EL CONFIDENTE
Hasta el capón de Cascajares, el pollo de la boda de los Príncipes, se queda tieso esta Navidad
Alicaídas se presentan las Navidades del 2007, el año de la crisis financiera global, no sólo para el común de los mortales, resignados a comer conejo a falta de ostras, sino también para los vips. Este año, hasta el capón de Cascajares, servido en la boda de los Príncipes de Asturias y muy del gusto de los acaudalados patrios por estas fechas, se ha quedado tieso.
En la tradicional subasta de capones celebrada el pasado noviembre en el Ritz (evento en el que la casa de estas codiciadas aves procedentes de Villamuriel de Cerrato, Palencia, presenta una decena de pollos vivos que son adquiridos a precios que superan el millón de las antiguas pesetas), se ha notado la crisis. La puja oficiada por Christie’s obtuvo una recaudación de 64.000 euros, cifra similar a la del año pasado y muy inferior al proyecto de 105.000 euros de la Asociación Española contra el Cáncer a la que iba destinada.
“Este año acudieron al Ritz muchos mirones y pocos bolsillos generosos”, comenta uno de los asistentes, que recuerda cómo el año pasado asistieron al acto el Marqués de Vargas o el restaurador Arturo. Prueba de ello es que en esta octava edición se permitieron las pujas en grupo a partir de los 250 euros por persona y que alguno de los capones fue subastado sólo por la módica cantidad de 3.500 euros. Y eso que en los mercados de abasto, el precio de la carne de ave se ha encarecido un 11,4% en los últimos doce meses.
Aparte de solazar los paladares de los egregios invitados a la boda real, los capones de Cascajares suelen ser una de las delicatessen navideñas de Alicia Koplowitz, que tradicionalmente puja por uno de estos pollos en secreto. En esta ocasión, el presentador del acto fue Bertín Osborne –a quien le dan igual los muslos de Cascajares que los jamones de Navidul- y entre los asistentes se contaron pocas personalidades del mundo social político y económico. Como la subasta no fue demasiado boyante, hubo de subastarse hasta la corbata de Alfonso Ussía, autor del himno de los capones. La cresta de honor, que se entrega cada año durante el acto a algún personaje reconociendo su labor de ayuda y colaboración con Cascajares, fue para el restaurador Francisco Rodríguez, del Restaurante La Hoja.
¿Pero qué tienen estos capones para superar los 7.000 euros? Se crían en libertad y han sido elegidos para esta subasta benéfica por la calidad de su carne, su raza, plumaje y peso (entre 5 y 7 kilos). En línea con los tiempos que corren, uno de los capones subastados se llamó Alicaidín. En la calle, lejos de las moquetas del Ritz, un ave de estas características de unos tres kilos viene a costar unos 100 euros, que ya está bien.
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Opiniones de los lectores (3)
3.
albertovz18/12/2007, 22:16 h.
¿Crisis, qué crisis...?
2.
el farero18/12/2007, 20:48 h.
Esperemos que si han bajado tanto los precios,el Sr.Cacho,palentino y proximo a Villarramiel habra pujado y se habra llevado esta delikatesssen.
¡Que le aproveche¡
1. Mcgregor18/12/2007, 16:55 h.
!!!Que bobadas!!!!.... Soy de un pueblo de Tierra de Campos (Valladolid, Palencia, Leon) donde estos pollos se crian en libertad....La verdad es que están muy bien, pero de ahi a pagar seis mil euros por un pollo.....Es que me parto de risa....Lo mismo ha sucedido con los vinos de la tierra, el queso.....etc. Esos manjares los tomabamos con absoluta normalidad.........todos los dias. Nada, nada, a seguir cotizando.......:)))))) Mi tio tiene unos corderitoooooooosss, que deben valer una fortuna....:)))))) Feliz y Cara Navidad. :))))
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