Solbes se queda en minoría dentro del Gobierno y sólo Rubalcaba y Salgado lo arropan
@Carlos Sánchez / Julia Pérez.-13/09/2007
El ministro de Economía, Pedro Solbes, no pasa, precisamente, por sus mejores momentos dentro del Ejecutivo. Los últimos encontronazos con algunos ministros y dirigentes socialistas a cuenta de la política de vivienda o del plan bucodental diseñado por el Ministerio de Sanidad sin su consentimiento previo, lo han dejado prácticamente solo en la defensa de la ortodoxia presupuestaria. Hasta el punto de que, según fuentes allegadas al vicepresidente segundo, en estos momentos únicamente cuenta con el respaldo resuelto de Alfredo Pérez Rubalcaba -cada vez con mayor peso dentro del Gobierno- y la titular de Administraciones Públicas, Elena Salgado.
El alejamiento de Solbes de sus colegas del Consejo de Ministros no sólo obedece a razones coyunturales o de pura oportunidad política -todo el mundo sabe que el ministro de Hacienda está condenado a ser una especie de mister niet dentro del gabinete-, sino que tiene más que ver -según esas mismas fuentes- con la deriva que ha tomado el Gobierno desde su última remodelación, más preocupado en preparar las próximas elecciones generales que en continuar con una política de rigor presupuestario.
Con las nuevas incorporaciones -y con el mayor peso que han cogido algunos ministros como Jesús Caldera- se trata de un Ejecutivo más político que de gestión (aunque esto también sea hacer política), y eso es lo que ha alejado a Solbes del resto de ministros. No es que Solbes se niegue a aumentar el gasto social como una cuestión de principios, sino que pone objeciones a que el ensanchamiento del Estado de bienestar se haga a golpe de ocurrencia ministerial. Sobre todo en un contexto de menor holgura presupuestaria como consecuencia de la ralentización de la actividad económica.
El superávit, a reducir deuda
Durante los últimos tres años largos de Gobierno, Solbes ha querido destinar, principalmente, los diferentes superávit presupuestarios a reducir la deuda pública en circulación antes que a incrementar de forma estructural el gasto social, toda vez que su sostenibilidad no está asegurada. Esta estrategia de saneamiento de las cuentas públicas por encima de todo (España es hoy uno de los países de la UE menos endeudados) es a la que de ninguna manera quiere renunciar Solbes, que conoce como pocos (él era ministro de Economía durante la última recesión) cómo se disparan los llamados estabilizadores automáticos (desempleo o pensiones no contributivas) cuando llegan las vacas flacas.
Así las cosas, según las fuentes consultadas, su mayor respaldo dentro del Ejecutivo lo ha encontrado en Rubalcaba y Salgado, probablemente los dos ministros que mejor conocen la Administración por dentro. De hecho, la ministra ha sido la única que, por el momento, ha pedido rigor en público, o lo que es lo mismo, una memoria económica a la hora de aprobar medidas que incorporan gasto estructural.
El vicepresidente económico tiene un lema, que repite estos días con especial énfasis: “Todos los Gobierno son, en realidad, un gobierno de coalición entre los ministros y el ministro de Hacienda”.
“En un Gobierno, la obligación de los ministros es proponer ideas, pero el responsable de Economía tiene que vigilar que éstas se puedan financiar”, sostienen en fuentes de Economía, que rechazan que haya malestar en el seno del Gobierno a cuenta de los frenazos de Solbes a los anuncios gubernamentales. Insisten en que su labor es vigilar que tales iniciativas “se mantengan en el tiempo, con los parámetros actuales y con la idea de una futura rebaja de impuestos. Así de simple y así de difícil. Para eso le pagan. Lo extraordinario es que se barajaran medidas y no dijera nada”.
Solbes, el ‘ aguafiestas’
Solbes estaba ayer de lo más tranquilo y su gente algo sorprendida de que se les presente como una especie de aguafiestas de las medidas sociales que sacan los ministros de la chistera en periodo preelectoral. “Solbes no quiere parar nada. Su función es ver el encaje de las ideas, advertir y vigilar su encaje”.
