publicidad
publicidad
Logo de El Confidencial
Martes, 6 de noviembre de 2007 (Actualizado a las 15:13)
Portada   España   Cotizalia   Deportes   Vivienda   Comunicación   Gente   Opinión   Canales   Fin de Semana   Imágenes   Vídeos   Foros   
Con Lupa Al Grano Mientras Tanto Dos Palabras Sin enmienda El Confidente
Salud Tecnología Buscador de Hoteles

SIN ENMIENDA

Los ‘agujerólogos’ del PP, como quien oye llover

juicio 11-M

@Juan Carlos Escudier - 03/11/2007

Votar esta noticia

Resultado (246 Votos)

enviar a un amigoimprimir

Una de las Biblias de la ‘agujerología’, esa rama de la ciencia consistente en excavar simas en el sumario del 11-M y sugerir que sobre la autoría de los atentados no había que descartar alegremente al Orfeón Donostiarra sin investigar hasta el final a todos los barítonos, es un texto impagable del diputado navarro del PP Jaime Ignacio del Burgo publicado en tres entregas en el diario digital de Jiménez Losantos en 2006. Del Burgo, cuya habilidad para poner su nombre a entrevistas con delincuentes condenados a 10 años de cárcel (Zouhier) está contrastada, es un maestro en eso de tirar piedras y esconder la mano. En aquella ocasión, se superaba a sí mismo.

Reproducía el navarro una reflexión de Silvio Berlusconi, en la que el ex primer ministro italiano –todo un profeta- apuntaba a la autoría indiscutible de ETA, tanto por lo refinado de la técnica como por la elección de los tiempos. Más aún, insinuaba abiertamente una confabulación -otra- entre etarras y policías para beneficiar al PSOE: “¿Es posible que, en pocas horas, gracias al hallazgo de un teléfono móvil en una mochila se llegue hasta los presuntos responsables de la matanza? ¿Y que se les detenga justo antes de que se abran los colegios? No, esa historia no me convence nada y no me quito de la cabeza que ETA ha tenido algún papel…”.

Del Burgo remataba la faena con esta media verónica: “No hay que echar la reflexión de Berlusconi en saco roto. Detrás del atentado hubo, sin duda, una mente española que conocía muy bien la idiosincrasia del pueblo español. Los terroristas –no suicidas- pusieron todo su empeño para conseguir que antes de la apertura de los colegios electorales los españoles estuviéramos convencidos de que se trataba de un atentado islamista. Luego bastó con que la izquierda y los nacionalistas se movilizaran para acusar al Gobierno de ocultar la verdad (…)”.

Tras conocerse la sentencia, lo inteligente para Del Burgo hubiera sido esconderse un tiempo en uno de esos agujeros negros virtuales que con tanto empeño ayudó a excavar o, alternativamente, y en un alarde de dignidad, renunciar a su escaño como antídoto a todo el veneno que ha expelido en los últimos años. En lugar de eso, se ha despachado con unas manifestaciones en las que afirma que la investigación policial sobre la implicación de ETA no fue seria y en las que califica de endeble la argumentación del Tribunal sobre la mochila de Vallecas o el tipo de explosivo.

Sobre la ETA-connection, una cuestión que, según ‘agujerólogos’ como Del Burgo o como el ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera –del que luego se hablará-, fue conscientemente obviada por los malvados socialistas que nos gobiernan y sus ‘corruptos’ policías, el Tribunal pudo disponer de hasta ocho informes, además de la declaración de tres etarras solicitada por una filial de la AVT, que ejercía de acusación.

Entre ellos, había estudios sobre relaciones de etarras e islamistas, de posibles vínculos de ETA con organizaciones yihadistas, de los cursillos de etarras en Yemen y Argelia, del posible uso de Goma 2 por parte de ETA en los últimos diez años y hasta una comparativa de móviles usados por ETA y el hallado en la mochila de Vallecas. A la tesis de que pudo ser ETA la autora de los atentados, expuesta por el singular abogado de Jamal Zougam, uno de los autores materiales del 11-M, el Tribunal responde tajantemente: “Ninguna de las pruebas, sometidas a contradicción en el plenario, avala la tesis alternativa de la defensa”.

Respecto a la mochila, una prueba fundamental que los promotores de la conspiración universal han tratado de desacreditar porque fue la tarjeta telefónica hallada en el móvil que debía activarla la que facilitó toda la investigación posterior, la sentencia es demoledora: “El Tribunal no tiene duda razonable alguna sobre la autenticidad de la bolsa de deportes conteniendo un artilugio explosivo, que fue desactivada en la madrugada del día 12 de marzo en el Parque Azorín de Madrid, ni de su procedencia: la estación de El Pozo (…) No hay indicio alguno de un deficiente control en los efectos que, en todo momento, estuvieron bajo custodia de funcionarios policiales determinados o fácilmente determinables…”.

Si ETA no fue, como considera probado la sentencia, el tipo de explosivo usado sería irrelevante a efectos de la gran conjura. Aun así, la lectura del fallo (pág. 541) resulta esclarecedora: “El Tribunal, tras apreciar en su conjunto todas las pruebas periciales practicadas sobre la materia a partir del 27 de mayo da por probado que en todos los casos aparecen componentes de la Goma 2 Eco, lo que indica que esta dinamita estuvo presente en todos los focos de los trenes, sin bien no puede descartarse la presencia de otra u otras marcas de dinamita (hipótesis más favorable a las defensas). Sin embargo, este dato, en relación con las declaraciones de los procesados y testigos que acreditan la existencia de tráfico y transporte de explosivo desde Mina Conchita y las periciales sobre los restos hallados en el vehículo Volkswagen Golf 0500 CHB, detonadores y restos de explosivo de la Renault Kangoo 0576 BRX y sobre el que componía el artilugio desactivado en Vallecas, lleva al Tribunal a afirmar, más allá de toda duda razonable, que la procedencia de todo o gran parte del explosivo utilizado proviene de la explotación minera conocida como mina Conchita”.

El último reproche del navarro a la sentencia -un clavo ardiendo al que se han agarrado sus compañeros del PP- es que no existe ninguna mención a Iraq como espoleta de la acción de los islamistas. Una fuente del Tribunal lo explicaba en presencia de varias decenas de periodistas el mismo día de su lectura: “Jamás se explica por qué se comete el acto terrorista; nos trae sin cuidado la justificación del terrorista”.

En contraste con la hemorragia verbal de Del Burgo, el que sigue sin abrir la boca es el ya citado Díaz de Mera, el hombre que tenía una fuente y que fue a por la lana etarra en el juicio y salió trasquilado y, con él, todo el Partido Popular. No se espera que deje el escaño de eurodiputado porque es un puesto bien remunerado y no está la cosa para sacrificios. A falta de su renuncia, habrá que conformarse con su silencio. La decencia es un bien escaso.

Votar esta noticia

Resultado (246 Votos)

enviar a un amigoimprimir

Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial

Auditado por Ojd