CiU quiere aprovechar el desgaste de ERC: “Carod-Rovira está bloqueado y ahora es la nuestra”
@Luisa Casal.- 18/09/2007

“Hemos acabado una etapa y estamos iniciando otro ciclo. Vemos a Carod-Rovira y a Puigcercós bloqueados por el Gobierno catalán y por las dinámicas internas de su partido y ahora es la nuestra”. Esta es la reflexión que se hace dentro de Convergència i Unió (CiU) sobre el momento actual, según confiesa un alto dirigente a El Confidencial.
De ahí que el líder convergente, Artur Mas, inicie una ofensiva para articular en torno suyo a un amplio sector catalanista. “Es preciso refundar el catalanismo del siglo XXI”, dijo hace escasos días. Y eso tiene una explicación: “”Somos conscientes de que, después de ganar dos veces unas elecciones, pero no conseguir la presidencia de la Generalitat, se nos hace necesario lanzar un proyecto que, paralelamente a nuestra labor como oposición, refuerce la posición de CiU como alternativa”.
El hecho es que, contra la opinión de Artur Mas, desde su propio partido se ha pedido a través de algunas plataformas un giro hacia posturas más radicales, un pacto con ERC o la ruptura con los democristianos de Unió Democràtica de Catalunya (UDC) que encabeza Josep Antoni Duran i Lleida.
La proliferación de estas plataformas ha estado alentada desde el sector soberanista de Convergència y desde la cúpula de ERC. Nombres como Plataforma per la Sobirania, Sobirania i Progrés, Desfederem-nos, Esquerra Independentista, Araitaca.cat, Reagrupament.cat, Dret a Decidir o Cercle d’Estudis Soberanistes entrecruzan intereses y nombres propios, pero entre ellas también existe comunicación e intercambio de ideas y de estrategias.
La aparición de estas plataformas ha sido aplaudida por el segundo hombre de Convergència, Felip Puig, que además es el portavoz parlamentario. Ello ha abocado a Artur Mas a buscar una vía de escape con una nueva estrategia y a plantear la “refundación del catalanismo”.
Huida de intelectuales
La intención de la dirección de Convergència es, según manifestaron fuentes de la cúpula a El Confidencial, “que CiU sea el pal de paller (algo así como la base fundamental) del catalanismo del nuevo siglo”. Porque, aseguran, es la ocasión ideal: “Los intelectuales nacionalistas que en las últimas dos elecciones habían apoyado a Esquerra Republicana han desertado y se encuentran huérfanos ahora. Podemos decir que el país está en una situación de transición y es preciso una transmutación de valores. Se han dado cuenta de que ERC está ayudando a un Gobierno en el que, por primera vez en muchos años, las instituciones no están liderando al país. El Gobierno de Montilla practica un españolismo disfrazado desde hace nueve meses y eso les ha descolocado”.
Con este análisis, desde la dirección convergente creen que quien más cómodo está con la situación es CiU, mientras que a ERC le incomoda mucho la aparición de plataformas internas que apunten hacia el independentismo o hacia la autodeterminación. “España se está cerrando a Cataluña. Y con un Estatuto mínimamente satisfactorio, hace falta un partido político que dé una nueva articulación al catalanismo”.
Escollos de Artur Mas
“Y si somos capaces de provocar la reflexión y de encontrar complicidades en la sociedad, el proyecto de Artur Mas será un éxito. Por eso, si hay un debate generado por las plataformas soberanistas y podemos integrar diferentes sensibilidades, nos encontraremos en el camino correcto”, añaden las mismas fuentes.
Artur Mas expondrá las principales líneas de su proyecto en una conferencia el próximo 20 de noviembre, con un guiño a sectores de ERC, de ICV o del PSC que puedan sentirse descontentos con el pacto del Tripartito. Sin embargo, en los últimos días, ha habido algunos movimientos en el espectro político que han de tenerse en cuenta.
En primer lugar, Josep Antoni Duran i Lleida, el principal socio de Artur Mas, ya le ha dicho que no piensa apoyar un proyecto de este tipo porque “hay catalanismos con los que no podemos concurrir”. En segundo lugar, Josep Lluís Carod-Rovira ha iniciado algunos contactos con el sector más radical de ERC, liderado por el ex consejero Joan Carretero (denominado Reagrupament.cat), para firmar la paz interna ante las elecciones y llegar a la conferencia nacional que celebrarán después de mediados de octubre con una mínima imagen de unidad. De seguir el goteo de desafecciones, Mas lo tendrá más difícil cada día para convertirse en el gran referente nacionalista catalán.
Opiniones de los lectores (1)
1. jordietMartes, 17/09/2007, 17:51 h.
El problema de CiU es que ha perdido todo el poder que tenia. Generalitat, 3 Diputaciones, los principales Consells Comarcals además de la última capital importante que le quedaba (Tarragona). Actualmente su poder reside en la diputación de Tarragona, en Sant Cugat del Vallès y los pueblos medianos y pequeños (y no todos). Los dos partidos son incompatibles (democratacristianos y liberal socialdemócratas) y sólo se aguanta el tinglado gracias a tocar poder. CDC puede pactar con cualquier partido (IC, ERC i PSC) debido a su ideologia de centroizquierda nacionalista. UDC es la derecha pura y es incompatible con ERC, y IC (y no por la vertiente nacionalista, sino por la social). Si CiU se rompe puede haber un gran cambio en el mapa político catalán. Y UDC tiene poca fuerza electoral.
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