“No me llega para todo”. Esa es la frase talismán con la que, cada julio, Solbes se enfrenta al resto de los ministros y a la responsable de la coordinación política, la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. Cada julio, ambos se sientan cara a cara y, a lo largo de los meses siguientes, Solbes reitera su mantra del “no me llega, no hay dinero para todo”, mientras le recuerdan los compromisos electorales. Su respuesta es siempre la misma: que le entreguen un listado con las medidas a aprobar y las prioridades, para calcular los impactos. “No me llega para todo”, sentencia estos días.
“Se le ve de vuelta de todo”, confiesa un político que negocia estos días con él los Presupuestos Generales del Estado. Está tan de vuelta, que el vicepresidente hasta ha criticado en esas reuniones alguna de las medidas adoptadas por José Luis Rodríguez Zapatero y el resto del Consejo de Ministros. Por ejemplo, el pago de 2.500 euros a cada niño que nazca, anuncio que, al oírlo en boca del presidente, Solbes pegó un respingo. No se lo esperaba.
Alguna fuente gubernamental le exculpa, e incluso explica que, como Solbes habla “con frases subordinadas, por lo bajo”, el resultado es que, donde los periodistas oyeron que hablaba de “incertidumbre” económica para España, en realidad se refería a la incertidumbre internacional desatada en los mercados financieros a cuenta del hipotético credit crunch. Sin embargo, reconocen que Solbes no acaba de aterrizar en la política, sino que lleva toda su vida en ella, y que sabe las consecuencias del peso de las palabras de un ministro de Economía. “Yo creo que está arrepentido de haber dicho eso”, reconocen otras fuentes políticas. Arrepentido o no, el caso es que Solbes se presentó ayer en el Congreso con una convicción: no criticará nada ni a nadie. Y así lo hizo.
“Solbes se ha convertido en guardián de la ortodoxia ante unos ministros desbocados”, reconocen otras fuentes políticas.
Techo del gasto presupuestario
La clave del pulso reside en el techo del gasto presupuestario que aprobó el Congreso, situado en un aumento del 6,7%. Ese es el límite de maniobra que dispone el Gobierno para repartir en un presupuesto que quiere que sea expansivo de cara a las elecciones generales. En fuentes de IU sostienen que aquella aprobación fue un error: “Si hubiéramos aprobado un techo del 7%, ahora tendríamos 4.000 millones más para políticas sociales”.
Lo dicho, Solbes dice que no hay dinero para todo, como también cree que no hay para la última medida electoral del ministerio de Sanidad: un Plan bucodental para los menores de entre 7 y 15 años, que se anuncia a sólo cuatro meses de finalizar la legislatura cuando estaba en el programa electoral con el que Zapatero llegó al poder en 2004.
Además, el plan invade las competencias de las comunidades autónomas. De ahí las críticas de Solbes: de dónde sale el dinero y la invasión de la esfera autonómica. En fuentes de Sanidad reconocen que se cometió un error al divulgarlo antes de presentar una memoria económica a Solbes y de pactarlo con las autonomías. Pero, a renglón seguido, explican que es el Gobierno el encargado de garantizar “la cohesión y la equidad” entre los españoles y que varias comunidades tienen implantado la prestación del dentista para los niños, aunque en diverso grado de desarrollo.
Ahora bien, ¿cuánto va a costar? No se sabe aún. En Sanidad siguen pendientes de pactarlo con las comunidades y con Solbes. De entrada, se sabe que supone un coste anual de entre 40 y 45 euros por cada niño residente en España. Esta prestación está ya incluida en la carta de servicios del sistema sanitario, el catálogo de prestaciones que toda autonomía debe garantizar entre sus residentes.
Opiniones de los lectores (17)
17.
olid11Jueves, 13/09/2007, 15:14 h.
