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El Papa reconoce "virtudes heroicas" de "Lolo", el primer paso hacia la santificación del periodista español

EFE. Ciudad del Vaticano.-18/12/2007

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El papa Benedicto XVI reconoció este lunes las "virtudes heroicas", primer paso hacia la santidad, del periodista español Manuel Lozano Garrido ,"Lolo", nacido en Linares (Jaén, sur) el 9 de agosto de 1920 y fallecido el 3 de noviembre de 1971, informó el Vaticano.

Benedicto XVI recibió en audiencia en el Vaticano al prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos, el cardenal José Saraiva Martins, y durante la misma autorizó a la congregación a promulgar los decretos por los que serán beatificados seis religiosos y por los que reconocen las "virtudes heroicas" a ocho "Siervos de Dios", entre ellos el periodista español.

Manuel Garrido Lozano se interesó desde muy joven por el periodismo, trabajando en medios de comunicación religiosos. En 1931 entró en la Acción Católica y en 1937, en plena Guerra Civil y cuando contaba 17 años, fue encarcelado por motivos religiosos, según sus biógrafos.

En 1942 contrajo una grave enfermedad (espondilitis), una parálisis progresiva. Su cuerpo se fue deformando, quedando completamente invalido, por lo que se vio obligado a desplazarse en una silla de ruedas, que le regalaron sus compañeros de redacción.

Entre 1961 y 1971 (cuando murió en la más estricta pobreza) publicó nueve libros. Es el fundador de la revista Sinai. Su proceso de canonización comenzó en 1994 y dos años más tarde se abrió en el Vaticano.

El pasado año se presentó en Roma el libro "La gioia vissuta" (La alegría vivida), una biografía de "Lolo" escrita por Rafael Higueras Alamo, deán de la catedral de Jaén y postulador de la causa que le puede llevar a los altares, y Pedro Cámara Ruiz, canónico penitenciario emérito y amigo desde la infancia del periodista.

Durante la presentación, el actual cardenal John Foley dijo que Lolo fue un profesional "comprometido, lleno de talento, difusor de la verdad, un santo".

"Lolo fue un profesional comprometido y lleno de talento que vivió un periodo difícil, casi heroico (el de la Guerra Civil española de 1936-39). Siempre intento difundir la verdad. Yo no tengo dudas de que debe ser considerado santo", afirmó Foley.

Rafael Higueras Alamo recordó en aquella ocasión que vivió siete años junto a Lolo y que murió en sus manos. "Pesaba 27 kilos cuando murió y a pesar de sus enfermedades, casi 30 años en silla de ruedas y ciego, nunca se quejó. Su alegría era contagiosa", destacó Higueras.

El camino hacia la santidad tiene varios escalones: el primero es venerable siervo de Dios, el segundo beato y el tercero santo. Venerable Siervo de Dios es el título que se da a una persona muerta a la que se reconoce haber vivido las virtudes de manera heroica.

Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión y para que sea canonizado (santo) es necesario un segundo milagro. Ese segundo milagro debe ocurrir después de ser proclamado beato.

En el caso de martirio, es decir, aquellos que murieron por no renunciar a la fe católica, no es necesario milagro para ser beatificados, pero sí es obligatorio el milagro para ser canonizado.

Para la Iglesia Católica es mártir quien da la vida por Cristo, quien es testimonio de fe. No se considera mártir a quien la haya dado por un ideal, aunque sea noble.

Según la normativa de la Iglesia, sólo la canonización implica la autoridad del Papa.

Y es que la proclamación de un santo es diferente a la de un beato y uno de los actos más importantes del Papa, ya que en él se acepta la infalibilidad del Pontífice, pues la persona que presenta como santo es un cúmulo de virtudes, ejemplo a seguir para todos.

La Iglesia admite para el beato el "culto privado", es decir en la zona donde nació o ejerció su labor, mientras que al santo se le reconoce el culto universal y es modelo público para todos los creyentes.

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