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Carrillo: “Estamos tirando demasiado de la cuerda”
Santiago Carrillo y Manuel Fraga, junto al periodista Joaquin Estefanía.

ESPAÑA

Carrillo: “Estamos tirando demasiado de la cuerda”

Pactos de la Moncloa

@Julia Pérez.-18/10/2007

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Cuando se mira atrás en estos tiempos de confrontación, asombra el consenso que se logró en la Transición hacia la democracia. ¿Cómo fue posible pactar una reforma económica en 1977 para frenar un paro galopante y una inflación superior al 40% sin caer en tentaciones demagógicas tras la Guerra Civil, con la dictadura aún por enterrar? “Quienes piensen que hoy podría haber unos Pactos de la Moncloa están fuera de la realidad”. Lo proclama Santiago Carrillo quien, junto a Manuel Fraga, participó ayer en Madrid en una mesa redonda organizada por la Fundación de Ernest Lluch, el dirigente socialista catalán asesinado por la banda terrorista ETA en el año 2000.

Carrillo, ex secretario general del PCE, hizo un llamamiento para encontrar un estilo democrático, donde se eliminen de las relaciones políticas “la ira, los desafíos, los insultos” y se encuentre una forma “honesta, sana de defender las posiciones de cada cual”. A su juicio, España está todavía “en mantillas” respecto a la convivencia democrática “y corremos el peligro de tirar demasiado de la cuerda”, advirtió.

No había forma. El público centró la mayoría de sus preguntas en la confrontación actual, como si los protagonistas de entonces fueran los custodios de la fórmula mágica de la convivencia española. Fraga, ex presidente de Alianza Popular, esbozó aquella época de pacto y, señalando con la barbilla el edificio del Congreso cercano, donde a esa hora se aprobaba la ley de memoria histórica, sentenció: "Todo lo que se hizo es buscar no lo que nos separaba, sino lo que nos unía. En estos momentos sería muy bueno continuar sin confundir la memoria histórica con las dos peores partes de la misma".

Agarrados a sus bastones y a sus recuerdos, Carrillo y Fraga eran preguntados por un reducido público en un auténtico acto de memoria histórica convocado con motivo del trigésimo aniversario de la firma de los Pactos de la Moncloa. Un acuerdo “histórico que no se da más de una vez” en la vida de un país, decía Carrillo en el debate moderado por Joaquín Estefanía, ex director El País, y en el que también participaron el economista Manuel Lagares, uno de los autores de aquella reforma, y Txiki Benegas, dirigente socialista, treinteañero entonces, que luego colaboró en la elaboración de la Constitución. Ninguno de ellos quiso valorar la ley de la memoria histórica durante el debate: “No toca ahora”, zanjó Carrillo.

Fraga recordó con emoción la figura de Enrique Fuentes Quintana, el verdadero artífice de los Pactos de La Moncloa. Vicepresidente para Asuntos Económicos del Gobierno de Adolfo Suárez, Fuentes Quintana “contribuyó poderosamente a hacerlos posibles, lo mismo desde los lados más creativos como con su intransigencia cuando algo no era posible”. A punto de cumplir 85 años, Fraga desplegó esa memoria de la que hace gala y evocó aquella época, cuando los sindicatos pedían aumentos salariales del 40%, acordes con la inflación.

Fiel a su estilo, el ex presidente popular destacó la crisis del petróleo de entonces y la proyectó hacia la situación actual, donde el barril de crudo llega a los 90 dólares y economías como la española “dedican parte de su producción agrícola a la producción de biocombustibles”. Tras esa disgregación, regresó a aquel tiempo extraordinario: “No fue fácil”.

“España tuvo la suerte de tener una generación política que sabía lo que quería y tenía las ideas claras de lo que no quería”. Benegas resaltó que sobre todos ellos planeaba “el peso del fracaso republicano por un golpe militar” y los posteriores 40 años de dictadura. Explicó que Suárez les planteó la necesidad de alcanzar los pactos económicos y, a su vez, la izquierda aprovechó para reclamar medidas políticas urgentes. Entre ellas, la prohibición de la censura previa, reforzar el derecho de asociación sindical, despenalizar el adulterio y el amancebamiento o la derogación de la estructura del Movimiento Nacional.

El PSOE tenía entonces una dificultad porque UGT se oponía a la reforma mientras CCOO la apoyaba. Sin embargo, el secretario general socialista, Felipe González, reaccionó con rapidez al darse cuenta de que el primer partido de la oposición no podía quedarse fuera de ese “sacrificio compartido”. El joven Benegas siempre recordará una imagen que simboliza la responsabilidad política de esa generación: Fraga presentando a Carrillo en una conferencia del Club Siglo XXI.

Una noticia, 30 años después

Lagares, discípulo del recién desaparecido Fuentes Quintana, hizo un relato sobre cómo se fraguaron los Pactos de La Moncloa. Reveló que todo comenzó en el otoño de 1965, cuando Fuentes Quintana, catedrático de Hacienda Pública que le preparaba en la oposición, le explicó la necesidad de abordar una reforma fiscal a través de un acuerdo político “cuasiconstitucional”. Ya en 1972, un grupo de funcionarios jóvenes, entre los que se encontraba Lagares, elaboraron un Libro Verde sobre la reforma fiscal española y que sirvió de base para la reforma económica posterior.

