ARTE
Sentido y sensibilidad germana

'Melancolía' (1532), de Lucas Cranach, el viejo.
@Elisa Morales - 13/10/2007
DURERO Y CRANACH
ARTE Y HUMANISMO EN LA ALEMANIA DEL RENACIMIENTO
Exposición multidisciplinar.
Fecha: Hasta el 6 de enero de 2008.
Lugar: Museo Thyssen-Bornesmisza. Paseo del Prado, 8. Madrid
Teléfono: 91 369 01 51.
Horario: De m. a d. de 10 a 19h.
Entrada: 3,50 a 5 €..
www.museothyssen.org
Lugar: Fundación Caja Madrid. Plaza de San Martín, 1. Madrid
Teléfono: 902 246 810.
Horario: De m. a d. de 10 a 20h.
Entrada libre.
www.fundacioncajamadrid.org
La novena colaboración del Museo Thyssen y la Fundación Caja Madrid, dos instituciones que desde el 2003 comenzaron su relación, sigue teniendo un estado de muy buena salud. La exposición que ahora albergan en sus salas es buena prueba de ello, porque Durero y Cranach. Arte y Humanismo en la Alemania del Renacimiento es una muestra complejísima, hecha "pieza por pieza", tal como reconoció el conservador jefe del Thyssen, Guillermo Solana. Una muestra que se nutre especialmente de pinturas y grabados, pero que, debido a su carácter totalizador, ha incluido piezas religiosas y de guerra, vidrieras y otros tantos elementos más que la convierten en un importantísimo fresco del arte alemán de la segunda mitad del siglo XV y primera del XVI.
Pero lo que sin duda hace de ella una cita única con el arte germano es la posibilidad de poder contemplar tantas obras -más de 60- y de tan diversa procedencia de Alberto Durero (1471-1528), uno de los genios del Renacimiento y un auténtico maestro con el manejo del buril. Tal como reconoció el comisario de la muestra, Fernando Checa, toda la idea de organizarla viene de hace muchos años, de su primigenia fascinación por el famosísimo Autorretrato (1498) del alemán que alberga en sus paredes el Museo del Prado. Es por eso que el comienzo de la exposición recibe al visitante con esta maravillosa obra.
Pero, por supuesto, el título de la muestra no recoge por casualidad también el nombre de Lucas Cranach, el Viejo (1471-1528). La cantidad de obras suyas expuestas, 36 en total, hacen que, de la misma forma que Durero, sea ésta una oportunidad única para ver reunidos tantos trabajos del artista. Gracias al acercamiento a la obra de los dos artistas, la exposición muestra dos maneras diferentes de mirar la realidad: la de Durero, más medida y controlada, y la de Cranach, con inclinación a mostrar un mundo dramático y conflictivo.
Las dos sedes de la muestra, las salas del Thyssen y de la Fundación Caja Madrid, se centran en dos campos temáticos diferentes. La primera, más volcada en lo artístico, se ha titulado Los artistas y su mundo; mientras que la segunda, que se acerca a las características de la sociedad en la que vivían los artistas, se llama Un mundo en conflicto.
Tres obras maestras del grabado
Los artistas y su mundo se distribuye en doce salas del Thyssen, en las que Durero es el gran protagonista. Sus autorretratos inundan las paredes de la primera estancia, así como obras maestras del grabado realizadas entre 1513 y 1514 como Melancolía I, San Jerónimo en su celda y El caballero, la muerte y el diablo. Más adelante se aborda el ambiente creativo del artista en su ciudad natal, Nuremberg, incluyendo piezas como una virgen tallada en madera del maestro Veit Stoss (1520) o el enorme grabado de El carro triunfal de Maximiliano I, realizado por el propio Durero. De él se analiza en la siguiente estancia la gran acogida que tuvo su trabajo en Italia, que le llevó a afirmar: "Aquí soy un señor". Junto a obras de Bellini, su Madonna Haller (1498), imagen de la publicidad de la muestra, resplandece con luz propia.
Igual sucede con las obras de Cranach que acogen las salas dedicadas a La cámara del coleccionista, en las que sobresalen sus figuras más sensuales, carnales y realistas; al igual que las de Baldung Grien. Del primero destacan sus desnudos femeninos como La ninfa de la fuente (1530-34), El juicio de Paris (1540-46) o Lucrecia (1509); y del segundo, Dos brujas (1523) o sus estudios implacables sobre la vejez, temática de la que también se muestran ejemplos de Durero. Por último, se ofrece la oportunidad de comparar las diferentes maneras en que los artistas han interpretado el tema de Adán y Eva. Más adelante se aborda el acercamiento de Durero a la naturaleza y su estudio detallado de formas animales y vegetales. Y, finalmente, se recoge un conjunto de retratos que hablan del buen estado de salud de este género en la época.
El rostro de Cristo y la crucifixión, temas preferidos
De esta forma se da paso a la muestra que acogen las salas de la Fundación Caja Madrid, que recibe al visitante con una gran obra de Cranach, El martirio de Santa Catalina (1506); para después introducirnos en el mundo de la religión, de la guerra y la política de la época. La religión experimenta en esos convulsos siglos un interés por acercarse especialmente a la figura de Cristo, lo que hace que proliferen las pinturas sobre el rostro de Cristo y, especialmente, sobre la pasión, que ofrece a los artistas la posibilidad de realizar estudios del dolor y del dramatismo; así como del paisaje en el tema preferido: el de la crucifixión.
El emperador germano Maximiliano I tiene su lugar destacado en el recorrido gracias a la importancia que dio a las artes como instrumento de propaganda. Algo que entendió igualmente Lutero, que convirtió a Lucas Cranach en el pintor que mejor difundió la imagen de la Reforma. Por último, son los señores de la guerra y sus atuendos los que merecen la atención de la muestra, así como una muestra de una de las series más conocidas de Durero, El Apocalipsis, broche de oro para una muestra razonada y muy bien documentada que para la ocasión ha sacado un completísimo catálogo que hará las delicias de los más artísticamente germanófilos.
No se pierdan:
BAJO LA BOMBA. EL JAZZ DE LA GUERRA DE IMÁGENES TRASANLÁNTICAS. 1946-1956
Todos los derechos reservados © Prohibida la reproducción total o parcial
![]()