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DEPORTES

Fernando Alonso, el bueno de la película

Fernando Alonso, el bueno de la película

Fernando Alonso besando su trofeo del pasado GP de China.

@Carlos Matallanas.- 15/10/2007

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La Fórmula Uno ha demostrado este año que es un campeonato apasionante. Antes de la llegada de Fernando Alonso al ‘Gran Circo’, los aficionados españoles al motor preferían, sin duda, el motociclismo y había una opinión predominante sobre lo “aburrido” del campeonato más importante del automovilismo: que si no había apenas adelantamientos; que si había mucha diferencia entre las escuderías; que con las paradas en boxes, rara vez se podía ver un duelo igualado entre dos monoplazas (por las diferencias en la carga de combustible y el desgaste de neumáticos); etc. Estas eran algunas de las excusas que se podían escuchar en cualquier tertulia entre colegas donde se hiciera una comparativa entre los mundiales de motociclismo y la Fórmula Uno. Además, una carrera de Alonso dura el doble que una de Pedrosa o Rossi, lo que la hace más incómoda de seguir para los no iniciados.

La gran fidelidad de nuestros aficionados al deporte de las dos ruedas, que proviene de los ‘doce más uno’ títulos de Ángel Nieto, sólo peligró durante la década en que Carlos Sainz peleó (con mayor o menor suerte) año tras año por el mundial de Rallies. Siendo éste un deporte tan difícil de seguir por televisión, las hazañas y desgracias del madrileño fueron en cambio seguidas muy de cerca por prensa y aficionados. Pero Fernando Alonso obró el milagro. Ha logrado acercar la Fórmula Uno a cualquier amante del deporte. Pero también aquellos a los que no les interesa nada la omnipresente información deportiva son capaces de sostener una opinión más o menos relevante sobre las injusticias que vive el asturiano, e incluso llegan a preguntar el sábado al mediodía a sus amigos, pareja o hermano pequeño si Fernando ha logrado la pole (dejando atónito al interlocutor). Y una vez que se sigue de cerca, con el interés que genera que un compatriota pelee por el campeonato, la Fórmula Uno se convierte en una adicción. El pasado lunes, cualquiera opinaba sobre el error de Lewis Hamilton, sobre lo bien que corre Alonso en las carreras con lluvia y atípicas, sobre el último desliz del ‘diablo’ Dennis declarando a la prensa inglesa que su rival en China era el español y no Raikkonen… Y todos hacen especulaciones sobre lo que pasará en Brasil, sobre si McLaren se portará como debe con el asturiano, o si a Hamilton le podrá de nuevo la presión.

Los más de cinco millones de audiencia que promedian ya los Grandes Premios de Fórmula Uno se deben precisamente a esta ‘adicción popular’. Es un deporte ideal para crear ídolos, mitos, gigantes caídos y víctimas de grandes injusticias, debido a que los triunfos son sin duda la única justicia. No hay romanticismo en las carreras más allá de la victoria. Es difícil ‘educar’ a una afición como la nuestra que no está acostumbrada a medir a los deportistas como máquinas de ganar. Los medios españoles siempre se hicieron eco de los resultados de la Fórmula Uno, así como de los habituales culebrones entre Senna, Prost, Lauda o Schumacher. Se percibía todo aquello como el guión de una película. La muerte de Senna se vivió aquí como en el resto del mundo: nacía una leyenda. Y ahora es Fernando Alonso el que ocupa este lugar privilegiado.

Ganador nato

Él es el protagonista de la película, y ésta no podría estar más emocionante. Su carácter reservado le convierte en el ‘actor ideal’ para el papel. Nunca tuvo tan difícil un campeonato. Nunca se sintió tan apartado en un equipo (su entorno ve las carreras en el ‘motorhome’ de Renault). Y tampoco nunca se sintió tan herido. Es un ganador nato como hemos conocido pocos. En Brasil se terminará la película, y necesita la suerte que tienen los héroes que las protagonizan. La carrera se verá este domingo a las siete de la tarde en España. Es un horario reservado para el fútbol durante años, pero la Liga no ha programado ningún partido que coincida con la carrera. Si el Nano logra la pole el sábado, las expectativas de victoria se dispararán. Seguramente se alcanzará una audiencia histórica, digna de la selección de fútbol en los mundiales o de un Madrid-Barça. Los bares de toda España se llenarán de grupos de colegas que soñarán con una victoria de Alonso mientras comparten una cañita. Y es que Dennis, el malo de la película, nos lo ha hecho pasar mal en nuestras butacas (junto con su secuaz Hamilton). Nuestro héroe ha sufrido, ha caído, le hemos visto levantarse, y ahora todos esperamos en tensión el desenlace de la película.

Pocas sensaciones nos devuelven a la inmensa felicidad de la niñez como salir contento del cine tras una película apasionante donde gana el ‘prota’. Y eso es lo que ha conseguido el Nano, que estemos toda esta semana como niños, nerviositos, deseando que gane el bueno.

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Opiniones de los lectores (13)

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13. pedrizaLunes, 15/10/2007, 18:27 h.

Se puede ser forofo, hiperhispano y todo lo que se quiera...pero no se puede defender lo indefendible ni justificar lo injustificable. La trayectoria de Alonso por la F1 es de traca...todo un llorón de primera categoría, que pone a parir hasta a sus propios mecánicos, ingenieros y equipos ¡Todos son malos, malísimos menos él que es un angelito!. Es un soberbio y un niñato malcriado que no tiene ninguna educación y mucho menos saber estar. ¿Cómo piloto? Excelente, que lo uno no quita lo otro.

12. uno que pasaba por aquiLunes, 15/10/2007, 17:13 h.

chiqui, y sin ánimo de polemizar, probablemente muchos de nosotros cobrando 25 millones de euros de McLaren más publicidad haríamos lo mismo, pero lo que resulta incongruente es leer a "seguidores incondicionales" hablando de boicots a todo lo que huela a inglés y nuestro Alonso dejandole los cuartos a los ingleses ¿ ó no? saludos.

11. intrusoLunes, 15/10/2007, 16:48 h.

Pues a mi no me parece nada mal que cambie su residencia fiscal. Viendo el panorama político de este país y la gestión del gasto público (especulación, recalificación de terrenos, pensiones vitalicias para diputados, indemnizaciones si no salen elegidos en las próximas elecciones, ayudas a cualquier indocumentado que pueda ejercer un voto a favor, y toda esa clase de medidas de pan para el pueblo al estilo circo romano) yo, si pudiese, también tributaría fuera.

10. chikiLunes, 15/10/2007, 16:38 h.

Hola "uno que pasaba por aqui", una pregunta, y tú si te pudieses ahorrar unos "eurillos", ¿no harías lo mismo? Yo al menos sí lo haría

9. uno que pasaba por aquiLunes, 15/10/2007, 15:59 h.

Parece mentira la cantidad de fanáticos defendiendo a muerte a muy probablemente un excelente piloto, eso sí endiosado , y diciendo las mayores tonterías sobre los "pérfidos" ingleses y resulta que nuestro gran español para ahorrarse unos eurillos va y pone su residencia fiscal en el .......Reino Unido, sí que les paga sus impuestos a los ingleses.

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