TRIBUNA
El problema espinoso de la identidad patriótica
Antonio Bernabéu - 23/10/2007
José María Aznar es un hombre de múltiples senderos, como el inquieto Ulises: político probado, políglota, conferenciante, estratega global y faro luminoso en el asesoramiento de importantes empresas. Pero la faceta que más morbo produce es su imparable elevación a las altas esferas de lo intelectual, hasta el horno que cuece la pura incandescencia de las ideologías. Y hoy mismo, para reforzar esta tesis, sale a la venta el libro de sus últimas reflexiones, Cartas a un joven español, del que algún medio ha ofrecido el avance.
Aznar plantea en él, de manera legítima, una idea de España, de su esencia y carácter, de su interpretación histórica. Todos estos enfoques caben como propuesta y enriquecen los ámbitos de un oportuno y amplio debate identitario. Pero esta línea de intención amenaza quebrarse cuando el autor le adjunta unas personales y rígidas instrucciones de uso. Y empieza, para ello, por condenar todo relativismo, siendo el relativismo un precioso instrumento que permite entender las cosas relativas.
¿Y qué más relativo, por inaprensible y abstracto, que los himnos, banderas, caracteres, símbolos y mitologías? Y es que existen más formas, y menos llamativas, de instalarse en el mundo; muchas otras maneras de pertenecer con provecho al país que uno habita. Y en este reconocimiento, y en la tolerancia del mismo a las expresiones distintas, madura la grandeza. Porque la exclusión es un vicio ruin, onanista y cegado, que conduce al oscuro callejón sin salida del reduccionismo mental, al mundo de los jíbaros.
Aunque el poeta Luis Cernuda venía a declararse como español sin ganas hizo más con sus versos por la definición, la conciencia y el volumen de España que algunos deportistas que encarnaron, cobrando, una clamorosa proyección patriótica, mientras sus raíces fiscales estaban en Andorra. Y mucho más, también, que otros con pegatina de españoles con ganas que corrompen el aire con su aliento apestoso de intereses espurios.
Por otra parte conviene preguntarse: ¿Son menos patriotas las gentes sin bandera, que caen del andamio luchando por el PIB, que aquellos que perdieron la vida en acciones de guerra, arropados en símbolos? ¿Hay más o menos legitimidad, frente a la construcción de España, según lo que dicte el rasero de quienes se atribuyen el canon? ¿Y cómo quiere Aznar que abandonemos nuestro relativismo ante este panorama de situaciones complejas?
Uno de los sucesos que más luz nos aportan sobre los modos de cohabitar con la idea de España –y de corromperla a la postre- es la cruda batalla del Constitucional. Resulta sumamente inquietante y, a la vez, sorprendente, que la sentencia de un tribunal tan serio sea más previsible, en función de unos cálculos aritméticos, que el calor del verano. Y es que, por encima del criterio jurídico, por encima de la democrática división de poderes y, también, por encima de la mínima buena fe, impera la insensible patria de los partidos, que exige disciplina en vez de competencia.
Esto no quiere ser la crítica de un libro que no conozco a fondo, pero si una advertencia frente a los disfraces verbales, y a la utilización de símbolos, que ocultan más que expresan.
Opiniones de los lectores (10)
10. ciudadano del mundoMartes, 24/10/2007, 17:04 h.
Sigo. Los Himnos: Cuanto tiempo hace que es esta marcha militar " marcha de granderos" el Himno de España?. O sea que antes de que hubiera himno y bandera, segun se sotiene ahora, no existia España..,no? Las Banderas nacen para que las mesnadas su`pieran en cada momento donde estaba su señor en las batallas. A mi me parece un origen triste. Los himnos como el de España, para marcar el paso de unidades militares. Lastima que los ideales de aquesllos utopicos de principios del siglo pasado que propnian el esperanto como lengua universal no prosperaran. Cuantos sugfrimientos se habrian evitado. Claro al final ellos fueron los eliminados, ni a los de un lado ni a los del otro les son comodas las personas que buscan eliminar diferencias. En fin, sigan discutiendo y adorando lideres
9. ciudadano del mundoMartes, 24/10/2007, 16:56 h.
De verdad que da pena, tanto rollo de Patrias, Salvapatrias, Bandera, ,himnos etc.., Esto es una definición de Patria: La Patria (del latín patrĭa, familia o clan patris, tierra paterna pater, padre) es la tierra natal o adoptiva por la que un individuo se siente ligado por vínculos afectivos, culturales, valóricos e históricos. También se llama patria a la tierra natal de los padres de una persona, a la cual se siente ligado afectivamente sin necesariamente haber nacido en ella. O sea, segun esta definición, la adscripción a una Patria, es voluntaria, pues bien, a mi que me declaren apatrida. Las Banderas: Cuantos años hace que la ACTUAL bandera de España es la que es?. Cuantas hubo en los ultimos 200 años?
8.
guille Martes, 23/10/2007, 18:11 h.
"No me acuerdo, pero no es cierto.No es cierto, y si fuera cierto no me acuerdo".
Hombre, Don Antonio, al menos para hacer una critica debia Vd. haber "leido" el libro con "algun" detenimiento; es verdad que el Sr. Aznar es a veces algo visceral en sus exposiciones pero clarito en algunas cosas tambien lo es; el "plumero" hay que manejarlo con un poco más de "relativismo" caso contrario se le verá a Vd. el idem, me refiero al plumero. Sobre el relativismo tan de moda, ¿el "talante" sale de este movimiento? ya sabe Vd. que hay ideas que no se pueden admitir por mucho "relativismo" que se le eche ¿o no?
7. anonimo52Martes, 23/10/2007, 15:09 h.
De acuerdo en todo. Muestra usted una sensibilidad propia de un comunista antiespañol. Tenga cuidado, no se encuentre conque algún obispo le condene al infierno. Sería una lástima perder su pluma.
6. el paciente irlandesMartes, 23/10/2007, 12:28 h.
su critica esta muy bien D.Antonio,pero el problema que tenemos en España es precisamente que,aunque legitimo,el pasotismo y el antiespañolismo desguazan,por la razon que sea,la convivencia de esta sociedad nuestra.Estaria muy bien un termino medio,sin estridencias patrioticas y sin pasotismos,aun siendo ambas opciones legitimas.Parece mision imposible.Al final de lo que se trata es de convivir todos bajo un nombre comun y exaltar eso no me parece malo como respuesta a los ataques de los que quieren tirar el edificio.Porque lo que no es de recibo es dejar hacer a los nacionalismos que quieren parcelar España y nosotros,acomplejados,callados.Desde este punto de vista me temo que hacen falta muchas cartas a muchos jovenes españoles para mantener la Patria,que no es sino la Sociedad,unida.
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