2007)
Cerrado por vacaciones(26/12/2007)
¿Elecciones o saldos?(19/12/2007)
Otros artículos de opinión
El Rey y Zapatero hacen sus deberes con los soldados en el extranjero Antonio Casado
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()