DOS PALABRAS
Y a Zapatero se le puso cara de ‘panoli’: “Gracias, Nicolás”
@Federico Quevedo - 06/11/2007
Humillante, vergonzoso, patético... Cuando vi las imágenes en directo, el domingo por la noche, de Rodríguez y Sarkozy compareciendo ante los medios en la escala que el presidente francés hizo en Madrid para dejar a las azafatas liberadas en el Chad, no podía creer lo que estaban contemplando mis ojos. Reconozco que durante el día había estado bastante out de los asuntos informativos, por lo que el tema me pilló por completo de sorpresa... Más o menos como a Rodríguez, al que le debieron de avisar un rato antes de que Sarko pensaba pasar por Madrid para dejar en su casa a las cuatro azafatas liberadas gracias a sus gestiones diplomáticas. Ni el kilo de maquillaje que Rodríguez llevaba encima le sirvió para tapar la cara de panoli que se le puso a nuestro presidente, y que no se le borró en toda la comparecencia.
Y es que Rodríguez se maquilla, pero los polvos ya no sirven para ocultar la incompetencia de este presidente y de su Gobierno. El domingo, al lado de un Sarkozy que se movía como pez en el agua, que se ‘comía’ literalmente las cámaras, Rodríguez aparecía agarrotado, como si acabara de salir de una secadora y le hubieran puesto un kilo de almidón, con esos ‘puñitos’ que mueve arriba y abajo rítimicamente al lado de las piernas en gesto sublime de impotencia cuando no sabe como reaccionar ante una situación que no es que le viniera grande, es que lo anulaba por completo. Vergüenza, humillación, impotencia... Nuestra política exterior se resume en dos palabras simples y sencillas: no existe. No hay liderazgo, no hay agenda, y el ministro Moratinos... ¡Que quieren que les diga del ministro Moratinos!
Para empezar, todavía le debe a este país una explicación sobre el porqué se encontraba de puente en Marruecos, un país que unas horas antes de que el ministro aterrizara allí en viaje de placer invitado por la Junta de Andalucía para escuchar al Lebrijano llamaba a consultas a su embajador en España en protesta por el viaje de los Reyes a Ceuta y Melilla. Eso, en lugar de dedicar todos sus esfuerzos a liberar a los españoles retenidos injustamente en un país absolutamente desconocido para nosotros y con una seguridad jurídica que brilla por su ausencia. Es cierto, no lo pongo en duda, que Francia tiene muchos más recursos que España para manejarse en aquel país, ex colonia gala. Pero también lo es que existe la colaboración como fórmula de trabajo, y que de esa colaboración debería haber surgido la idea de que algún representante español viajara en el avión que llevó Sarkozy al Chad.
Porque lo cierto es que Sarko, si quería hacerle un favor a Rodríguez diciendo que las diplomacias francesa y española habían trabajado juntas en pro de la liberación de nuestros compatriotas y de los periodistas franceses, lo disimuló muy bien aterrizando en Madrid con las cuatro azafatas como única compañía española. Aunque peor aún es la sospecha de que a estas chicas que han sufrido un calvario alguien les haya aconsejado, como parece ser que así ha sido, no hablar mal de la diplomacia española. Y es que la cuatro azafatas llegaron a Madrid caragadas de reproches hacia nuestro Gobierno, como no podía ser de otra manera. Dice el refranero que una imagen vale más que mil palabras... La de Rodríguez impotente, agarrotado, humillado al lado de un Sarkozy pletórico que nos devolvía a las cuatro chicas retenidas en Chad, le ha hecho un daño al presidente español que puede llegar a ser irreparable. Rajoy debería poner una placa en la puerta de Génova: “A Sarkozy... Simplemente, gracias”.
Opiniones de los lectores (18)
18.
AJCC07/11/2007, 17:45 h.
Sr. Quevedo ¿qué cara quiere que se le quede al Sr. Rodriguez?
Simplemente se ha quedado la que tiene y es Vd. muy benévolo al calificarla simplemente de "panoli".
17.
Cuquiña07/11/2007, 17:19 h.
Qué verdad es eso de que "una imagen vale más que mil palabras" creo que el domingo por la noche todos los que vimos las imágenes de la llegada de las azafatas españolas, tuvimos sentimientos contradictorios y nos sentimos desamparados por este gobierno que da palos de ciego a diestro y siniestro. Primero agradecimieto a un gran presidente como Sarkozy que supo preocuparse por algo más que sus propias cosas, y segundo de humillación y bochorno de ver a nuestro presidente como si fuera un empleado de Seur, recogiendo a las azafatas que venían de pasar un trance durísimo. El sr. Moratinos, ejerciendo de folklórico mientras nuestros paisanos pasaban un calvario. Todo de vodevil. Y me pregunto yo, ¿cómo es que Moratinos no ejerció de Ministro y en cambio cuando el tsunami del sureste asiático se recorrió en avión todo el territorio para ver los desperfectos?
Amigo, tu artículo me parece dificilmente mejorable.
16.
joanfg07/11/2007, 16:57 h.
Lo único que ha faltado ver es que Moratinos se pusiera de felpudo para amortiguar el descenso del avión de Sarkozy
15. Majucar07/11/2007, 16:31 h.
En esta casa nos pasó igual que a usted. Nos alegramos de que hubiera franceses que rescatar y gracias a eso tenemos a las cuatro azafatas en casa... pero hay que ver.. No puedo imaginar lo que los franceses pensarían de su presidente si la situación hubiera sido al contrario.. Para nuestra desgracia no ha sido así y el único presidente inepto, cada día más obvio para todo el mundo mundial, es el que nos tocó "en suerte" a nosotros. ¿Cuándo se acabará esta pesadilla? ¿Es que nadie normal en el PSOE puede hacer lo que sea para que este tio se vaya a su casa y poner a otro más capaz? ¿Dónde demonios están los barones del partido socialista español?
14.
arana07/11/2007, 16:30 h.
Siento decirle al señor autor de este comentario que se equivoca. A nuestro querido ZP no se le puso cara de Panoli, la tiene desde que su padre y su madre eran novios...
Otros artículos de este autor
Soneto de la ministra socavón(03/11/2007)
Una sentencia salomónica a la medida exacta de Mariano Rajoy (11-M, toma dos)(01/11/2007)
11-M, toma uno: el PSOE recurre a la masacre como último recurso antes de marzo(31/10/2007)
Otros artículos de opinión
El despacho de Gallardón, a la medida de una legítima ambición política Antonio Casado
Ensimismamiento y extravío José Luis González Quirós*
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()