HOTELES
Gansevoort, la única adicción sana de Lindsay Lohan

@Redacción - 29/09/2007
HOTEL GANSEVOORT
Dirección: 18 19th Ave (At 13th Street). Nueva York.
Teléfono: +1 212 206 6700.
Web: www.hotelgansevoort.com.
Habitaciones: 187, 20 corner suites y un ático dúplex.
Precios: a partir de 395 dólares estadounidenses. Las suites, a partir de 625 dólares.
El distrito de Meatpacking en Nueva York ha visto en los últimos años cómo sus calles, antaño plagadas de desvencijados almacenes y tiendas añejas, se transformaban en imán para los creadores más rabiosamente actuales. En las mismas calles en las que los restaurantes más trendys de la Gran Manzana atraen a las estrellas, Alexander McQueen o Stella McCartney han instalado las principales boutiques de sus marcas.
En medio de todo este nuevo lujo, entre la Novena Avenida y la calle 13, se alza el hotel Gansevoort, un establecimiento en el que el diseño firma cada esquina y que cuenta con un atractivo extra que lo ha convertido en el lugar imprescindible en el que dejarse ver si uno quiere ser alguien en el showbiz: una sofisticada terraza en la azotea del edificio dotada con una piscina climatizada al aire libre y con espectaculares vistas sobre la ciudad y el río Hudson.
Con 187 habitaciones diseñadas por el interiorista Andi Pepper, este hotel ideado por el arquitecto Stephenb B. Jacobs mantiene las caracteristicas estilísticas de este tandem, responsable también del Library Hotel y del Hotel Giraffe, ambos en Nueva York. En cualquier caso se ha respetado la tradición arquitectónica de la zona, intentando integrar el bloque con el entorno a través de los paneles metálicos de zinc y las ventanas panorámicas que conforman la fachada.
La elegancia de la plantilla del hotel, sobriamente uniformada por Hugo Boss, anticipa el glamour que espera catorce plantas más arriba, en la terraza: una privilegiada atalaya densamente poblada por plantas en las que lo más granado de la jet neoyorquina se acerca las tardes de verano a disfrutar de un chapuzón. Los hay que prefieren la tranquilidad del lounge y centro termal del hotel, G-Spa, una de las pocas adicciones sanas de la actriz y fiestera de pro Lindsay Lohan. “Me encanta, ¡es tan discreto!”, declaró a la prensa nada más descubrirlo la morena-luego rubia-luego morena.
Las habitaciones del hotel no pueden recibir otro calificativo que no sea el de sublime: Con casi tres metros de altura y pintados en tonos claros y neutros desde el gris al violeta, casi todos los cuartos disponen de unas espléndidas ventanas panorámicas (en algunos casos, balconadas) y vienen equipados con última tecnología: acceso WiFi a Internet, conexión telefónica dual, televisores de plasma, secador de cabello…
El más sofisticado de los lujos está representado en el Gansevoort por su sobrio ático dúplex, desde el que es posible dominar todas las vistas del río Hudson y que cuenta con todo tipo de comodidades high-tech, como una apabullante televisión de plasma de alta definición y 42 pulgadas de diámetro, y un interiorismo diseñado ad hoc con sofás y sillas en los abundan el cuero, el tweed e incluso el visón.
Para cuidar la alimentación de los huéspedes, los dueños del Gansevoort han optado por la cocina japonesa: el restaurante ONO abre en la planta baja del local con una carta en eminentemente japonesa. ONO cuenta con un bar de sushi, tres semi-reservados de tatami y un agradable bar en el exterior.
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