AL GRANO
'Caso Gescartera': la memoria confusa de los público y lo privado
@Antonio Casado - 18/09/2007
Gescartera, en la memoria. Uno de los grandes escándalos financieros de nuestra reciente historia (verano 2001). Inexplicables sin un mayor o menos grado de complicidad política, lo cual debería tener también efectos judiciales. No ha sido así. Casi nunca lo es. La connivencia política, aunque sea indirecta, una vez más, se pierde en la polvareda.
Aunque por otras razones, y no de salud pública, lo primero que hicieron ayer las partes acusatorias en la vista iniciada contra 14 personas (apropiación indebida y falsedad continuada), fue pedir la nulidad de la apertura de juicio oral dictada por la jueza Teresa Palacios.
La presidenta del tribunal, Carmen González Campos, no decidirá sobre estas cuestiones previas hasta el lunes, incluida la práctica de nuevas pruebas. Pero es vano el intento de parar el juicio mientras el tribunal no se pronuncie sobre la eventual imputación de los tres responsables políticos más directamente afectados por el escándalo, como quiere la acusación particular.
A saber: el entonces secretario de Estado de Hacienda, Enrique Jiménez Reyna, y los máximos responsables de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores), Pilar Valiente y Luis Ramallo, presidenta y vicepresidente del organismo público encargado de velar por la transparencia en los mercados de valores y expulsar a los aventureros que juegan con el dinero de los inversores, desde ciudadanos de a pie hasta el Arzobispado de Valladolid.
Con este tipo de maniobras previas, acusaciones y defensas tratan de buscar a nuevos responsables subsidiarios -ayer se apuntó también a la Caixa y a Caja Madrid-, que eventualmente paguen la mitad del agujero de 52 millones de euros que se evaporaron entre las manos del inefable Antonio Camacho. Solo la mitad, porque la otra mitad del llamado ‘déficit patrimonial’ ya ha salido del Fondo de Garantía de Inversiones (FOGAIN).
Tarea inútil. Desde el punto de vista estrictamente judicial, porque por la vía del contencioso-administrativo ya se ha decidido la exculpación del Estado. Y desde el punto de vista estrictamente político, porque el caso quedó amortizado con las dimisiones de los mencionados Pilar Valiente (NMV) y Enrique Jiménez Reyna (Hacienda), cuya hermana, Pilar, aparecía como presidenta de Gescartera y es una de las catorce personas acusadas.
En la memoria queda también un informe final de la comisión parlamentaria creada para rastrear eventuales responsabilidades políticas. El informe nos recuerda una vibrante reyerta de acusaciones mutuas entre el PP y el PSOE, como las de ahora sobre el 11-M, la memoria histórica o el caso Bono, pero entonces con los papeles cambiados.
En todo caso, muchas palabras y ninguna luz sobre el fondo del asunto: la obligación de los poderes públicos de evitar las malas prácticas de personajes tan desaprensivos como Antonio Camacho, para quien el fiscal pide 11 años de cárcel aunque ahora disfruta de la libertad bajo fianza.
Conviene recordar, de todos modos, que en el caso Gescartera no fallaron los funcionarios. La intervención se produjo en junio de 2001 pero los técnicos y funcionarios de la CNMV venían señalando irregularidades desde tres o cuatro años atrás.
No sirvió de nada. Los gobernantes de entonces se hartaron de decir que estábamos ante una estafa intolerable en el ámbito privado, mientras que en el público se habían hecho los deberes al poner el asunto en conocimiento de los tribunales.
Ahí estamos, pero si hacemos memoria nos asaltará de nuevo esa insoportable sensación de amontonamiento de lo público y lo privado que tantas desgracias nos trae.
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Opiniones de los lectores (102)
102.
alfio18/09/2007, 19:00 h.
Ole mi profe y Sor Edurne que le saca de excursión.
Procedo con el 4 : 5,
Queda la cosa mañana para TAXCO a cuatros y cincos.
Mismamente como mis notas de toda la vida. Que recuerdos.
101.
J&L18/09/2007, 18:51 h.
TAXCO. CONTINUACIÓN. ... Lo que si le digo es que Franco mató, vía sentencias infumables, directa o directamente, no todas las sentencias las firmaba él, cuando terminó la guerra incivil, pero antes y durante ella, los hoy esgrimidores de la memoria histórica asesinaron a mansalva y sin necesidad de pertenecer a partido político alguno ni haber participado en guerra, y encima se tildan de luchadores por la democracia.Y no deseo pensar en que hubiera ocurrido si los vencidos, como ese señor, hubieran ganado.
Como además mi familia era muy extensa, y le tocó cobrar por los dos bandos, busqué, me informé y decidí olvidar. Aunque hoy parece que ni todos lo han hecho y que hay muchas personas que sólo consideran crímenes los que se hicieron en un bando, como por otra parte suele suceder cuando hay una guerra incivil de por medio.
Y eso es todo sr. Taxco, nada que suene a reproche, pues le tengo por hombre de bien que intenta además ser práctico y no partidista. Es un placer leerle. Un saludo.
100.
Taxco18/09/2007, 18:49 h.
SR.J&L, 98.- Gracias por su aclaración. Otro día, con más tiempo le responderé. En principio estoy de acuerdo con Vd. Carrillo y otros fueron los que hundieron la imagen de la República, que no tenía nada que ver con esos asesinos.Saludos. TAXCO
99. Eusebio Martínez Muñoz18/09/2007, 18:45 h.
Para PROFESOR LENTEJAS. Pajaritos por aquí, pajaritos por alla... me voy a mi nido. PASO, del verbo pasar. No me quedan CUATROS.
98. ¡Pobre Marian!18/09/2007, 18:42 h.
¡Qué eso!, ¡¡POBRE MARIAN!!!, simplemente.
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