Una de las claves residió en los especialistas que elaboraron el programa económico: “Conseguimos un consenso entre los técnicos que luego iban a asesorar a las fuerzas políticas”. En el grupo redactor se encontraban Raimundo Poveda, Blas Calzada, José Luis Leal y el propio Lagares, con Julio Alcalde proporcionándoles datos macroeconómicos.

Treinta años después, Estefanía consiguió confirmar una noticia: que Carrillo y Suárez habían cerrado con antelación los Pactos de La Moncloa, firmados el 25 de octubre de 1977. El ex secretario general del PCE le reconoció que sí, que en febrero de ese año ya acordaron abordar una reforma económica. Benegas terció: “Por eso les llamaban la pinza”. Y Carrillo replicó al socialista: “La pinza porque nosotros éramos un grupo parlamentario y vosotros unos estudiantes progres”.

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Opiniones de los lectores (35)

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35. usuario registrado soypacenseJueves, 18/10/2007, 19:01 h.

Pues si Sr Arbizu.

Cuantas cosas más importantes que las discusiones bizantinas que pone en órbita el gobierno. ¿NO habrá otros problemas más importantes que resolver?
Tal parece que ni el ejecutivo ni el resto de partidos que conforman nuestro Parlamento tienen presente la crisis que se nos avecina, y si lo tienen hacen la táctica del avestruz. Y como siempre, a pagar las consecuencias el pueblo llano, ese pueblo cuya mayoría se abstiene de ir a votar en las celebraciones de comicios, haciendo un flaco favor a la democracia "débil" española.
Así llevamos el rumbo equivocado actual, a saber como finalizará esta singladura.

34. usuario registrado J&LJueves, 18/10/2007, 18:48 h.

TAXCO.31. Yo también tenía padre y madre, y mucha familia que quedó en España antes y después del 36, y aparte de lo que me contaban también ellos, suelo remitirme a documentos históricos en papel, conservados en hemerotecas y bibliotecas, al alcance de cualquiera que quiera leerlos. Sin contar las causas y procesos que he tenido ocasión de leer de aquella época
Y por encima de sus opiniones, o de las mías, con las de nuestros progenitores incluídos están los periódicos de la época y los diarios de sesiones.
Para Vd. serían unos idealistas los del golpe del 34, para la familia de los que murieron sólo eran asesinos, ni más ni menos que en el 36. Y quien organizó el golpe del 34 no engañó a nadie, salvo a quien se quiso engañar, porque nunca ocultó sus verdaeras intenciones, que, vuelvo a reiterar, escritas están y yo le he expuesto algunas.
Y también para otros, José Antonio era un héroe enfrentándose primero en el Congreso y después a la amenaza callejera en un Madrid donde se asesinaba a cualquiera como él y a otros más.
No creo que vayamos a estar de acuerdo en éste tema, pero Vd. ha dado su opinón, respetable para mi pero discutible, y yo la mía, discutible también.

33. usuario registrado alfioJueves, 18/10/2007, 18:40 h.

Madres salvadoras de la patria ambos personajes.

Salvando las distancias entre un vulgar asesino y un político sin demasiados escrupulos, ambos muy listos, eso si. ¿Como estará España para que estos sirvan de referente?

Mucha democracia, mucha m..., pero aqui no cambia nada.

32. usuario registrado J&LJueves, 18/10/2007, 18:38 h.

Sr. Arbizu.29. Yo he estado trabajando durante 46 años, desde los trece y asalariado, con el régimen pasado, con éste y no digo ya con el que venga porque ya he cumplido mi parte sobradamente. Ni he necesitado de políticos, más o menos demócratas, ni de caudillos ni de inventos autonómicos, pero por otra parte, la bandera que honro como símbolo de algo superior a un mástil y un trozo de tela, nohe tenido nunca el mal gusto de metérmela en parte alguna. Sé quien soy, cual es mi país y que simboliza la bandera que lo representa, y como no tengo ninguna crisis de identidad ni deuda con ningún pasado ni memoria histórica, no necesito ahora, ni lo necesité antes, recurrir a ella para vivir, ni de ella como hicieron algunos antes, ni contra ella como hacen ahora una banda de mendrugos que morirían de hambre si no fuera por su demagogia barata que tantos réditos les da para vivir sin dar golpe.

31. usuario registrado TaxcoJueves, 18/10/2007, 18:35 h.

DISCULPEN SI HOY NO LES CONTESTO A TODOS. No hay tiempo, pero agradezco sus comentarios, a pesar de que la historia, no siempre es como "la cuentan", hay que vivirla y mi familia la vivió, incluso yo, a pesar de ser muy pequeño, (1934 lo recuerdo muy bien) porque mis hermanos mayores fueron de los que defendiero lo que Vds. llaman GOLPE DE ESTADO DEL 34. Eran jóvenes e IDEALISTAS CATALANISTAS. Seguro que ahora no repetirian la azaña.

Vds. no saben muchas cosas que hacian los de derechas, con las cuales tenímos vínculos, mi madre especialmente, y se enteró de todas las tramas que hacian, dueños de empresa, grandes empresas, para fomentar los disturbios en las calles. Mi madre, por ser muy católica, gozaba de la confianza de las familias más ricas de Barcelona, por lo cual, en propia carne, sabemos de lo que se valieron, para DESASTABILIZAR A LA REPÚBLICA. No es necesario que me recuerden los desenfrenos de las milicias y de los partidos marxistas, PERO NO TODO ES ORO LO QUE RELUCE.SALUDOS. TAXCO

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