Si en un hipotético,y funesto caso,de que Zapatero y el PSOE repitieran legislatura,y dado que Solbes no quiere seguir siendo responsable de la economía española,me pregunto quien será el guapo que acepte este puesto con lo que se avecina en esta materia.
Una sugerencia a Zapatero para ese puesto:
SEBASTIAN,sí ese qque el ya tenía en mente.El del bofetón electoral madrileño.Seguro que podría de esta forma,recompensarle su aceptación a hacer el ridículo en las eleccionesmunicipales pasadas.
!Que Dios nos coja confesados!
16. NguemaJueves, 13/09/2007, 14:18 h.
Tal como pintan las cosas y se las ve venir, aqui no cabrá títere suelto.Pués, lo curioso,ni Almunia se ofrece como posible alternativa para sustituir al pasmado de Solbes en caso de que el PSOE gane las eleciones próximas y necesite a un experto económico de la talla de Solbes.En fins,serafin ¿qué le haremos? Pués en la mente de algunos de nosotros sí que cabe la idea de empezar a buscar otro país como alternativa de, sino de futuro, almenos de refugio pasajero; en vistas de que, ni aqui(España) ni allá(Guinea Ecutorial)haya claras posibilidades de vivir sin mareos, ni malas vibraciones, o penurias que asechan a la paz interna.Pués ala...
15.
agarciaJueves, 13/09/2007, 13:36 h.
Siempre he creido que en este Gobierno, incluido su presidente, no había mas que tres personas capaces de hacer una regla del tres y de descifrar las disimilitudes entre el culo y las témporas: exactamente Rubi el Químico, Salgado la ingeniera (y mas) y Solbes el alto funcionario nacional y europeo. Pues que lo sepan, están condenados en un sistema en que nadie puede ser mas competente que el jefe. Y si Rubalcaba se cree a salvo por su maquiavelismo y sus disposición a besar sapos y decir que son princesas, el falso "bambi" le dará una lección de como un "Bruto" clava puñales sin dejar de besar.
En todo caso los eximios "prisaicos" Espinosa y Rubalcaba montan el caballo decadente: El tanden Contreras-Roures con los dineros de Caixa Catalunya (el Narcis, Serra, turbio Fouchè donde los haya) es lo que pita ahora.
La famosa antibaraka de ZP se ha llevado por delante a su padrino Polanco, adelántándose al "matar al padre" que desde Moncloa se estaba ya instrumentando con la mefítica inspiración del fino y amable cónyuge de la Chacón, volcados del lado catalán de la la Luna progre.
Un consejo, vendan "prisas"
14.
FedeJueves, 13/09/2007, 13:34 h.
Pues si Solbes no va a estar en el 2008 esperemos que sea porque el gobierno lo nombre Rajoy, porque un gobierno de Rodríguez con los indocumentados que tiene al lado (acuérdense de la rueda de prensa de Carmen Calvo modificando la normativa europea sobre el IVA), con una situación aconómica deteriorada y sin un ministro ortodoxo en economía es como para escaparse de España.
13.
guille Jueves, 13/09/2007, 13:11 h.
"Los experimentos en politica acaban, casi siempre en revolución, los experimentos en economía acaban, siempre, en pobreza"
Hace ya algun tiempo que el "bueno" del Gabinete está desbordado por las "lindezas económicas" de algunos de sus compañeros ministros; los cambios efectuados en el gobierno no han hecho nada más que acrecentar esa situación, la politica "total" de "izquierdas" (cara a la galeria votante) es la que hay que ejercer en la circunstancia actual y dificilmente otro ministro en iguales circunstancias hubiera terminado sin dimitir; Solbes está aguantando por varias razones, su edad, el tenerlo todo hecho, el saber que ya no cuentan con él y sobre todo porque sabe que todos los medios económicos le están mirando con lupa; es un buen gestor rodeado de algunos "ideologos" de pacotilla. Mala noticia para España, el Ministro más sensato, ahora "pasa" de casi todo y despues ya no estará. No nos vamos a divertir en el 2008.
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